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martes, diciembre 08, 2020

One day at the time

 


domingo, diciembre 08, 2019

John Lennon U__U



Nobody loves you when you're down and out
Nobody sees you when you're on cloud nine
Everybody's hustlin' for a buck and a dime
I'll scratch your back and you scratch mine


I've been across to the other side
I've shown you everything, I got nothing to hide
And still you ask me do I love you, what it is, what it is
All I can tell you is it's all show biz
All I can tell you is it's all show biz

Nobody loves you when you're down and out
Nobody knows you when you're on cloud nine
Everybody's hustlin' for a buck and a dime
I'll scratch your back and you knife mine

I've been across the water now so many times
I've seen the one eyed witchdoctor leading the blind
And still you ask me do I love you, what you say, what you say
Every time I put my finger on it, it slips away
Every time I put my finger on it, it slips away

Well I get up in the morning and I'm looking in the mirror to see, ooo wee
Then I'm lying in the darkness and I know I can't get to sleep, ooo wee

Nobody loves you when you're old and grey
Nobody needs you when you're upside down
Everybody's hollerin' 'bout their own birthday
Everybody loves you when you're six foot in the ground

jueves, diciembre 08, 2016

Real Love



All my little plans and schemes,
Lost like some forgotten dreams,
Seems that all I really was doing
Was waiting for you.

Just like little girls and boys,
Playing with their little toys.
Seems like all they really were doing
Was waiting for love.


Don't need to be alone,
No need to be alone.
It's real love, it's real.
Yes it's real love, it's real.


From this moment on I know
Exactly where my life will go.
Seems that all I really was doing
Was waiting for love.


Don't need to be afraid,
No need to be afraid.
It's real love, it's real.
Yes it's real love, it's real.


Thought I'd been in love before,
But in my heart, I wanted more.
Seems like all I really was doing
Was waiting for you.


Don't need to be alone,
Don't need to be alone.
It's real love, it's real.
It's real love, it's real.
Yes it's real love, it's real.
It's real love, it's real.
Yes it's real love, it's real.
It's real love, it's real.
Yes it's real love, it's real.
It's real love, it's real.

domingo, diciembre 08, 2013

Apreciaciones de un beatlemaniaco sobre la novela "Karma instantáneo para John Lennon" de Arturo Delgado Galimberti

He leído críticas a esta novela realizadas por “conocedores” no solo de literatura, sino especialmente de narrativa fantástica, terror o ciencia ficción. Debo subrayar que ninguna ha sabido calar en la esencia de Karma instantáneo para John Lennon de Arturo Delgado Galimberti (Mesa Redonda, 2012), debido a una sola razón, para leer, comprender y disfrutar de esta obra se debe ser beatlemaniaco al extremo. 

Con esto quiero decir que antes de discutir sobre las bondades o falencias en el plano formal de esta creativa ucronía, se debe de conocer primero, y como mínimo, todos los álbumes oficiales (de estudio y compilatorios) de The Beatles, y poder recitar cada título de canción en el mismo orden de aparición, al igual que con lo lanzando en su etapa solista; y segundo, estar informado de la biografía oficial, además de las leyendas en torno al mito Beatle: si solo te gusta Yesterday o Imagine, y sigues creyendo que Lennon era un sosegado pacifista enamorado de la vida, fuiste. 

Por otro lado, es tal el tributo que Delgado Galimberti rinde a los cuatro de Liverpool que ha escrito esta novela al estilo de un verdadero Paperback writer, esto quiere decir: abstenerse los amantes de aquella literatura difícil y hermética (Joyce o Faulkner, por citar ejemplos) que tanto ha aportado y aporta de cuando en cuando al ego culturoso de los snobs, porque este libro, como repito: si eres un conocedor de toda la discografía, biografía, contexto y mitos Beatles, podrás leerlo y comprenderlo fácilmente de un tirón.

Sin embargo, lo trascendente en esta novela no es cuánto sabe o no el autor sobre The Beatles, sino cómo ha utilizado esta información para armar una historia muy particular, que seguramente a muchos beatlemaniacos nos haya pasado por la cabeza alguna madrugada de vates y vinilos: ¿qué hubiera pasado si el asesinado en 1980 hubiera sido Paul McCartney y no John Lennon?

Para todos, en este plano de la realidad, Lennon será siempre la leyenda y el líder, y no hay marcha atrás, más allá de si sus canciones hayan alcanzado o no su grandeza, por eso Delgado Galimberti parece preguntarse a lo largo de la obra: ¿cuánto tuvo que ver aquella santificación con su triste asesinato en la puerta del Dakota building? Eso si tenemos en cuenta que, como sostiene el musicólogo y profesor del Conservatorio Nacional Juan Ahón, las composiciones de McCartney son superiores en calidad y apelan, por lo general, a la espectacularidad, “como el discípulo más aplicado del gran George Martin”. 

#9 DREAM 

El libro está dividido en nueve capítulos, y es justamente nueve (9) el número favorito de Lennon, sobre el cual se comenta en los párrafos finales. A su vez, llevan un título de canción (Strawberry Fields, Revolution 9, Two of us, etc.) o parte de una canción (People say I’m crazy, frase inaugural de Watching the wheels) u obra firmada por Lennon (el documental Rape); y se centran básicamente en dos personajes: un John Lennon de 69 años en el Nueva York del 2010, en plena crisis financiera de la actual era Obama; y la tristemente célebre existencia de Yukio Iwai, el beatlemaniaco asesino de McCartney, y de lejos el personaje más llamativo del libro. 

En el primer capítulo I’m a loser, se describe a un Lennon introspectivo, arisco, abatido y sobre todo envidioso por la santificación de McCartney a raíz de su sangrienta muerte con una katana (espada japonesa) en el aeropuerto de Tokio, luego de su frustrada última gira con Wings, o sea en la cúspide de su carrera y en medio del clamor de sus fanáticos. 

Este Lennon también vive a la sombra de un silencio musical tras su mediático divorcio de Yoko Ono en el 2000. Por ello, las primeras preguntas de Jools Holland durante la presentación de su nuevo álbum Across myself y su primer sencillo Fuck You, Rock ‘n Roll, son contundentes:

“Es verdad, sir Lennon, que necesitó todo este tiempo para superar el divorcio con Yoko Ono y volver al estudio de grabación?” (13) Y: “Sir John, si me permite una pregunta espinosa: ¿cree que la trágica muerte de su excompañero musical, Paul McCartney, haya incidido negativamente en la percepción poco entusiasta que la crítica tiene de su carrera como solista?” (14-15)

Este par de interrogantes plantea de manera directa cual era la lúgubre situación de Lennon en esta ucronía donde McCartney es asesinado también en 1980, pero no en diciembre sino en enero, y su asesino es un japonés llamado Yukio, nombre que no deja de sonar a Yoko, la japonesa y viuda eterna de Lennon en este plano de la realidad. Todo como un juego de espejos. 

