sábado, septiembre 22, 2007

INSTANT KARMA
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Si bien John Lennon era un loco de mierda, lo que nunca se le podrá reprochar es que perteneció a esa extraña raza de músicos comprometidos con causas sociales ¿por qué lo hacía? Por ociosidad seguro.

Cada generación tuvo los suyos, los 60’s y 70’s a John Lennon (Vietnam), George Harrison (Bangladesh) y Paul McCartney (Derechos Civiles). Los Beatles en general; los 80’s a U2 y al “X” de Bob Geldof (África), los 90’s a Rage Against the Machine (México) y Beastie Boys (Tibet), y estos 2000’es a System of a Down (Afganistán - Irak), Audioslave (Cuba) y Green Day (New Orleans). Algunas de estas bandas continúan, otras ya se disolvieron, y qué decir de aquellos que ahora son sólo espíritus iluminando a las futuras generaciones.

Sin embargo, existen otros que no se comprometen de lleno con una causa, mas utilizan "su voz" como una forma rápida y eficaz para aliviar su conciencia nihilista, contribuyendo pomposamente en cuanto "álbum tributo" y "concierto benéfico" se organice (gran cosa, bah); mientras en ese, que ellos denominan, 3er mundo (¿y el 2do?), de donde provienen los que limpian sus camerinos, sobreviven seres humanos que no pueden siquiera decir: “me cago de hambre” por el simple hecho que no tienen qué comer; y el único lugar en el que recibirán algo para llenar su estómago se llama ejército, mueren en guerras interminables.

Eso es lo que pasa en Darfur, Sudán, África (para los que no sepan) donde no sólo se está viviendo uno de los genocidios más escalofriantes de la historia sino que se está utilizando una de las armas más tristes y efectivas de todas: la violación sexual, la cual destruye no sólo física sino psicológicamente a los afectados.

Sí, pero eso se dado en todas las guerras, dirán, sólo que ahora ya es parte gravitante de la misma, es el arma principal para bajarse a la gente, sobre todo a las mujeres (nunca se han reportado tantos abusos sexuales en un conflicto).
Entonces me pregunto: ¿por qué ningún artista interpretó Woman is the nigger of the World (Some time in New York City, 1972), más afín a lo que está pasando en Darfur en el álbum Instant Karma: The Campaign To Save Darfur , 2007? Disco que recoge canciones de John Lennon interpretadas por artistas contemporáneos y antiguos, conocidos y no tanto.
Ello se debe a que Yoko Ono cedió a Amnistía Internacional los derechos de éstas, para que con todo lo recaudado se pueda ayudar a la gente afectada por la guerra (vaya). Los resultados son un poco extraños, pero digeribles.

Ahí les van mis apreciaciones sobre algunos temas:

El año pasado apareció Matisyahu, y desde que lo escuché, lo consideré la revelación musical del 2006. Sin duda alguna su versión de Watching the wheels (Double Fantasy, 1980) es fresca, por no llamarla formidable, como para la banda sonora de cualquier viaje. Es curioso pero la escuché, por vez primera, en Doble 9 cuando estaba regresando de Lima a Trujillo; y luego en Chiclayo retornando también, aparte de acompañarme a la universidad todas las mañanas. Matisyahu pasó la prueba.

Uno de mis temas favoritos de Lennon es (Just like) Starting Over (Double Fantasy, 1980), el cual siempre me remitió al rock clásico de Elvis, propicio para alguna fiesta de promo a fines de los 50’s. Claro, Los Flaming Lips, no dejan de sorprenderme con su estilo tan sui generis, cambiaron la tonada bailable y la convirtieron en un tema como para practicar tai chi, hacer jatear a tu hijo y seducir a tu pareja si tienes ganas (¿de qué? Ustedes verán).

Buena voz para los Flaming Lips.

Mother (Plastic Ono Band, 1970) mereció un post de mi parte el año pasado, si eres huérfano o tienes problemas con tus padres, te recomiendo no escuchar este tema, puesto que pertenece al álbum más depresivo de Lennon (y mi favorito). Este tema, es de por sí alucinante, y para serlo interpretado, uno debe de haber sufrido lo mismo que Lennon.

