miércoles, noviembre 12, 2008


Presentación Oficial de
"CUENTOS PA' KEMARSE"
Lugar: Old Bar (Jr. San Martín 696 - Centro Cívico - Trujillo - Perú)

Fecha: Jueves 20 de Noviembre

Hora: 9:30 p.m.

INGRESO LIBRE

Presentadores: Oscar Ramirez (Editor) y Jorge Torres (Narrador)

CONTARÁ CON LA PARTICIPACIÓN DE PERÚ SALVAJE!!!

No pegarse, mejor lanzarse . . .

con los "Cuentos pa' Kemarse"

After Party: Mi jato

Un agradecimiento especial a Flavio Martínez Aka Garun Cuchino por los Jueves de Rock Trujillano. Garun Estudio!!!

A la gente de Huáscar Producciones y Editorial Alternartiva OREM

Mis Viejos, hermanas y Nata

Y TODOS LOS SEGUIDORES DE MI OBRA

MUCHAS GRACIAS

NO FALTEN!!!


DATO ADICIONAL
:

Si no pueden adquirir un "Cuentos pa' Kemarse" léanlo por este blog o mejor en la versión PDF que me aceptaron en la Revista Realidad Literal

REALIDAD LITERAL

http://www.realidadliteral.net/libreria.htm

LIBRO PDF
http://www.realidadliteral.net/libro-cuentos-pa-kemarse.pdf

domingo, noviembre 02, 2008

CARROZA

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Esa noche despedimos a mi tío desde la puerta del hotel. Solo estaba la familia y amigos más cercanos. Todos le abrazamos fuerte; y entre sonrisas y felicitaciones, dejamos que subiese a la parte trasera de la carroza y se metiera en su ataúd.

miércoles, octubre 22, 2008

No sé qué es escribir, y es su cumpleaños

No sé qué escribir, es tan loco el saber que han pasado dos años, y yo continúo posteando a veces ya cualquier cosa (mi entrevista) o que le hago promoción a mi primer hijo (del cual ya no me queda ni uno).

Solo quiero agradecer a todos los que han seguido mi blog durante este par de años. Creo que mi estadía en USA mermó las visitas de aquellos a los que siempre solía comentar. Las razones están escritas.

Y también que este año publiqué menos, pero me dediqué a corregir más, lo que no quiere decir que no haya escrito (o leído)

Es algo que me apasiona, no sé a cuántos le pasará lo mismo, pero a veces puedo dejar de comer o irme caminando a la universidad o el trabajo, solo por comprar un libro. Es la única verdad.

Ahora trabajo en una librería, así como en el verano (invierno para mí) en un fast food. No ha cambiado en nada, la gente sigue pidiendo lo que a mí no me gusta.

Y aunque me asusté en un comienzo porque pensé que así como ahora detesto las burgers, iba a ocurrir lo mismo con los libros (verlos, acomodarlos, venderlos a diario). Sin embargo, no fue así y eso jode porque mi primera paga se me fue en cuatro de ellos. Es cagado, lo sé.

Y no sé por qué estoy escribiendo esto, ya que en web-ad-ass no suelo declarar sobre mi vida personal, no soy de publicar lo que me pasa como en otros blogs, los cuales tendrán sus razones. En mi caso siempre preferí los cuentos o artículos, que tampoco están desligados de los que soy, de mis demonios.

Mi timidez que muchos confunden con extravagancia es la que me lleva a escribir siempre sobre mí, pero nunca explícitamente.

Lo digo porque "leyendo" en retrospectiva, mi blog es eso: Mi vida, el lugar donde grité todo lo que no podía decir, pero a la vez sin decirlo.

Me sucedía algo y lo transformaba en cuento, solo para pasar piola y pensar que no soy yo de quien hablo, cuando a veces me hubiera gustado engraparme los ojos o ayudar a la niña del globo, morir con los libros y seguir conversando con mis creaciones.

Que así como los hijos, son parte de uno.