ALL I WANT IS THE TRUTH

Sin embargo, ante un Lennon musicalmente frustrado Delgado Galimberti practica una serie de reivindicaciones, comenzando con la aparición de su viejo amigo de la época de artista comprometido: Tariq Ali, el mismo que solía entrevistarlo para el diario trotskista Red Mole cuando se sumaba a las marchas en contra de la guerra de Vietnam, con las cuales se ganó el afecto y respeto de la juventud rebelde de fines de los sesentas y comienzos de los setentas; y el repudio de la gestión Nixon, que hizo hasta lo imposible (queda un grueso expediente del FBI) por deportarlo.

Previo a este encuentro, Lennon había sido convocado por Michael Moore para su documental Capitalism: a love story, porque “era una persona influyente en el rock y su palabra aún era escuchada con reverencia por jóvenes provenientes de los sectores underground” (49). Estas últimas declaraciones tuvieron la resonancia suficiente para ser invitado por el partido Refundación y Revolución estadounidense a liderar la manifestación por la libertad del dirigente trotskista Tariq Ali, acusado sin pruebas de colaboración con Al Qaeda, que se concentraría fuera de los estudios Mtv, la noche de su homenaje como leyenda viviente (Mtv Icon). 

Lennon, aunque sabía que sus reclamos eran justos y nunca renegó de su discurso contrario al status quo (como demostraba el documental de Moore), respondió de manera negativa, aduciendo que sus días de encabezar marchas habían terminado. Su opinión cambia tras escuchar al escritor latinoamericano Gianetti (¿Delgado Galimberti y/o Juan Carlos Onetti?) presente en aquella reunión secreta: “Es una lástima que no pueda acompañarnos en la marcha de mañana (…) Siempre admiré en usted su temple de luchador por las causas justas, mister Lennon. Algo que lo distinguió positivamente por encima de su amigo McCartney, quien a veces pecó de una imagen muy afín al acomodo burgués” (109). 

Con este golpe directo al ego de un rockero desesperado Delgado Galimberti nos recuerda algo que al parecer ha sido olvidado por todos esos poseros diske fanáticos de Lennon: que John en su tiempo fue de las primeras súper estrellas comprometidas con su problemática social, esos artistas que los gobiernos siempre intentarán censurar por sus mensajes de protesta tan bien acogidos por la juventud. ¿A qué poderoso capitalista le gustará escuchar en las radios: “imagina un mundo sin posesiones”? 

GOD IS A CONCEPT

La siguiente aparición (o reivindicación) y la que más se interna dentro de los fueros fantásticos es la de Alexis Mardas o Magic Alex, artista-científico-freak, viejo amigo y colaborador de The Beatles en la aventura de Apple, quien se presenta ante Lennon cuando este descansaba solitario una noche sobre la grama del West Central Park. 

Aquí le anuncia que con su conversación estaba comprobando la teoría de que el universo no es lineal sino que se bifurca en infinitas historias, ya que “el John Lennon que yo conocí fue asesinado en 1980” (96). Después le explica que “a comienzos del siglo XXI se había construido una colosal máquina denominada el Gran Colisionador de Hadrones, que fue la base para que este año Mardas y un grupo de científicos crearan el primer Teletransportador Aleatorio al Multiverso, mediante el cual pudo atravesar un ‘agujero de gusano’ en el espacio que lo conectó con una suerte de cosmos alterno que era, por decirlo así, el revés del espejo de donde procedía” (97).

Por lo tanto, cuando en el universo de esta novela McCartney era asesinado en Japón, en nuestra realidad regresaba ileso a Inglaterra, pero el costo de esa sobrevivencia en el otro mundo era el asesinato de John Lennon meses después al pie del Dakota building. Un Lennon absorto escuchaba a su viejo amigo que antes de regresar a nuestra dimensión le regaló El hombre en el castillo de Philliph K. Dick, novela que cuenta la historia de un mundo donde nazis y japoneses ganaron la segunda guerra mundial y dividían a Estados Unidos como junto a la Unión Soviética estos se repartieron Alemania. 

Es notable el tributo. Sin embargo, ¿no hubiese sido más siniestro regalarle también alguna biografía del John Lennon de nuestra dimensión, además del mismo libro de Delgado Galimberti? 

THEY'RE GOING TO CRUCIFY ME

La reivindicación final, y mi favorita, es la del Mtv Icon. Este concierto tributo a Lennon marca el momento culminante de la novela: en los camerinos se prepara una verdadera súper banda conformada por “el líder de Motorhead, Lemmy Kilmister, en el bajo; Eric Clapton en la guitarra solista; Johnny Marr, ex The Smiths, en la guitarra rítmica; y el baterista de Deep Purple, Ian Paice” (124), junto a quienes Lennon nunca llegaría a interpretar los temas de su último álbum.

En cambio quienes sí se mandan con un repertorio espectacular son los “teloneros” invitados: Neil Young y Crazy Horse arrancarían el show tocando Cold Turkey (single de 1969 incluido en Shaved Fish, 1974) y Everybody’s got something to hide except for me and my monkey (The Beatles, 1968), seguidos por Black Francis y su middle del Abbey Road (1969), Mean Mr. Mustard y Polythene Pam. 

Los poseros infaltables de U2 tocarían, para variar, New York City desde su etapa comprometida del Some Time in New York City (1972) y Bob Dylan (puedo imaginar el tonito de su voz), Norwegian Wood (Rubber Soul, 1965), para que Roger Waters (esto sí quisiera escucharlo) entonara Nobody loves you (when you’re down and out) del Walls and Bridges (1974), previa a la irrupción de Jack White (otro gran acierto) y su versión de Yer Blues (White Album, 1968); y Kim Deal & The Breeders con Gimme Some truth (Imagine, 1971) e Isolation (Plastic Ono Band, 1970).

Siouxsie & The Banshees “hipnotizaron a la audiencia” con Dear Prudence (The Beatles, 1968) y Mick Jagger puso a todos a bailar con Hey Bulldog (Yellow Submarine, 1969); cerró Patti Smith en el mantra pop psicodélico Tomorrow never knows (Revolver, 1966).