El padre de Christina Aguilera dejó a su familia cuando ella era muy niña, quizás ésa sea la razón por la cual la Aguilera interpreta la canción de una manera tan extraordinaria (y eso que yo detesto su voz) dándole la fuerza y el dramatismo debido a cada uno de los versos, en especial cuando llama a su padre que regrese a casa, a uno se le escarapela la piel de sólo escuchar las notas elevadas en la garganta de la Christina, me atrevo a decir que a John le hubiera fascinado. Con eso digo todo.

Por haber pertenecido a la clase media baja, tirando para pobre y peor aún en un Liverpool devastado por la segunda guerra mundial; tener a un padre que abandonó a su familia y a una madre que debía trabajar durante todo el día para que éste pudiera asistir a su odiada escuela, y ser la ladilla de un sistema que lo terminó por liquidar, John Lennon se autodenominó como el Working Class Hero (Plastic Ono Band, 1970). Si bien, la canción contiene un mensaje tan fuerte que nunca necesitó de la distorsión para acrecentarlo, la estridencia que aplica Green Day en este tema, no sólo la convirtió en el single promocional, sino a mi parecer, en la canción mejor lograda del álbum, porque claro, no es la gran cosa, sin embargo acá no se trata de descuartizar los temas de Lennon, sino de reinventarlos sin que pierdan su esencia, e interpretarlos como si en verdad los sintieran, Green Day lo logra. Bien para una banda que parecía muerta hacía unos 5 años atrás, y que hace un par resucitaron como los padrinos de esta nueva movida emo (debe darles vergüenza). Aunque bacán porque están otorgando el mensaje perfecto para que las nuevas generaciones aprendan que más sabe el diablo por viejo que por pendejo.

Snow Patrol se proyecta como la banda maniaco-depresiva del momento, lamentablemente no logra llegar al nivel de oscuridad del original Isolation (Plastic Ono Band, 1970), ¿será porque este tema es muy bueno para que le hagan alguna versión mejor? Una pena, Snow Patrol quiso pero en estos casos querer no basta.

Corinne Bailey Rae es una morenita a la cual adoro, me encanta su voz, y su versión de I’m losing you (Double Fantasy, 1980) es de otro nivel, como para escucharla tomando una chelas en algún pub del centro. El que no sea tan pesada como la original no le quita la fuerza, contiene el soul justo y necesario para llevarte al cielo y dejarte allá por horas. Así como la versión de Regina Spektor de Real Love (Anthology II, 1996), íntima, simple y bella, como la original; piano, voz y coros hacen de ésta una delicia para el oído. Dos artistas no tan difundidas por estos lares pero que ofrecen temas de muy buena factura.

La versión de Gimme some truth (Imagine, 1971) hecha por Jakob Dylan y Dhani Harrison (hijos de Bob Dylan y George Harrison respectivamente) es para ponerla, repetirla y no cansarse. Escuchar a Dhani es como tener a su padre de nuevo. Lo que para algunos puede resultar un plagio o falta de imaginación, se convierte en un tributo muy merecido no sólo a Lennon sino a Harrison, quien vive en la guitarra y voz de su hijo (y en su rostro y peinado, más parece un clon). Tema excelente . . . no como la versión de Jaguares . . . que mejor lo dejamos ahí ¿qué hacían Jaguares por eso lares? No deberían haberlos llevado a construir su muralla . . . ¡uy! qué malo. No, en serio, era que se ahorren el esfuerzo.

U2 está cada día acercándose al agujero del wáter que lleva al desagüe, la versión de Instant Karma (single, 1970) que abre el álbum y lo titula, carece de originalidad y no aporta nada más que la monótona voz de un Bono que pugna por igualarse a Lennon, por favor . . . zapatero a sus zapatos.

The Cure, por más que sea una de las bandas más representativas y más adecuadas para interpretar un tema como Love (Plastic Ono Band, 1970), no logra sorprender con una versión que parece haber sido compuesta para rellenar el compendio. Como si la hubieran grabado a última hora, carece de la pureza que caracteriza a este himno del amor depresivo. Aprendan lo que es deprimirse emos, escuchen a alguien que sí sabe lo que es estar así: John Lennon. La versión original es para cortarse las venas, ésta es hecha para sonar en las radios, muy mal The Cure, mal.