Me queda agradecer a aquellos que en su momento me leyeron, a todos los que nunca respondí, a los que siempre respondí, a los que comenté y nunca recibí nada a cambio, a los que comenté y me dijeron que era un maldito spaner (y que me iban a acusar con su mamá, kiko) a los que dejé de comentar porque ahora nos comunicamos por msn.

Y es esa misma vergüenza sana que me impide poner sus nombres, aunque ellos saben muy bien quiénes son (yo a veces no)

Mi blog es para todos ellos.

Es lo poco que puedo hacer para confirmarme que existo.

Porque a las finales, aquí están todos los cuentos que se convirtieron y se seguirán convirtiendo en libros


que es lo que adoro.

domingo, octubre 05, 2008

Esta es una entrevista que me realizó el Magazine "Trujillo al día" de América Televisión, a propósito de la publicación de mi libro "Cuentos pa' Kemarse". Editorial Alternativa OREM. 2008.

martes, septiembre 16, 2008

GASOLINA


La Mujer le imprecaba su falta de interés en la relación, que era un ser frío, que ella no era de piedra, que necesitaba algo de calor. Entonces bajó del carro, se roció la gasolina por todo el terno y encendió un fósforo. La abrasó hasta que comprendió cuán ardiente era su amor.

miércoles, septiembre 03, 2008

FEA

La chica memorizaba cada lección que impartían en la academia pre-universitaria, debía hacerlo puesto que si acumulaba un buen puntaje en los sumativos, ingresaría.

Ella no era agraciada, más bien, chata, rolliza, trigueña, casposa, lentes gigantes, dientes chuecos, cara llena de acné, y al parecer sus axilas y piernas nunca fueron acariciadas por rasuradora alguna. Jamás había tenido enamorado, y sus padres todavía no comprendían el por qué tomar durante la gestación era dañino.

Cuando publicaron los puntajes del último examen, sus compañeras de clase le gritaron que no había pasado, frente a la muchedumbre y sus caras señalándola, no tuvo más remedio que lanzarse al vacío desde el séptimo piso, donde estaba la pared con los resultados.

Ahora sus padres la odian más, no solo por ser fea y bruta, sino por ser un vegetal.

jueves, agosto 21, 2008

LIBROS


El viejo era un gran lector pero más que eso, un obsesivo comprador de libros. No había día en que no pasara por alguna de las mal llamadas ferias del libro que proliferaban en su ciudad para conseguir aquellos fetiches de pasta dura difícilmente reeditables que por su antigüedad daban la impresión de ser originales.

Cuando a fin de mes recibía su cheque, no lo gastaba en alcohol, menos en cigarros, hijos (a Dios gracias, no se reprodujo); no tenía amigos, ni esposa que lo jodieran, sus padres habían fallecido cuando él era joven (otro regalo divino), dedicaba su vida exclusivamente a su mayor placer: Los libros.

Intentando sacar un libro, en lo más alto de tu estante, perdiste el equilibrio, te aferraste en vano, sentiste cómo todos tus fieles amantes caían aniquilándote. Sus pastas te partían el cráneo, sus hojas te cortaban las mejillas, los ojos, los labios, la madera te aplastaba. Los demás estantes, caían encima de éste, te asfixiabas, no podías pedir ayuda, estabas solo, tu único regocijo era el haber muerto aplastado por el arte.

Lastima que solo fuera un sueño.

En el cuarto donde vivía no había ni televisión ni computadora, solo lo mínimo para comer (sin que se malograra porque carecía de refrigeradora) y una radio chanchito donde escuchaba música clásica, comprada también donde sus libros. El lugar era adornando con cuatro paredes infestadas de estantes hasta el techo, copados de libros de pasta gruesa y todas las colecciones auspiciadas por los diarios capitalinos.

Caminaba por una calle llena de libros, quienes le hacían muecas lascivas. Se abrían y le mostraban sus frases subrayables, él no sabía cual elegir, no se dejaban oler, primero debía pedirlos prestados, mientras miraba a otros amantes encamados, delirando con orgasmos de sapiencia.