Creo que con esto queda clara la trascendencia de John Lennon para la música contemporánea. Si bien no habrá sido un adicto a liderar las listas del Billboard como el McCartney solista o, más cerca, en su época Beatle, no se podrá negar que entregó por entero su música a la honestidad, el minimalismo y la vanguardia, no en vano Bowie aparece en esta novela como su socio y mejor amigo. 

Lennon, en otras palabras (y esto no es un secreto), es el abuelo espiritual de indies, alternativos, grunges, new waves y brit popers; y padre putativo de punks y art rockers. Si uno se detiene en temas como Well, Well, Well (Plastic Ono Band, 1970) prácticamente escuchas la voz Kurt Cobain con el acompañamiento de The White Stripes. De allí que me atrevo a sugerir que faltó Oasis, quienes podrían haber interpretado Rain (single incluido en Past Masters vol. 2, 1988) o She said, she said (Revolver, 1966), aunque se entiende que para el 2010 ya se habían separado… ¿y esto no era un espejo? Quizás en la novela continuaban tocando o como acotó el ilustrador de El Otorongo de Perú 21 Carlos Lavida, “fácil no eran tan fans de Lennon sino de McCartney”. 

En este Mtv Icon también podrían haber participado The Vines interpretando Julia y Radiohead, Happiness is a warm gun, ambos temones del White album de 1968, junto a Black Sabbath con I want you (she’s so heavy) del Abbey Road (1969) y los Beastie Boys, I am the walrus (Magical Mystery Tour/1967). 

Solo con este conciertazo se conseguía un final apoteósico, sin embargo el autor quiso aportar al drama y reivindicar a la leyenda convirtiéndolo en un “jodido mártir”. Luego de interpretar solo y unplugged el tema de Paul, Some people never know (Wild life, 1971) obviando a su grupo de apoyo, John se dirigió al público: “Alguien se ha preguntado por qué MTV homenajea esta noche a John Lennon? Yo sí, y sinceramente no tengo la mínima puta idea”. Acto seguido se manda con un discurso contra esta transnacional e insta a los músicos a unirse a la manifestación.

Algo creíble para la personalidad borderline de Lennon, no obstante me parece que fue demasiado rápido, quizás se pudo desarrollar mejor el suspenso, no ser tan seco narrando un suceso que merecía mucho tino para finalizar magistralmente una novela harto creativa. Por lo demás es plausible la forma en que Lennon se va: de un balazo por un desconocido entre la multitud cuando cruzaba la cerca que lo separaba de la marcha. Su destino de mito siempre será el mismo en cualquier plano dimensional. Aquel parece ser el mensaje. 

YOU ARE MY WEAKNESS

Quiero culminar esta reseña refiriéndome al personaje que se lleva el libro: Yukio Iwai, el asesino de McCartney. Una historia de locura y frustración típica de la literatura japonesa. En los capítulos People say I’m crazy, Look at me y Paperback writer se teje una trama paralela que busca rendirle tributo (de paso) a Kenzaburo Oe, Yasunari Kawabata, Yukio Mishima, Ryūnosuke Akutagawa y, por qué no, a Haruki Murakami, indefectiblemente asociado al tema Beatle por su best seller Tokio blues (Norwegian Wood).

Yukio es testigo desde su infancia del ascenso y caída de su padre con el negocio de artículos sobre The Beatles. Este acontecimiento lo marca, especialmente por la partida de la madre con su amante y el posterior suicidio de su padre, todo tras la disolución de los cuatro de Liverpool. 

He aquí donde la mitología Beatle toma forma de venganza. La leyenda urbana de Paul is dead afirma que McCartney murió en un accidente con su auto en 1966, pero como estaban en plena cúspide fue reemplazado por el actor William Campbell, quien se supone es el Paul que hasta ahora sigue vivo en nuestro plano de la realidad (sí, el mismo que tocara en Perú el 2011). 

Como prueba los Beatles sobrevivientes dejaron innumerables pistas que muchos cuentan incluso desde la portada del Rubber Soul (1965) en adelante, aunque las más notorias y conocidas sean las del Sgt Pepper’s (1967), White Album (1968) y Abbey Road (1969). Detenerme a explicar pista por pista sería repetitivo, pueden encontrar cientos de ellas googleando “Paul is dead”. 

De esta forma llegamos a la parte mejor elaborada y más creíble de las dos historias alternas, digo esto porque el estilo periodístico juega un rol primordial, por más que lo narrado no sea más que ficción, imaginación delicadamente estructurada. El vertiginoso diálogo entre el reportero del Daily Mail, Richard Lear, y Yukio Iwai en el Templo del Pabellón Dorado es un notable viraje de la trama hacia el universo de las tesis conspirativas, como constata el magnicida: 

“Los Beatles son la expresión más acabada del Imperio occidental y su política de colonialismo cultural (…) Supongo que estará enterado de los informes del Club Bilderberg. Sabrá, por supuesto, que un grupo de magnates y estadistas se confabularon para imponernos la beatlemania en todos los confines del mundo con la asesoría musical de un teórico supuestamente marxista, pero que en verdad era un espía burgués muy sofisticado, me refiero al doctor Theodor Adorno” (75).

Yukio Iwai repitió y sustentó hasta aquella entrevista final que a quien había aniquilado era William Campbell, no Paul McCartney, el cual fuera asesinado en 1966 por ser el primero en descubrir y oponerse a esta farsa (ello explicaba el suicidio de Brian Epstein en 1967, debido al remordimiento). En resumen, su móvil fue revelarle al mundo la gran mentira de la beatlemania, gestada desde los grupos de poder. 

Un libro creativo por donde se lo vea, que a los beatlemaniacos de corazón seguramente gustará o, en última instancia, entretendrá durante cualquier viaje largo que realicen, pues como buen paperback fusiona suspenso, novela policial, conspiraciones, fantasía, ciencia ficción y está plagado de iconos y referencias a la cultura pop, pero de forma especial nos recuerda la vigencia del mensaje de John Lennon para un mundo que pide a gritos artistas verdaderos o mártires. 