Y para terminar de rematar a los emos (aquellos que sufren por tener qué comer, por tener con qué vestirse, con tener un techo y una casa con calefacción, por tener todo menos . . . felicidad, wau, quisiera ver a un adolescente de Sudán convertido en emo) Avril Lavigne ha malogrado las canciones de Bob Dylan, Knockin’ on heaven’s door; Metallica, Fuel; Green Day, Basket Case; System of a Down, Chop Suey, y ahora quiere cantar, con su voz hecha por un productor en algún estudio, Imagine (Imagine, 1971) el himno de la tierra y la paz mundial. Yo espero el día en que Avril Lavigne aparezca en algún número de la Play Boy, ya que seré el primero en comprar dicha edición, pero por favor flaquita . . . dedícate a cantar tu pseudo-punk y no jodas, hey, hey, you, you . . . puta la cagaste . . .

Son sólo algunas de las canciones más saltantes como también están los Black Eyed Peas interpretando Power to the people (single, 1971), los cuales no aportan nada distinto ¿y qué esperaban? son los Black-Eyed-Peas . . . por favor. También figuran los muertos vivientes de Aerosmith con Give peace a chance (single, 1969), y su versión que mejor le hubiese caído a Sean Paul, ahí sí que hubiera quedado espectacular, porque Steven Tyler como que está algo pasado, bueno recontra como para cantar reggae (no sean malos peee).

En general el álbum vale la pena, me gustaron mucho las versiones que ya saben, pero como nada es perfecto . . . la cuestión es ayudar, no sé si el álbum logre algo, pero por lo menos, así como John Lennon hizo en su tiempo, ha captado la atención de la colectividad, ya que antes del video de Green Day pocos se interesaban por la realidad de Darfur; y es más, ni sabían de la existencia de Sudán . . . en especial los jóvenes.
Lo que sólo el arte puede lograr; lo que John Lennon suele hacer, aún desde donde sea que esté.

miércoles, septiembre 12, 2007

LA PALABRA DEL MUDO
Muy buenas noches tengan todos ustedes televidentes del youtube, soy David Sarmiento y este es su programa La palabra del mudo.

sábado, septiembre 01, 2007

¡¡¡GRACIAS JOTITAS!!!
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Simplemente, MUCHAS GRACIAS JOTITAS por haberle alegrado las gélidas mañanas de Agosto, a este país tan cargado de penurias: Un terremoto a cuestas en el sur, la moral futbolística por los suelos, falta de amor por la patria y exceso de alienación, con todas las carencias que caracterizan a un país subdesarrollado, nos devolvieron la fe, confirmando que todavía se pueden lograr cosas importantes con esfuerzo y disciplina.

“Los Jotitas” son sólo unos adolescentes, a un año de conseguir el DNI pero qué grandeza la de su corazón para, en estos momentos críticos, regalarnos una alegría tan grande como es la de ver a nuestra bandera flamear victoriosa en una justa mundialista, desde hacía tanto tiempo (mi generación no había conocido ese sentimiento, hasta ahora)

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Acá no hubieron estrellas descollantes (porque nombrar a algunos sería restarles méritos) individualidades ni egoísmos, fueron a lo largo de todos los encuentros: Un equipo, y he ahí la causa de sus triunfos. La unión que demostraron, conocedores de sus falencias y explotadores de sus virtudes, apoyados por su mentalidad ganadora y por Juan José Oré, el estratega que se entregó al trabajo, no al floro, y su comando técnico; además de un empuje anímico mayor: Intentar, aunque sea por un rato, devolver la sonrisa al rostro de aquellos que lo perdieron todo en el sur del país; no sé si lo lograron, pero creo que el Perú entero les estará eternamente agradecido por tal proeza: quedar entre los 8 mejores del mundo, en un momento en que parte del país agonizaba.
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Porque los triunfos contra Corea del Sur y Costa Rica, significaron más que 3 puntos respectivamente, hicieron las veces de pequeños atenuantes a toda la pena que embargaba al país. Y en cada penal pateado, con mucha técnica y frialdad, ante Tayikistán, estaban latiendo los corazones de todos los peruanos que desde nuestro país hacíamos fuerzas por ellos, y no sólo nosotros, sino también la incondicional hinchada presente en todos los cotejos.