Despertó, y recordó que odiaba las bibliotecas.

Adoraba poseerlos. Saber que allí, en su biblioteca personal, estarían para siempre. Por eso aborrecía las bibliotecas públicas, donde aparte de tratarlo mal, los libros no le pertenecían, eran prestados, agarrados por otras manos, las cuales no iban a adorarlos como él; aquellas que ignoran el placer de abrir un libro nuevo por la mitad y oler cada una de sus hojas; desconocen el sentimiento de perderse en el tiempo con la mirada pegada frente a un estante y apreciar los colores que irradian las pastas; no imaginan lo que es ser convocado por un libro, porque uno no puede elegirlos, son ellos quienes llaman, si agarras cualquiera y no lo terminas, no es porque esté aburrido, es porque el libro no quiere ser leído aún, debes esperar un tiempo, y va a llamarte, solo se debe ser paciente.

Se sentaba frente a ellos y recordaba sus años como profesor de secundarias estatales, donde imponían a un adolescente a leer el Quijote a los catorce, memorizar la estirpe Buendía a los quince y descender a los infiernos a los dieciséis. El viejo, que no era tan viejo en su memoria, sufría más que sus alumnos, porque sabía que no eran los chicos quienes no querían leer, sino que los libros no se dejaban.

La literatura es un goce en el cual pocos deben regocijarse, ya que te libera, te sensibiliza y hasta en algunos casos te vuelve loco.

Al levantarse, no desayunaba, iba directo donde sus estantes y contaba los libros. Acariciaba sus pastas y elegía uno para respirar en su interior; luego jalaba una silla y sonreía mirándolos hasta que el sol de media mañana anunciaba que debía cambiarse para salir en busca de más.

De esta manera iniciaron sus últimos meses: Comprando nuevos libros que iba atiborrando en sus estantes, mientras esperaba su respectiva señal, y desapareciendo su escaso dinero.

La senilidad lo estaba carcomiendo, sin embargo había completado casi todas sus colecciones. El problema era que su pensión de cesante ya no le alcanzaba ni para pagar las cuentas, menos un menú simple, estaba solo; y lamentablemente no había pensado en su futuro. Fue así como tomó la triste decisión de vender su único tesoro. Día tras día malbarataba sus libros a universitarios en busca de obras viejas, buenas y baratas. Llegó a regalar algunos para que sus clientes regresaran.

Al abrir los ojos, su corazón aún latía.

El único inconveniente era que la pesadilla, era real.

Lo primero en desaparecer fue su radio chanchito, junto a su colección original de música clásica. Luego sus ternos, zapatos y sombreros; para comenzar a quedarse sin muebles, incluyendo su catre con colchón, frazadas y almohadas. Los únicos en salvarse fueron los estantes, y una silla que al poco tiempo también se esfumó. Esto derivaría en su pesadilla.

En un principio, únicamente vendía los libros repetidos, quedándose con el mejor de ellos. Solo que a la hora de recibir el dinero, lo gastaba comprando más, o sino recuperándolos a mayor precio, en vez de conseguir alimentos, medicinas y cancelar los recibos atrasados. Su existencia fenecía entre el piso y madera vieja con libros de segunda mano.

De manera paulatina, sus estantes fueron desocupándose como la existencia del viejo esquelético carcomido por la artritis que se sentaba días enteros frente a sus libros, esperando, ya no su llamado, sino que alguien tocase su puerta para saquearle la vida a cambio de lo que ellos pensaban podía otorgársela.

Que por qué se debe leer, cómo que por qué se debe leer. No lo sé. Sinceramente, no me gusta leer, me gustan los libros, que es muy diferente, específicamente de literatura, tenerlos, acariciarlos, mirarlos, sonreír y que ellos me vean. Son como mis hijos. Los cuido, los limpio, no dejo que nadie los toque, los beso, les hablo, los escucho. Sobre todo eso, los escucho, aunque últimamente ellos ya no quieren hablarme, hace un tiempo que no lo hacen. Deben de estar molestos conmigo, pero qué les he hecho, no podría vivir sin ellos. No necesito comer, ni dormir, ni curarme, no necesito nada más que ellos. No se enojen conmigo porque no soy inmortal como ustedes.