Well well well, oh well …

jueves, septiembre 26, 2013

Abbey Road



Ive found this on Wikipedia

The climax of the album is a 16-minute medley consisting of several short songs, both finished and unfinished, blended into a suite by McCartney and Martin.[18] Most of the songs were written (and originally recorded in demo form) during sessions for The White Album and Get Back/Let It Be sessions.[citation needed]

"You Never Give Me Your Money" is the first song. Written by McCartney, it is based on his feelings towards Allen Klein and what McCartney viewed as Klein's empty promises.[19] It slowly and quietly transitions into "Sun King" (which, like "Because", showcases Lennon, McCartney, and Harrison's triple-tracked harmonies), "Mean Mr. Mustard" (written during the Beatles' trip to India), and "Polythene Pam", all three contributed by Lennon. These in turn are followed by four McCartney songs, "She Came In Through the Bathroom Window" (written after a fan entered McCartney's residence via his bathroom window),[20] "Golden Slumbers" (based on lyrics from Thomas Dekker's 17th-century poem), "Carry That Weight" (reprising elements from "You Never Give Me Your Money", and featuring chorus vocals from all four Beatles), and the climax, "The End".

"The End" is notable for featuring Starr's only drum solo in the Beatles' catalogue (the drums are mixed across two tracks in "true stereo" — in a similar way to the studio single version of Get Back). Normally, even though mixes were in stereo, the drums were mixed in mono, locked together with other instruments and often panned hard left or right in the stereo picture. Fifty-four seconds into the song are 18 bars of lead guitar: the first two bars are played by McCartney, the second two by Harrison, and the third two by Lennon, with the sequence repeating.[21] Each has a distinctive style which McCartney felt reflected their personalities: McCartney's playing is in a somewhat rigid staccato style; Harrison's is melodic with pronounced string bends and Lennon's is rhythmic, stinging and had the heaviest distortion. Immediately after Lennon's third solo, the piano chords of the final part of the song begin. The song ends with the memorable final line, "And in the end, the love you take is equal to the love you make". Underlying those lyrics is a remarkable and sophisticated metric modulation in which the piano's 8th note chords (the 1& 2& 3& 4& under "And in the end...") become the triplets (1&a 2&a 3&a 4&a) which establish a new tempo for "equal to the love..." resulting in a dramatic slowing of tempo for the final bars over which Harrison plays a short, lyrical solo.

I missing u


miércoles, abril 24, 2013

Let me take you down . . .



Let me take you down, 'cos I'm going to Strawberry Fields.
Nothing is real and nothing to get hungabout.
Strawberry Fields forever.

Living is easy with eyes closed, misunderstanding all you see.
It's getting hard to be someone but it all works out, it doesn't matter much to me.
Let me take you down, 'cos I'm going to Strawberry Fields.
Nothing is real and nothing to get hungabout.
Strawberry Fields forever.

No one I think is in my tree, I mean it must be high or low.
That is you can't you know tune in but it's all right, that is I think it's not too bad.
Let me take you down, 'cos I'm going to Strawberry Fields.
Nothing is real and nothing to get hungabout.
Strawberry Fields forever.

Always, no sometimes, think it's me, but you know I know when it's a dream.
I think I know I mean a 'Yes' but it's all wrong, that is I think I disagree.
Let me take you down, 'cos I'm going to Strawberry Fields.
Nothing is real and nothing to get hungabout.
Strawberry Fields forever.
Strawberry Fields forever.

sábado, diciembre 08, 2012

Lennon's white album

Siempre que prendo el White Album de The Beatles los temas de Lennon son los que mas me proyectan, las harrisongs (While my guitar gently weeps) y las McCas (Helter Skelter) son de mis favoritas pero en conjunto pienso que es Lennon quien podria haber sacado un album aparte.

Este es mi orden

LP: Happiness is a warm gun

01. Dear Prudence
02. Glass Onion
03. Happiness is a warm gun
04. I'm so tired
05. Sexy Sadie
06. Cry baby cry
07. Julia
08. Everybody's got something to hide except for me and my monkey
09. Yer Blues

Single: Revolution 1 / Revolution 9

Si los Beatles se negaban facil podrian haber sido los miembros de The Dirty Mac los sesionistas: Eric Clapton en la 1era, Keith Richards en el bass, Mitch Mitchell en la teba, y obviamente la voz y guitarra de Lennon, pero bajo el seudonimo de Winston Leg-Thigh.

Por ahi estaria Harrison tambien apoyando de todas maneras, en especial en la campana de "Everybody's got something to hide except for me and my monkey" y en "Revolution 9".


Hoy estoy recordando a Lennon como cada 8 de diciembre, de la manera mas alucinogena posible.



jueves, diciembre 08, 2011




God is a concept
By which we measure
Our pain
I'll say it again
God is a concept
By which we measure
Our pain

I don't believe in magic
I don't believe in I-Ching
I don't believe in Bible
I don't believe in tarot
I don't believe in Hitler
I don't believe in Jesus
I don't believe in Kennedy
I don't believe in Buddha
I don't believe in mantra
I don't believe in Gita
I don't believe in yoga
I don't believe in kings
I don't believe in Elvis
I don't believe in Zimmerman
I don't believe in Beatles
I just believe in me
Yoko and me
And that's reality

The dream is over
What can I say?
The dream is over
Yesterday
I was the dream weaver
But now I'm reborn
I was the Walrus
But now I'm John
And so dear friends
You just have to carry on
The dream is over

miércoles, diciembre 08, 2010

30 YEARS AGO TODAY

martes, mayo 04, 2010

Yes I'm lonely wanna die
Yes I'm lonely wanna die
If I ain't dead already
Ooh girl you know the reason why.
In the morning wanna die
In the evening wanna die
If I ain't dead already
Ooh girl you know the reason why.
My mother was of the sky
My father was of the earth
But I am of the universe
And you know what it's worth
I'm lonely wanna die
If I ain't dead already
Ooh girl you know the reason why.
The eagle picks my eye
The worm he licks my bone
I feel so suicidal
Just like Dylan's Mr. Jones
Lonely wanna die
If I ain't dead already
Ooh girl you know the reason why.
Black cloud crossed my mind
Blue mist round my soul
Feel so suicidal
Even hate my rock and roll
Wanna die yeah wanna die
If I ain't dead already
Ooh girl you know the reason why.

miércoles, abril 21, 2010



When I call you up
Your line's engaged
I have had enough
So act your age
We have lost the time
That was so hard to find
And I will lose my mind
If you won't see me
You won't see me

I don't know why
You should want to hide
But I can't get through
My hands are tied
I won't want to stay
I don't have much to say
But I can't turn away
And you won't see me
You won't see me

Time after time
You refuse to even listen
I wouldn't mind
If I knew what I was missing
Though the days are few
They're filled with tears
And since I lost you
It feels like years
Yes, it seems so long
Girl, since you've been gone
And I just can't go on
If you won't see me
You won't see me

Time after time
You refuse to even listen
I wouldn't mind
If I knew what I was missing
Though the days are few
They're filled with tears
And since I lost you
It feels like years
Yes, it seems so long
Girl, since you've been gone
And I just can't go on
If you won't see me
You won't see me

martes, diciembre 08, 2009

WELL, WELL, WELL

Muchas veces leí por qué Lennon no había sido tan exitoso en su carrera como solista, en cambio Harrison y McCartney sí habían logrado varios números 1.