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Y seguramente los envidiosos dirán que la selección peruana no se enfrentó a rivales de nivel, que tuvieron suerte en este torneo, que recién hoy se chocaron con su realidad, pero eso no importa, lo único que sabemos es que “Los Jotitas” jugaron cada encuentro como si fuese una final, lucharon cada balón como si el partido estuviese a punto de terminar, respetaron tanto a la autoridad como al rival (importantísimo); y por sobre todas las cosas, dejaron la vida en la cancha, y eso es lo que vale, la actitud y el amor por su camiseta jamás se perdió. Estos chicos son un gran ejemplo para nuestra juventud.
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Aunque siempre debemos tener en cuenta que esto es sólo el comienzo (ellos lo saben mejor), desde mañana el mundial sub-17 de Corea del Sur habrá quedado en la historia, y en la memoria de todos los madrugadores que estuvieron a punto de ser jalados en el curso de investigación aplicada a la especialidad -no pe profe cómo se le ocurre hacer clase con Perú jugando por los octavos de final del mundial ¿acaso cree que dejaría de ver a “Los Jotitas” para sustentar mi trabajo final? Claro, como usted vio Uruguay 1930 . . . - Lo siento pero soy demasiado hincha.
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Ahora bien, habrá terminado el mundial pero no es esa la meta a cumplir, el proceso sigue su marcha; ya que para el verano del 2009 se jugará el torneo sudamericano sub-20 en Perú, clasificatorio para el mundial de la categoría. Sin lugar a dudas, la base de aquella selección serán “Los Jotitas”, sólo necesitan el apoyo debido. Casi todos los chicos proceden de hogares humildes; esperemos que los oportunistas no se vayan a subir a la combi de la angurria y malogren a estos jóvenes, quienes todavía están en plena formación, no sólo futbolística sino personal.

Por que "Los Jotitas" necesitan una buena alimentación, seguro médico, educación de calidad, transporte gratis; si queremos pensar en grande, se debe invertir de la misma manera, no podemos darnos el lujo de desperdiciar a estos diamantes en bruto que están para cosas mayores.
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Por mi parte, espero que, sino todos, la gran mayoría pueda ser llevada a jugar a Europa, la universidad del fútbol. Sólo allá podrán ser tratados como merecen, y mantendrán la competencia adecuada para crecer tanto en nivel futbolístico, como en físico y psicológico, con profesionales del primer mundo. Los que se queden, esperemos tengan oportunidades en primera división, pero no los vayan a quemar ahora que clubes como Alianza, Universitario y Cristal están pasando por momentos tan difíciles. Lo mejor sería que vayan alternando, paulatinamente de 10 a 15 minutos cada partido, luego media hora, después medio tiempo, y así sucesivamente, que vayan sintiendo el rigor profesional de a pocos, pero que estén presentes.
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Eso, si queremos jugadores en actividad y competencia pensando en el mundial sub-20. Se debe empezar a trabajar desde ya, sin olvidarnos de las demás categorías sub-17 y sub-15. Porque este tipo de logros no se obtienen de la noche a la mañana, sino que son el fruto de un esfuerzo en conjunto, entre jugadores, comando técnico, dirigentes y mucha inversión por parte de estos últimos.
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Siempre nos quejamos que nuestra selección de mayores no clasifique a los mundiales desde España 1982 ¿y acaso se había trabajado profesionalmente en menores? . . . estos chicos, son los llamados a generar el cambio, pero no sólo ellos, todas las categorías están siguiendo un proceso, que espero no sea truncado por dirigentes ineptos y malas influencias, porque material existe, lo que falta es apoyo.

Ya lo he dicho, no es cuestión de traer al técnico más capacitado cuando están viejos, sino trabajarlos desde menores, dándoles todas las oportunidades que se merecen. Si queremos estar presentes en competiciones mundialistas, debemos planificar y trabajar a conciencia, sólo así se cosecharán triunfos futuros. No es una utopía, ni una teoría, es lo que siempre han hecho los países del primer mundo futbolístico.
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Y para terminar, una vez que arriben a la capital, todos a recibir a “Los Jotitas” como lo que son: Ganadores, para un país tan necesitado de alegrías, pero eso sí, nada de enaltecerlos ni endiosarlos que estos chicos aún pueden dar mucho más.

Ellos lo saben, y sé que no nos defraudarán.

Una vez más ¡¡¡¡¡GRACIAS JOTITAS!!!!!

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miércoles, agosto 22, 2007

NADA
Para mí es frustrante el no poder escribir nada, lo siento, pero no me sale nada, no es que no quiera, es que creo que ya todo está dicho, y lo hecho es tan insuficiente.

