
Para empezar la década de los 2000’s no empezó en el 2000, y menos en el 2001 como muchos matemáticos jodidos decían . . . sino en 1999, y no por deducciones astronómicas, sino porque de una u otra manera, ese año se gestó un cambio en toda una generación. Creo que en muchos casos fue así, 1959, 1969, 1979, 1989, 1999 y bueno 2009, no sé qué tendrá de cabalístico en número 9, pero por algo habrá sido el número favorito de Lennon.
Gánense que hay una relación fuerte en estos números con cambios políticos y culturales o qué se yo, 1959, muerte del rock n’ roll representada en la caída del avión de Buddy Hully y Richie Vallens, y el estallido de la revolución cubana y posterior influencia durante los 60, como sucedió con la crisis de los misiles en 1962, lo que desencadenaría una serie de hechos capitales. 1969 fue el año que marcó el fin de una era representado en Woodstock, y la llegada del hombre a la luna para ingresar a los graciosos y extraños 70s. En 1979, no sé que sucedió de importante pero los Smashing Pumpkins compusieron una hermosa canción, en 1989 la caída del muro de Berlín, el año en que murieron las ideologías y 1999 con la masacre de Columbine y la locura de fin de década, siglo y milenio, algo que muy pocas generaciones pueden darse el gusto de disfrutar, ocurre cada mil años solamente. Por eso pienso que por ahí los 2000eros, si bien no solemos comentarlo, siempre que lo hablamos nos sorprendemos.

Entonces la música era una pugna carente de sentido entre el pop vs. El rock, vitalizado por
El ambiente era peor que el de un gallinero lésbico, toda la frivolidad de esos adolescentes consumistas que habían dejado atrás el activismo político absurdo y melancólico de los 90’s y se habían dedicado a consumir letras y contenidos banales, se vio contrastada con la violencia, la desazón y el rencor utilizado como máquina de ventas de la otra cara, la de los rap-metaleros de Limp Bizkit y Kid Rock, con un género subterráneo en los 90’s pero que como la ley de lo caleta de esta generación será lo popular en la siguiente, bandas como Rage Against the Machine, KoRn y Deftones, se vieron respaldadas en las listas gracias a la proliferación y masificación del género, que posteriormente tomaría bandas más jóvenes como Papa Roach, Linkin Park, Crazy Town, P.O.D., entre otras. Y como era un género que se caracterizaba por la fusión de las explícitas líricas del hip hop junto a la distorsión del hard core, habían algunas bandas tiradas a totalizar tímpanos como System of a Down, Slipknot, Coal Chamber y otras a espacios más libres y alternativos como Incubus, aunque todas entraban a la colla de aquellos que odiaban las cursilerías de las boy bands y las princesitas del pop.
Como ya lo dije antes, todo empezó en 1999, vio su pico alto en el 2000 y fue decayendo el 2001, para ser más exactos, con el atentado a las torres gemelas el 11 de setiembre, y esa sería una fecha extraña porque a partir de allí, la música se tornó más reflexiva y en algunos casos tristes, ya existía ese tipo de bandas, las denominadas emocional hard-core que popularizandose a mediados de la década se les denominaría emos.