Cuando uno escucha Los Beatles, en especial a partir del White Album (1968) se hace la idea hacia donde apuntaban. Lennon con Dear Prudence, Happiness is a warm gun, I'm so tired, Julia o Sexy Sadie mostraba un camino hasta el momento poco transitado por aquellos artistas.

En épocas donde imperaba la rimbombancia psicodélica y la experimentación extrema, los solos de Metal y Hard Rock, pareciera como si estas canciones las hubiera grabado alguna banda indie 2000era o alter90'tera. Siempre imaginé a The Vines interpretando Julia o a Radiohead con Happiness is a warm gun.

No es un secreto que la música indie sea tan poco exitosa a nivel de charts; y todo su ADN se remonta a discos ultra viscerales como el Plastic Ono Band (1970) , encontrando en Well, Well, Well a un Kurt Cobain restregando su garganta con navajas hirviendo (sin mencionar el ritmo totalmente White Stripes) o canciones como Love que bien podría haberla interpretado Elliot Smith.

Y es que la mayoría de canciones de Lennon (por lo menos las que más me proyectan) contienen la sinceridad, la depresión y el minimalismo que géneros alternativos como el Punk, Post-Punk, Grunge o Indie hicieron suyos.

Quizás allí radique la casi nula aceptación que generaron en su momento sus producciones (menos el Imagine y el Double Fantasy) que sobrevivieron en bandas 20 ó 30 años después.




sábado, septiembre 26, 2009


Hubo un tiempo en el cual solo escuchaba el Abbey Road (no sé por qué cuando estaba terminando la secundaria) era el álbum de Los Beatles que más me proyectaba, sobretodo la parte del medley que para mí empieza desde Because, y creo que para todos inicia donde sea, la cuestión es que es uno de esos discos donde no sacaría ninguna canción, porque hay álbumes que pienso se cagan por uno o dos temas como el Revolver con Yellow Submarine o el White con Obladi oblada (la peor Mierda -con M mayúscula- que pudieron haber compuesto). El Abbey Road linda con la perfección, es más, hasta Ringo y su Octopus's garden, la rompen (claro, si exceptuamos esa cosa extraña -muy propia de Paul- denominada Her Majesty, que destruye el gran final del disco)

Desde el inicio tenemos un lado A con mucha furia ordenada por Lennon, y un B buscando la perfección con McCartney -que sin George Martin hubiera pasado desapercibido- si bien me proyecta más el lado B, el A tiene temas como Something (sin palabras) y Oh Darling (tantas que no puedo ordenarlas) y otras joyas alucinógenas y minimalistas como I want you (She's so heaaaavyyyyyyyyyyy)
En el Lado B . . . mejor escúchenlo . . . y disfrútenlo, ahora que están remasterizados . . .

No quiero hablar nada más del Abbey Road y los 40 años del mejor álbum que pudieron haber concebido esos 4 ginetes del Apocalipsis; porque al final el Abbey Road is equal to the love you make . . .




lunes, diciembre 08, 2008

HAPPINESS IS A WARM GUN

Photobucket


The Beatles fue el nombre del álbum que la banda sacó a la venta en diciembre de 1968. Mayormente conocido como el “White Album”, no sería otra cosa que el comienzo del final.

En este disco dejaron de lado la experimentación del Revolver (1966) y Sgt. Pepper’s lonely hearts club band (1967) para regresar a sus raíces rockeras, bluseras y gritonas, aunque no por ello dejaron de grabar temas extraños. A decir verdad el “White Album” es el más variado, ecléctico y pesado de todos sus discos. Tenían tantas canciones y diferentes estilos (a raíz de que no componían juntos) que terminó presentándose como un álbum doble.

1968 fue un año turbulento, el sueño alucinógeno del “Summer of love” de 1967 había terminado. Martin Luther King Jr. fue asesinado en Abril, al mes siguiente estudiantes y obreros se levantaban en París, Robert Kennedy era asesinado, también, en plena campaña, la "Primavera de Praga" era interrumpida por la invasión de la U.R.S.S., en México ametrallaban universitarios a días de las olimpiadas y Vietnam continuaba siendo bombardeada. El mundo había despertado de su quimera de paz y amor… y Los Beatles, así como su entorno, estaban día a día desintegrándose.

Creo que incluso no se podría denominar como un grupo a Los Beatles para aquella época, pues ya no actuaban de esa manera, cada uno utilizaba a los otros 3 como músicos de acompañamiento donde nadie tenía derecho a opinar sobre composiciones ajenas. Además, hubieron días en los cuales ni siquiera se veían, solo grababan su parte y se largaban.

Mucha gente le echa la culpa a Yoko, puesto que ella estuvo presente durante todo el proceso de grabación. No dejaba solo a John ni para ir al baño, aparte de tomarse la atribución para opinar y criticar las canciones, lo cual era casi una blasfemia para los demás. Sin embargo, no fue la única mujer presente, Patty Harrison y Maureen Starkey también rondaron las salas, y apoyaron con los coros en “Birthday” y “The continuing story of Bungalow Bill” donde Yoko cantó una parte. La unidad estaba resquebrajada.

Ringo fue el primero en retirarse de la banda, se sentía menospreciado y él mismo decía no estar en condiciones para tocar la batería; al cabo de un tiempo retornó porque lo necesitaban y porque no tenía nada más que hacer. George no decía nada pero detestaba que Paul se metiera con sus canciones e intentara “arreglarlas”. De hecho, en muchas ocasiones Paul tocaba todos los instrumentos y terminaba sus temas solo. Luego, George llamó a Eric Clapton para grabar “While my guitar gently weeps” y así como cuando un matrimonio está destruyéndose, llega visita a la casa y todo se torna color de rosa, sucedió lo mismo con ellos. No querían que nadie se enterase de que unicamente los unía un contrato.