No voy a referirme a nuestros hermanos de Ica, Chincha, Pisco, con pena, no, eso jamás, nadie quiere causar lástima.

Fácil podría escribir sobre la miseria, el caos, los saqueos, el frío, el hambre, la sed, que padecen los damnificados.

Pero no voy a hacerlo.

Por una simple razón . . . respeto.

Ellos no necesitan a un imbécil más que llene las páginas de sus periódicos o revistas . . . o blogs con el morbo que produce ver a la gente sufriendo, sólo por vender más; y por ende, ganar más . . .

No señores, yo no me quiero sumar a la televisión y a la radio, y a todos los medios de dominación (porque llamarlos de “comunicación” es mucho para ellos) quienes han llenado toda su programación con informes especiales sobre cómo está muriendo la gente en el sur de mi país.

No creo que les importe, jamás les importaron, y si la capital, Lima, no hubiese sido asustada y removida hasta las sienes con aquel sismo de 7.5, creo que poco o nada les hubiera importado.

Aunque eso no interesa ahora.

Es bueno ver que existe gente que se preocupe de una manera sincera y desinteresada, pero también existen otros oportunistas que sólo lo hacen porque saben que los van a ver, y mientras más muertes filmen, más televidentes tendrán, y mientras más pantalla de bondad ofrezcan, mañana podrán reclamarles . . . porque lamentablemente nada es gratis en esta vida.

Yo tengo algo muy en claro: “que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”.

Por eso, pienso que ya todo está dicho.

Y he sentido vergüenza, por el simple hecho de no haber escrito nada acerca de lo sucedido (justo hoy se cumple una semana) y más vergüenza aún, de no poder hacer nada más que escribir . . .

Para finalizar, sólo me queda agradecer a todos aquellos seres humanos alrededor del mundo que están ayudando al Perú en estos momentos tan difíciles (y por supuesto a todos los amigos bloggers que me escribieron) y que curiosamente no hacen tanta bulla, como los que no hacen nada, y reclaman.

miércoles, agosto 08, 2007

KANY, La Semillita

Hubo una vez hace mucho tiempo, en un jardín de un parque escondido entre la ciudad, los ruidos, la contaminación, la gente y sus policías, cuatro flores que se burlaban acérrimamente de una muy pequeña y algo extraña.

-Yo soy Rosa, a mí la gente me quiere porque soy bella y a la vez difícil, por mis espinas, aunque pagan mucho por mí a la hora de enviar algún presente a sus seres queridos, aparte huelo bien, en cambio tú, Kany, eres una planta fea y sin gracia, hueles horrible y todos te detestan ¿sí o no muchachas?- y las demás: Violeta, Clavel y Margarita asentían sin objeciones todo lo que Rosa manifestaba; por esa razón, Kany siempre se sentía mal, ya que no podía explicarse por qué sus compañeras la menospreciaban.

Kany vivía cada día un eterno tormento, el cual se iba repitiendo sin tener cuando acabar, puesto que aquellas cuatro flores la molestaban desde el amanecer hasta el atardecer; y lo peor de todo era que no podía moverse y huir. Sin embargo, a pesar de aquellas ofensas, carentes de causa, Kany no guardaba rencores de ninguna índole hacia sus compañeras.

-Chicas, ya es hora-, -¿de qué?-, -de molestar a Kany pues-, -ah sí-, -comienza tú, Violeta-, -bueno, yo soy mejor que Kany porque mis colores son muy vivos y llaman la atención desde lejos, a la gente le gusta verme y tenerme siempre cerca-, -te toca a ti Clavel-, -yo soy mejor que Kany porque a mí me quiere todo el mundo, ya que puedo vivir donde sea, soy quizás la planta más popular del planeta,-, -¡Oye!-, -claro, después de ti Rosa, no puedo compararme-, -así está mejor-, -y soy indispensable como ornamento, en cambio a Kany nadie la quiere, ni la necesita ¡Nadie!- NADIE, NADIE, NADIE . . . y aquellas palabras no la dejaban descansar ni cuando era de noche porque sentía que seguían molestándola en sus sueños, o mejor dicho, pesadillas.