En la mañana, cuando habían traído a la policía para desalojarlo, lo encontraron frío y mosqueándose con un libro de Sábato abierto de par en par sobre su pecho. Aquel fue el final del viejo. Tieso en el piso frente a sus estantes y sus únicos acompañantes de un cuarto totalmente vacío.

Al no tener parientes cercanos, y como su riqueza se basaba en libros, no tuvieron mejor idea que mandarlos a la biblioteca municipal. Donde fueron rayados, las páginas arrancadas, tirados al piso por casualidad, estornudados, violados por fotocopiadoras pero principalmente, ya nadie escuchaba sus llamados.

domingo, julio 27, 2008

“Cuentos pa' Kemarse” de Gonzalo Del Rosario


Gonzalo Del Rosario es un joven narrador que promete. Su imaginario, su lenguaje, sus conceptos, van de la mano en busca de la reflexión. El lector inteligente se insertará en los cuentos que tienen una característica singular: Nos ofrecen la esencia de la condición humana.

La imaginación de Gonzalo se vincula con el absurdo y a partir de su oficio nos demuestra nuestra relatividad. Se ha propuesto mostrar que la rutina nos puede quitar la libertad interior, ya que para ser felices la receta es simple: Reencontrarse con uno mismo, con la humanidad que nació en la atmósfera primitiva, alejarse de la sociedad de consumo es clave, para no caer en la estupidez, en la alienación y en el caos.

“Sentado” es un cuento que sorprende por la presencia de un joven universitario víctima de varias circunstancias acosadoras; desde su propia percepción de la vida, hasta la completa distancia de la muchedumbre. Motivado por sus reflexiones personales, un buen día se aparta de la rutina diaria y decide sentarse en un banco de la plazuela situada en la universidad donde estudia. Permanece sentado frente a un banco y dos plantas y desde allí poco a poco concita el interés de muchas personas que observan, contemplan al joven. Al final van llegando y lo acompañan en su meditación. Pasado un tiempo el estudiante se desvanece, desaparece ante unos ojos agitados.

Del Rosario con este texto nos motiva a pensar que la finalidad de la existencia muchas veces nos induce a perder el sentido de vivir plenamente. Desapareciendo una vida, desaparece un mundo. Donde las vivencias, la música, el arte, el conocimiento también se diluyen, es un cuento anti-sistema, una creación original, una crítica a todo lo que supuestamente nos hace felices.

Es un enfrentamiento de la realidad contra la irrealidad, el absurdo, el aspecto fantástico de la narración es asimismo impactante.

“Dimensión”, es otro cuento interesante; de pronto los pasajeros de un microbús llegan a un espacio insólito, se dan cuenta que ha desaparecido la ciudad, hacen todo lo posible para volver; sin embargo dicha empresa resulta infructuosa.

Los personajes son variados, se pueden contemplar personas cultas e incultas; inteligentes y brutas, el lenguaje aparece de acuerdo al nivel de conocimiento adquirido. Se advierte desesperación, desasosiego, se mueven en otra dimensión, es un cuento complicado y entendible a la vez, el narrador se burla, sin embargo es un humanista crítico, esencialmente humanizado para expresar situaciones inverosímiles.

Karen, es el centro de atracción, de ella dependen muchas cosas. La locura se inicia y es un encuentro de desencuentros, la gente quería escapar y estaban atrapados en sus propias convicciones, un cuento que nos ofrece otras posibilidades y que el lector deberá descubrir yendo hacia donde de las intenciones del narrador lo releven.