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Empero, la principal razón de su distanciamiento, y ellos también lo consideran así, fue el deceso de Brian Epstein, su manager, quien los llevó a la fama. Desde que se desató la Beatlemanía, él estuvo manejando sus finanzas, dejándoles lo concerniente a la música. Ahora debían madurar y manejar su dinero, sin que ello fuera a destruirlos, obviamente lo consiguió.

En cuanto a la música, queda marcada la disputa por lograr la mejor canción entre Lennon y McCartney. Inclusive intercambiando papeles, mientras John componía la hermosa balada “Julia”, Paul se rayaba con la proto-metal “Helter Skelter”, y cuando Paul grababa en solitario canciones que John adoraría como “Why don’t we do it in the road?”, éste se desquitó haciendo lo suyo con el ultra-experimental “Revolution 9”, que Paul nunca quiso incluir en el álbum.

Ambos tienen temas extraordinarios, cada uno en su estilo, como “Happiness is a warm gun” y “Dear Prudence” de John, o “Blackbird” y “Martha my dear” de Paul. Y así Paul regresara al rock n’ roll de la vieja escuela en “Back in the U.S.S.R.” y “Birthday” y John se metiera con el blues en “Yer Blues” y “Revolution 1”. Quien se llevó de encuentro a ambos fue George con “While my guitar gently weeps”, y la guitarra que lloraba suavemente sin la distorsión hendrixiana de moda.

Ellos habían concebido un álbum contemporáneo, con los gritos y la estridencia necesaria como para hacer las veces de banda sonora en aquella generación decadente. Y lo más curioso era que la mayoría de los temas habían sido compuestos durante su estadía en la India con el Maharishi Mahesh Yogi mientras practicaban la meditación trascendental, y la búsqueda de la paz interior.

A pesar de todo y así el “White Album” haya sido grabado en medio de tensión, se convirtió en un súper éxito de ventas y nadie duda sobre su calidad musical puesto que colocó a los Beatles como precursores del metal, punk, electrónico, alternativo, ska, estilos que permanecen en boga hasta nuestros días, como ellos.

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Hoy todos a escuchar a Lennon, pasaré el feriado entero con su música.

sábado, noviembre 29, 2008

NOTHING'S GONNA CHANGE MY WORLD

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Siguiendo el camino de los clásicos musicales pop como Grease o Jesucristo Superstar, aunque tirado más a recrear canciones populares contemporáneas como hiciera Moulin Rouge (Elton John, The Police, Madonna, Nirvana) aparece una de las películas más chéveres que he visto en un buen tiempo: “Across the Universe”, un film apto para todo público aunque si eres fanático de Los Beatles el disfrute será mucho mayor.

Julie Taymor aquella que revelara a Frida (y la resucitara para volver a la tristemente célebre pintora Frida Kahlo -Salma Hayek- en la reina fetiche de los blogs ¿por qué la tuvieron que malograr?) regresó con una idea que seguramente a muchos se le pasó por la cabeza, pero como lo que importa es quien lo materializa, y mejor si lo hace con la calidad de una directora de trayectoria, adaptó las canciones de los cuatro de Liverpool al guión que estaba confeccionando sobre los turbulentos años 60 y el resultado fue más que prometedor.

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Reuniéndose con jóvenes actores (que seguramente en unos años darán titulares a E! por sus escándalos sexuales o toxicológicos) como Evan Rachel Wood (Thirteen, película de unas chibolas falsazas que se acuestan hasta con el guachimán del colegio empero no se ve ninguna escena digna de manipulación y Wake me up when septembers ends de Green Day, donde llora hecha una magdalena al cubo mientras su enamorado cumple el destino de todo americano que odia el estudio y el trabajo) y Jim Sturgess (aún desconocido)

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Como el guión está basado en canciones de los Cuatro de Liverpool, los nombres no podían ser otros que: Lucy “Lucy in the sky with diamonds” y Jude “Hey Jude”, la pareja de enamorados protagonista, Max “Maxwell silver hammer”, hermano de Lucy, Prudence “Dear Prudence”, groupie, o algo así, que se enamora de Max, aunque claro, ya habían tirado antes, Sadie “Sexy Sadie”, una suerte de Janis Joplin, vieja, bueno, treintona, y creída como ninguna, Jo-jo “Back to the U.S.S.R.” y “Get Back” guitarrista y cantante fusión entre Jimi Hendrix y Marvin Gaye, pareja de Sadie.

También hay otros personajes como Dr. Robert “Dr. Robert” interpretado por Bono; y Joe Cocker como un vagabundo cantando Come together; una enfermera calentona que canta Happiness is a warm gun mientras le clava una jeringaza a Max conocida como Salma Hayek; aparte de colaboraciones caletas.

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Lo más bacán es que no solo son las canciones las que evocan a los Beatles sino que hay ciertos diálogos como cuando Jude recoge su sueldo y el cajero le dice que When I Sixty four (cuando tenga 64 . . .) se iría de Liverpool o cuando Prudence ingresa al piso que alquilaban en New York, y Jude explica sobre su aparición: She came in through the bathroom window (ella entró a través de la ventana del baño). En general todo está relacionado con la cultura sesentera como la manzana verde símbolo de Apple (la compañía que fundaran Lennon y Mc Cartney en 1968) o el cambio de la versión beatle en "With a little help from my friends" por la emblemática de Joe Cocker .

La historia recrea la vida de unos jóvenes que en los años 60 deciden dejar sus hogares y vivir la locura propia de su generación: sexo, drogas y rock n’ roll. Aunque deben darse cuenta que la sociedad en la cual les tocó nacer, y a la que cambiarían en cierta forma, no era más que una mentira que se engullía a los más inocentes, transformándolos y desviando sus ideales a causa del estallido de la guerra de Vietnam. Ninguno vuelve a ser el mismo después de ello. Sin embargo, es en la amistad “with a little help from my friends” donde encuentran la mejor cura para toda su desesperación, puesto que al final es el único tipo de amor que saben no les fallará “All you need is love”.

Mejores momentos, casi todos, pero estos, sin duda alguna, son los que más me proyectaron:

I want you (She’s so heavy), símbolo de la América imperial, del tío Sam, de la guerra, de cómo se destruyen las aspiraciones por servir a una patria que es “She’s so heavy” demasiado pesada para ellos. Esto representado en Max y sus nuevos compañeros reclutas, cargando a la Estatua de la Libertad, mientras pisan y destruyen, cual gigantes, las diminutas palmeras de Vietnam.