A la única a quien le empezó a remorder la conciencia, después de tanto agravio, fue a Margarita, no obstante no hizo nada, como era de esperarse, por temor al qué dirán –ya empezó el día nuevamente, Margarita, te toca dar inicio a la ronda de insultos y de explicar por qué nosotras somos superiores a Kany-, -sí, demuestra la tesis de la flor y la súper flor-, -bueno, yo . . . yo . . . es decir nosotras-, -ya, habla-, -en mi caso, las parejas suelen utilizar a las margaritas para saber si están o no enamoradas-, -eres una planta del amor-, -sí, las parejas se enamoran conmigo, en cambio tú . . . tú . . . Kany . . . eres . . . eres . . . respugnante, repugante y fea- REPUGNANTE Y FEA, REPUGNANTE Y FEA, REPUGNANTE Y FEA . . .

Kany no osaba defenderse, era su naturaleza, ya se había resignado a continuar eternamente así, llorando y humillándose día tras día, mientras se preguntaba en pensamientos: “pero si no soy bonita, huelo mal, no sirvo ni como adorno, mucho menos me deshojan para enamorarse, si no sirvo para nada entonces ¿por qué he de seguir existiendo, si todos los seres que conozco me aborrecen?- y continuaba sufriendo (y leyendo a Sartre) esperando que se cansaran de despreciarla, imaginando que quizás algún día podrían convertirse en buenas amigas, total, ella no las odiaba, al contrario, quería conversar -simplemente no me conocen- ¿y si hablo con ellas? pero me rechazarían, no me escucharían . . . y así prolongaba sus noches, intentando analizar a sus compañeras para no dormirse y retornar a aquellas pesadillas inquisitorias.

Una mañana, una pareja de adolescentes enamorados pasó por aquel parque escondido, se sentaron en una banca y empezaron a besarse –miren, miren, una pareja-, -seguro que me llevan a mí-, -No, a mí-, -No ¡A mí! porque yo soy la planta del amor-, -pero ellos ya están enamorados-, -¡A mí! Yo siempre seré el regalo perfecto-, -y yo el adorno perfecto- mientras las cuatro discutían y especulaban sobre su futuro; Kany no se atrevía a decir nada, sólo miraba al suelo muy afligida como avizorando su destino: “jamás se fijarán en una planta tan fea como yo”.

Al parecer, las flores habían hecho tanta bulla que la pareja dejó de besarse y volteó la mirada para ver qué estaba pasando. El chico se aproximó sonriendo –Maaanya, mira esta plantita-, -a ver amor . . . ¡Qué bonita!-, -¿la quieres?-, -siiií, un montón-, -y ya está lista para la acción- entonces Rosa, Violeta, Clavel y Margarita se pusieron muy alegres al saber que por lo menos alguna de ellas iba a ser elegida, empero el chico se acercó a la triste Kany y delicadamente le arrancó un par de moñitos los cuales condujo a sus fosas nasales –¡Nos ganamos! Es de la rica, de la buena y de la mejor ¿cómo habrá llegado hasta acá?-, -no sé amor pero saca la rizla que me han venido uuunas gaaanas-, -saca tu cuaderno pe, pa' desmoñar- las demás flores se quedaron boquiabiertas, no podían entender cómo el chico las había rechazado y tomado aquellos antiestéticos moños de Kany, quien mostraba una sonrisa entre avergonzada y dichosa –¡Uyyy sí!, ¡Wau, es la ganya más rica que he probado en años!-, -mintiendo y lanzando amor, mintiendo y lanzando- el chico cayó a la grama y empezó a cantar -debe de estar bien fuerte como para que te regresen las lenguas de fuego-, -Quando para mucho mi amore de felice carazón, Mundo paparazzi mi amore chicka ferdy parasol, Presto obrigado tantamucho cake and eat it carousel[1]-, -mi amorcito y su beatlemanía-, -y tú, con tu batelmanía- todas observaron a Kany con más odio que el standard porque la pareja, no contentos con rechazarlas, estaban escarbando alrededor de ella para llevársela en una bolsa.

En efecto, la pareja cultivó con mucho amor a Kany en el techo de la casa de la flaca; y Kany no se hizo de rogar, ya que dio muy buenos moñitos, los cuales lograron disfrutar junto a sus amigos en cuanta reunión organizaron. Todos comentaban lo bien que sabía Kany, y todos querían más que un simple toquecito, y todos ansiaban llevársela, y ¡TODOS! olerla el día entero; aparte de admirarla por la belleza y perfección de sus hojas; y la relajación al inspirar de su humo natural. El chico se volvió multi-millonario, mudándose a la selva con su flaca, donde todos los hijos de Kany, la semillita de Cannabis, vivieron felices por los siglos de los siglos. Así sea.

