viernes, mayo 25, 2012

Zapping


Por: Ernesto Paria

(Estudiante de Literatura de la UNMSM)

Al transitar de forma azarosa y algo rápida por todo el libro, me nace la imposibilidad de alejar la idea de estar frente a un mecanismo lúdico tipográfico. Historias sin un aislamiento exacto que nos indique donde empieza y finalice una, hace que el lector reinvente las formas de leer cuantas veces este quiera. Usando la tipografía como un modo de camuflaje, con la cual, el narrador juega sin temor a escapar de las limitantes reglas del sistema académico de la RAE.

El estupor, la decencia quedan de lado en historias que caen como una especie de cortaduras, como navajazos rápidos y certeros; donde el humor negro es un claro manifiesto que nos invita no solo a exponer nuestro rictus labial, si no de forma pendiente, a identificarnos y tomar una postura frente a esta sociedad consumista y rutinaria.

LOSOCIALYSTONES de Gonzalo Del Rosario, desordenado como característica esencial -ya que no se halla la presencia de un índice- es un conjunto de historias, música e intermedios un tanto ácidos que nos conducen a ironizar, caricaturizar toda esta maquinaria o sistema en el que no podemos decir vivimos, si no, tan solo nos queda sobrevivir.

El libro nos abre las puerta con el relato entre la lucha de patucos y chulos, la típica división que siempre se nos impone o la que siempre percibimos al salir de casa, el dominado o el dominante -misma lucha de especies[1]- donde la ciudad se transforma en una pequeña selva de cemento para luego trasladarnos en una especie de viaje de canal en canal, un zapping nocturno con los ojos puestos no sobre una pantalla LCD si no sobre el papel para llegar luego a otra historia que nos traslada a escenarios totalmente diferentes al anterior. No se puede afirmar que este libro es tan solo una sucesión de relatos, no. También se hallan letras de canciones, fragmentos en griego e intermedios que ridiculiza las típicas propagandas colombianas para bajar de peso y también claro, a los adeptos de esta.

Es necesario también tomar en cuenta los temas que este expone a través de todo el libro, como es el caso de Pepe, el niño que en su intento por querer internarse en los viejos libros de la biblioteca municipal recién inaugurada se choca frente a toda una conspiración en su contra de bibliotecarios viejos, huraños y aburridos que no hacen más que truncar y frustrar los sueños de todo lector, el de poder aprender leyendo. Hago mención de esto, porque me sentí identificado y recordé a los bibliotecarios de mi facultad. La historia de Pepe se ve cortada por el intermedio o cambio de historia, para satirizar todo el “activismo” que realizan personajes importantes de la música actual, en este caso el de la agrupación Londinense Coldplay y luego trasladarnos a otro escenario totalmente ajeno, en una especie de cambio total que nos lleva a otro lugar donde dos comentaristas deportivos dialogan sobre las principales figuras y equipos del balompié internacional. De forma intempestiva nos hace reingresar otra vez a la historia de Pepe, donde este ya se halla en la biblioteca de su Facultad y la conspiración de bibliotecarios aún sigue en pie. Pepe, al no tener alternativa decide leer a como de lugar, pero la intervención sonora y con objetos de terceros sobre su cabeza, le avientan casualmente residuos de una manzana, hacen que Pepe tome acciones que lo hacen terminar en el penal del Milagro. Es una crítica certera a todo el modelo social o monstruo social al cual, queramos o no, pertenecemos.

Una forma alternativa de observar la realidad con los ojos totalmente inflamados es la que nos invita Gonzalo Del Rosario. Un libro lúdico e ingenioso, en la cual muchos se sentirán identificados con más de un personaje, y para otros, será inevitable recordar las horas de cuando eran niños sentados frente al televisor, pasando de canal en canal, pasando de historia en historia, haciendo Zapping.

[1] Entiéndase por especies la idea subnormal que algunas personas, principalmente débiles mentales, manifiestan con actos racistas y de humillación hacia terceros.

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