I am the walrus, con Bono como Dr. Robert, una especie de Jack Kerouac, cuando ya era famoso, o sea un bigotón que atraviesa Norteamérica en bus con la gente que quiera sumarse a la juerga, mientras ingieren grandes cantidades de ácido.

Because, en plena resaca luego de pasear por el circo de Mr. Kite, se detienen a meditar y amar en un campo que se convierte en mar.

Strawberry fields forever, quizás la mejor lograda a la hora de transmitir la impotencia del artista frente a la muerte o el sufrimiento; al no poder crear nada más, su sensibilidad le demuestra que hasta en lo más simple y doloroso se puede encontrar belleza, como en una fresa aplastada o sangrando.

Revolution, Jude les canta a los “estudiantes revolucionarios” (pura pose) que le habían arrebatado a Lucy (la clásica cachimba que se vuelve roja), burlándose, golpeando y esputando Alright! Alright!, Alright!, a todo el partido. Otro acierto de la Taymor, otra canción que calzó extraordinaria dentro del guión.

Happiness is a warm gun, con Salma Hayek como enfermera, tienen que verlo.

Si bien el final es uno de los más cojudos que he visto, las canciones la salvan, no en vano la revista Rolling Stone la catalogó: “una película que repetirás como al escuchar tu cd favorito”

El soundtrack fue nominado al grammy en la categoría “Banda sonora original de una película, serie de tv o show en vivo” que terminó llevándose el “Love” de The Beatles (por favor ¿pensaban que les ganarían? A los Beatles así los nominen a mejor álbum country, reggae o bossa nova se la llevan)

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Across the universe es el tipo de películas que siempre vas a querer mostrarle a la gente en alguna reunión o que simplemente pondrás para recordar que solo lo bueno se reinventa.

Si no la tienes bájala, no hay pierde con la pela.

Hoy todos a escuchar música de Harrison. En la película están las dos clásicas: Something y While my guitar gently weeps. Sin palabras.

sábado, diciembre 08, 2007

GIMME SOME TRUTH


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Lo que produce John Lennon cada 8 de diciembre es una apoteosis total. La madrugada de hoy en Trujillo, como cada año, se celebró el tributo a Lennon, y por supuesto a los Beatles. Tocaron bandas como los Perú Salvaje cuya interpretación de I want you (She’s so heavy) fue tan espectacular que parecía iban a destruir la casona. Lo mejor de la noche, sin palabras.

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Y es que Lennon es más que un compositor excepcional, recordemos que escribió desde las baladas más puras como “Julia”, “Oh my love”, “Jealous guy” hasta las rayadas en LSD como “Tomorrow never knows”, “I am the walrus”, “Happiness is a warm gun” o “Revolution 9”, sin dejar de lado su visión ácida por la política en “Revolution”, “Working class hero” y “Gimme some truth”, pero bueno dirán: Todos los músicos tienen baladas, rayadas y temas políticos. Sí, pero a ver que intenten venderlos y colocarlos en el número 1 sin dejar de hacer arte, y más aun que continúen sonando luego de 40 años. Difícil. Sólo Los Beatles.

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Y porque John Lennon es el rockstar por antonomasia. Si hay alguien de quien aprender cómo debe ser un artista, ése es John.

No obstante más allá de ser un gran músico, lo que mejor sabía hacer era meterse en problemas debido a su sarcasmo extremo. Ya sea entre sus amigos, la prensa, y en especial los gobiernos de turno del lugar que visitaba o habitaba.

Procedente de una familia clasemediera de Liverpool, se denominó como el working class hero, más por aborrecimiento a la corona que por ser un militante comprometido. Aunque tenía sus formas de protestar (mejor dicho, molestar) como en el número que Los Beatles protagonizaron durante el Royal Variety Show de 1963. Dicho evento fue organizado por la reina y transmitido en vivo a toda Inglaterra. Entonces John aprovechó para joder, fiel a su estilo, a aquellos seres que aborrecía: “Para nuestro último número, queremos su ayuda, la gente de los asientos más baratos síganos con las palmas . . . el resto de ustedes, sólo muevan sus joyas”. Cuando los VIP escucharon cómo discriminaba a “la gente de los asientos más baratos” lanzaron una risotada tremenda, la cual fue atenuada al momento de escuchar el gran final . . . luego quedaron mudos, la reina solamente rió palteada (la enfocaron).

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Algo peor ocurrió en Filipinas. Al día siguiente de su presentación, la esposa del dictador Ferdinand Marcos invitó a Los Beatles a una cena de honor. Ellos (Lennon a la cabeza) se negaron puesto que era su día libre y no tenían ganas de hacer nada más que permanecer en su hotel (luego dijeron que nunca les había llegado la invitación formal). Cuando encendieron la televisión, vieron a una mujer histérica maldiciendo a Los Beatles y poniendo a la nación filipina en contra suyo a causa de aquel vergonzoso rechazo. No les quedó otra que huir del país antes de ser linchados por la turba. De regreso a Inglaterra, John expresó que se lo tenía merecido por corrupto y asesino (refiriéndose a Ferdinand Marcos; y no se equivocaba).

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John no dejó de lado su odio hacia el poder y, en especial, a la reina. Con motivo de la intervención Británica en la guerra de Biafra (Sur de Nigeria) que dio muerte a más de un millón de Ibos, no se le ocurrió mejor manera para demostrar su desacuerdo que devolviendo la medalla de Sir concedida en 1965. El problema radicó en que había sido envuelta en papel higiénico. La corona británica no perdonó jamás aquel insulto y lo condenó al destierro. Para esto John ya había salido junto con Yoko de Inglaterra con destino a EE. UU. Para esto, el sueño ya había terminado.

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El problema en Estados Unidos era Nixon, quien lo declaró enemigo número 1 de la nación por su activismo político de oposición a la guerra de Vietnam y defensa de Los Panteras Negras, aparte de su asolapado izquierdismo y el apoyo las marchas universitarias de protesta y los conciertos benéficos.

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Esto le propició mantener al FBI espiando cada paso suyo, interviniéndole el teléfono y colocándole micrófonos por toda su casa. Al vencerse la visa, el gobierno no quiso renovársela. Entonces John Lindsay, alcalde de Nueva York, lo defendió.

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Luego de 4 años en los tribunales, en 1975 la Corte de Apelaciones revocó la orden de deportación, aseverando que "los cuatro años de batalla de Lennon por permanecer en nuestro país testimonian su fe en este sueño norteamericano" ¡Ja!