“Crístal”, es la revelación del absurdo como propuesta literaria, un par de jóvenes se introducen a una experiencia sórdida y sexual. Se pueden encontrar escenas donde el límite es quebrado no por los protagonistas sin por su mezcla de deseo, de amor, de erotismo, de sexo incesante hasta saciarse, para despertar a la realidad después del amor, porque el ser humano es un animal, pensante pero animal, y sólo intenta saciarse sin importar nada más. No cabe duda que la manera de culminar es lo más impactante, como la mayoría de los cuentos de Del Rosario.

“Banco”, en este cuento, la trilogía: familia, ciudad y universidad, se unen para dar origen a una creatividad sutil y de amplia cobertura para encontrar un marco psicológico de alienación y repulsión hacia lo ambiguo. Nadie es feliz, todos buscan la serenidad el equilibrio, pero el stress, lo arruina todo. Los códigos existenciales son muy exigentes. Cada quien actúa a su manera y con prisa, existe una presión a cada instante. Un cuento con la crítica respectiva y oportuna al mundo y en especial a su decadente y retrógrado sistema educativo, económico y social.

“La Cabaña” es un cuento para llegar a la conclusión que la deshumanización ha roto los esquemas básicos de la vida cotidiana. Muy interesado el escritor por este tema en lo íntimo de nuestros propósitos. El apetito por una determinada comida, nos conduce a descubrir lo insólito que programa el ser humano para envilecerse, y por qué no, enriquecerse.

“Taxi”, aquí una universitaria agredida por los mecanismos de una vida agitada, se despoja de sus sentidos, todo para cumplir tareas que le demandan la agitada existencia de nuestra época. Pasajero y taxista se relacionan para no acercarse, mas bien, repelerse. La existencia vale poco frente a una realidad irreverente, que se destruye a partir de la indiferencia por los valores sustanciales que jamás deben perderse.

“Súcubo”, es un cuento que nos permite conocer lo que es capaz de hacer una persona para atraer a su pareja, de lo obsesivo que llega a ser una persona enamorada. En realidad es una historia de amor, donde Gonzalo Del Rosario juega con la ambigüedad. Juicioso atrae al lector con historias aparentemente hermosas las cuales terminan en terribles tragedias, pero antes vamos inaugurando a una atmósfera dramática.

El lenguaje de sus cuentos es claro, directo, estético y cumple una función: nos permite pensar: En el mundo hay tanta hermosura y a la vez maldad, atrocidades sin límites y una salida que apabulla al ser humano.

“Súcubo” es una larga narración donde las partes se van entregando paulatinamente y concluyen en una versión unitaria con un mensaje que nos trastoca el juicio y los sentimientos.

“La muralla del Edén” es un cuento impresionante que está revertido con una historia llena de enfrentamientos en contra del poder del primer mundo. El Adán y la Eva trujillanos (porque aparecen en el parque de la muralla) hacen posible una narración que gustará al lector y pone en manifiesto la gran calidad del narrador.

Este texto al igual que los demás, tiene una majestuosidad donde el absurdo es posible, una inquietante manera de narrar, nos permite encontrar que el talento, la imaginación, la ficción, los personajes, el entorno físico, las clases sociales, vienen a constituir la materia de esta gran historia.

Si queremos sentir e interpretar los acontecimientos del subdesarrollo, la traición de los gobiernos de turno y la presencia brutal del imperialismo, podemos en un momento especial refrescar nuestra memoria, leyendo y releyendo “La muralla de Edén”, donde encontramos con un texto integral que se caracteriza por su calibre literario.

En las páginas de este singular y original cuento, Gonzalo Del Rosario, ha retenido un mundo decadente en el sentido que el hombre contemporáneo sobrevive debajo de su angustia, es interesante mirar directamente a grupos aglutinados por defender intereses colectivos y otros más depredadores, especializados en explotar y corromper, defendiendo intereses monetarios particulares.

En la sociedad actual se viene forjando un individualismo peligroso que deriva en un racismo perenne. El narrador, partiendo de la identidad, plantea la integración de las personas de una ciudad de un país que felizmente no ha perdido la dignidad. Por primera vez los ricos, los pobres, los blancos, los mestizos se unen para salvar del atropello la nacionalidad, entendida ésta como histórica y no chauvinista.