La gran mayoría sólo recuerda a Lennon con su terno cantando “I wanna hold your hand” o en su piano junto a Yoko interpretando “Imagine”. En la actualidad hasta tocan su música en las iglesias, cuando en su momento quemaron sus discos por declarar que “Los Beatles eran más populares de Cristo”. Incluso Reagan afirmó que su muerte fue una “gran tragedia”.

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Dicen que no hay muerto malo, no sé si John lo fue, pero que era un loco jodido que mantuvo en jaque a los grandes hasta salirse siempre con la suya, es un hecho.

Cada 8 de diciembre se comprueba. Y sé que así continuará . . .

martes, noviembre 20, 2007

TAXMAN
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George Harrison es conocido como el Beatle espiritual debido a su marcada influencia hindú. Sin embargo, no siempre la meditación trascendental fue su principal inspiración. La crítica social también impregnó sus composiciones.

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“Taxman” es una gran muestra de ello. Esta canción abre el álbum Revolver (1966) el mismo que apertura una nueva etapa en la música de The Beatles, la cual ya se había atisbado con el Rubber Soul (1965). No obstante, con Revolver se confirma su madurez como músicos; y claro está, que no sólo John y Paul podían lograr temas emblemáticos, sino que George les estaba siguiendo los pasos.

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Y es que “Taxman” tiene mucho que ver con lo que estaban pasando Los Beatles por aquellas épocas. El agotamiento por las giras a nivel mundial, las fans que sólo los veían como fenómenos de circo, las catástrofes desatadas en cada lugar visitado, la quema de sus discos por parte de cristianos radicales en Estados Unidos; y en el mundo, los problemas raciales, la guerra de Vietnam, la aparición del movimiento hippie en San Francisco (ciudad donde, coincidentemente, decidieron poner el punto final a sus giras) hicieron que Los Beatles dijeran: ¡Basta! Dejémonos de huevadas y digamos las cosas como son.

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El tema fue escrito por George en un arranque de ira. Corría el año 1966 cuando Los Beatles se pusieron a revisar con detenimiento sus cuentas. Entonces George pegó el grito en el cielo al enterarse que gran parte era llevada por el fisco. Así fue como nació “Taxman” (hombre de los impuestos, recaudador de impuestos, cobrador de impuestos . . . lo que fuera), su declaración de ingreso al mundo real, en el cual habían caído después de aquel sueño llamado Beatlemanía, la misma que estaba terminando para dar paso a la Psicodelia que impregnaba el aire y que ellos supieron trasladar al Revolver.

Let me tell you how it will
There's one for you, nineteen for me
'Cause I'm the taxman,
Yeah, I'm the taxman.
Should five per cent appear too small,
Be thankful I don't take it all
'Cause I'm the taxman,
Yeah, I'm the taxman
(If you drive a car, car) I'll tax the street,
(If you try to sit, sit) I'll tax your seat.
(If you get too cold, cold) I'll tax the heat,
(If you take a walk, walk) I'll tax your feet.
Taxman!
Don't ask me what I want it for (ah-ah, Mr. Wilson)
If you don't want to pay some more' (ah-ah, Mr. Heath)
Cause I'm the taxman,
yeah, I'm the taxman.
Now my advice for those who die (taxman)
Declare the pennies on your eyes' (taxman)
Cause I'm the taxman,
yeah, I'm the taxman.
And you're working for no one but me.

Taxman!

La versión traducida al español es la siguiente:


Deja que te cuente como será
Uno para ti y diecinueve para mí
Porque yo soy el cobrador de impuestos,
Sí, cobrador de impuestos

Si un cinco por ciento te parece poco
Agradece que no me lo lleve todo
Porque yo soy el cobrador de impuestos
Sí, cobrador de impuestos

(Si conduces un carro) pondré un impuesto a la calle
(si tratas de sentarte) pondré un impuesto a la silla
(si te da mucho frío) pondré un impuesto a la calefacción
(si sales a caminar) pondré un impuesto a tus pies,

Cobrador de impuestos

Porque yo soy el cobrador de impuestos
Sí, el cobrador de impuestos

No me preguntes para qué lo quiero
(ah-ah Sr. Wilson)
Si no quieres pagar un poco más
(ah-ah Sr. Heath)

Porque yo soy cobrador de impuestos
Sí, el cobrador de impuestos

Y mi consejo para los que mueran
Declaren los peniques sobre sus ojos
Porque yo soy el cobrador de impuestos
Sí el cobrador de impuestos

Y están trabajando para nadie más que para mí.
El cobrador de impuestos.


Como pueden apreciar, esta crítica virulenta al sistema tributario inglés es un tema cargado de ironía. “Should five per cent appear too small / Be thankful I don't take it all.” Más que cobrador de impuestos parece un mafioso en busca de su dinero. Aunque la cantidad que les restaban no mermaba en nada su gran fortuna, a nadie le gusta ser despojado de lo que con tanto esfuerzo se ha ganado. Y ni siquiera sabían adónde iban a parar aquellas libras, y he ahí su profunda desazón. “Don't ask me what I want it for” . . .

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El tema se torna político cuando hace mención del Primer ministro del Reino Unido por aquellos tiempos, Harold Wilson; y a Edward Heath (futuro Primer ministro) ambos de partidos opuestos. “Don't ask me what I want it for, (ah-ah, Mr. Wilson) / If you don't want to pay some more. (ah-ah, Mr. Heath)”. Al colocarlos juntos sólo quiso decir: Son el mismo par de ladrones, puesto que al final de cuentas, los gobernantes son quienes se cargan con todo. En la versión del Anthology II se superponen a los susodichos el gracioso trabalenguas de: “anybody got a bit of money?”.

Y juega también con la tradición greco-romana al hacer mención de las monedas que colocaban en los ojos de los muertos para pagarle a Caronte, el barquero que conducía al Hades. “Now my advice for those who die / Declare the pennies on your eyes”. Quiere decir que hasta después de muertos seguirán pagándole al “Taxman”. Morirse cuesta, sino pregúntenles a las funerarias.

Y no hay mejor forma de criticar que burlándose del agresor, sino miren también a Cervantes en el Quijote o Matt Groening con Los Simpsons. La ironía es la mejor forma de censurar, eso lo sabía muy bien George, quien no fue únicamente el Beatle espiritual que la gran mayoría pinta, sino uno de los más jodidos críticos que tuvo el sistema. Aunque muchos recuerden más a John como tal.
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Taxmaaaaaannnn!!!!!!!!!!