Es bueno recalcar que en “La muralla del Edén”existen diversas propuestas las cuales se originan del sentir democrático de la gente; y me parece que el espíritu popular se hace presente rebasando los intereses coyunturales de la burguesía.

“La Isla” es el último cuento, y el último refugio de un náufrago que con su locura. Teje una experiencia humana, donde el sexo y luego el aburrimiento gestan una historia que toca nuestra sensibilidad. En el cuento, aparecen dos adolescentes hermosas, vírgenes, tiernas y agresivas. Cuando despiertan sus instintos más recónditos, es la naturaleza humana que se expresa en todo su esplendor.

Al comienzo de esta historia, nace y se desarrolla la armonía, la alegría, el enamoramiento es una fuerza incontenible difícil de parar.

El personaje insano lucubra un ambiente atractivo y repulsivo a la vez, está inmerso en la fantasía, en el absurdo, su realidad es palpable solamente en su mentalidad de una angustia extrema. El cuento, despierta entre nosotros la ambigüedad, pues esta literatura nos induce a valorar la vida en su real dimensión y no en otros parámetros que no son objetivos y vinculados a la realidad circundante.



“Cuentos pa’ Kemarse”, nuestro libro en cuestión, es una entrega sincera de Gonzalo Del Rosario, la cual dejará hondas huellas en los lectores que se atrevan a entrar en el panorama literario de sus cuentos, donde los desenlaces son sorpresivos por la calidad de sus personajes quienes se mueven en experiencias absurdas; y que invitan a descubrir que la vida no es siempre color de rosa.

lunes, julio 14, 2008

Éste es mi primer libro “Cuentos pa’ Kemarse” publicado por Editorial Alternativa OREM

Para pedidos

Fijo: (51) (044) 242966

Móvil: (51) 94 9 898573

E-mail: gonzalodelrosario@hotmail.com

jueves, julio 03, 2008

Publiqué un cuento un poco largo aquí, pero lo saqué. Ahora estoy en una fase de corrección de mis obras, que es la peor de todas. Crear es chévere, corregir es tedioso, y para un obsesivo, frustrante.
Y es que la publicación es el final de toda obra. Luego de ello, difícilmente uno quiere volver a verlas. Sabe que le encontrará más de un millón de errores.
Creo que así debe haberse sentido Dios después de vernos. Digo, no fuimos los primeros, los dinosaurios pagaron pato, y de una manera drástica, seguro fueron las creaciones en su adolescencia, así deprimido, emo, y luego las vio y dijo: "No, no pasa nada". Claro, sin contar que nos mandó un diluvio.
Creo que fuimos su publicación final y por eso ya ni nos quiere ver.
Aunque nunca se sabe, puede que vengan ediciones corregidas y aumentadas . . .

jueves, junio 19, 2008

ENGRAPADOR


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Como toda la familia se quejaba por sus ronquidos, los cuales también creaban problemas con los vecinos, aquel hombre fue al médico. Éste no pudo darle solución pero sí muchas medicinas; el curandero tampoco, sólo le hizo vomitar un rato.


Al regresar a casa, en vista de que el problema continuaba, se engrapó los labios y se echó a dormir.


Aquella noche nadie se quejó, y él pudo ser feliz hasta que amaneció, puesto que al abrir los ojos nuevamente, comprobó que no tenía trabajo, ni dinero, ni ideas, ni esperanza, entonces agarró el mismo engrapador e hizo lo suyo con sus párpados.

domingo, junio 01, 2008

SECADORA

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El hombre ingresó al baño, se bajó el cierre, miccionó, abrió el caño, se lavó las manos, todo de manera mecánica, tenía tantos problemas por solucionar que se quedó un buen rato en la secadora automática. Ésta nunca secaba pero sí derretía, ya que al bajar la mirada, sólo le quedaban las muñecas y un líquido viscoso que manchaba sus impecables zapatos.