Y chapulín colorado, este cuento se ha terminado, no contaban con mi astucia . . . a ver mintiendo y lanzando, por favor . . . mintiendo y lanzando . . . pero toca rápido peee que hace frío . . .

MORALEJA: No olvides regar bien tus plantas porque algún día pueden darte mucho dinero . . . y rolea bien por favor que luego corre mal.

[1] The Beatles. “Sun King”. Abbey Road. 1969.

miércoles, agosto 01, 2007

¿SEGURO?

Aquella noche hubo un tiroteo por su casa. Ana salió gravemente herida, una bala perdida le había destrozado la oreja derecha y tuvo que ser llevada de emergencia al hospital más cercano . . . el del Seguro.

Ana había trabajado durante 15 años en una empresa donde entre otras cosas, le descontaban para el AFP, la CTS y la "Seguridad Social" . . . esta última jamás llegó a utilizar porque su salud había sido tan buena desde su contrato que a veces le daban ganas de enfermarse a propósito (deseos expresados como broma en alguna reunión de amigos) sin saber que su fatal destino le daría una pequeña ayuda.

Ahora se encontraba junto a su pareja, intentando conseguir una camilla para ser llevaba a cuidados intensivos. La sangre no detenía su curso y Ana con la conciencia perdida era interrogada por la enfermera que atendía en la puerta de emergencia –Nombre completo-, -¿qué no ves que está sangrado?-, -por favor, si usted colabora, los trámites serán más ágiles-, -Edad-, -¡pero se va a desangrar!- Ana continuaba pálida sin entender nada, mientras su enamorada loca de ira estaba a punto de asesinar a la inmutable enfermera –Dirección . . . Profesión . . . número de seguro . . . ¿cuál es el problema exactamente?- y su pareja estaba estallando cuando –lamentablemente en estos momentos no hay camas disponibles-, -¡puta ni que fuera hotel!-

En todo este lapso Ana estuvo de pie, con su mano derecha sostenía el pañuelo blanco que intentaba inútilmente contener el flujo de sangre emanando de su oreja destruida. Sin embargo, justo cuando faltaba poco para desvanecerse, llegó una silla de ruedas y fue conducida a una celda en el fondo de un pasillo repleto de gente herida: un señor con sus intestinos en una bolsa, un niño con ambos ojos reventados que no paraba de gritar, una chica desmayada y pálida que empezó a convulsionar, mientras los familiares de toda esa gente, llenaban hojas y más hojas de unos formularios en un idioma parecido al ruso. Ana no logró percatarse de nada de esto, ya que debido al exceso de sangre perdida en la hemorragia, había quedado inconciente.

Cuando despertó, se encontraba en una cama junto a muchas otras a su alrededor con gente igual o peor dañadas, la mayoría en las últimas. Logró escuchar en mono cómo el doctor y la enfermera discutían sobre su suerte –pero esta mujer ha perdido demasiada sangre-, -si hubiese llegado a tiempo-, -no creo que sobreviva, ya no podemos hacer nada más-, -hey sólo me han rozado, no es para tanto ¿o sí?-, -usted cállese, somos nosotros los profesionales-, -pero ¿es que no me van a operar?-, -¿para qué? si igual va a morirse pronto-, -su caso no tiene cura, no sólo ha perdido mucha sangre, sino que en estos momentos no contamos con ninguna de su tipo, y será muy difícil reponerla en caso de ser encontrada, en otras palabras, háganos el favor de morirse-, -ya lo escuchó y si lo dice el doctor . . . además ya mucho favor le estamos haciendo al tenerla aquí infectando el ambiente . . .-

Al día siguiente la pareja de Ana deseó ingresar a visitarla –¿cuál es su nombre?, ¿a qué paciente va a visitar? La hora de visitas ya terminó-, -disculpe pero la hora de visitas es de 3 a 5 y son solamente las 3 y media-, -esto es Emergencia y no puede ingresar-, -¿pero entonces?-, -tendrá que regresar mañana, hay muchos pacientes aquí-, -¿cuánto quiere?-, -¡Oiga!, ¡Usted me está insultando!- una señora se le acercó –hija, éste es el malo, no vale la pena discutir-, -pero bueno, quizás sólo está cumpliendo su trabajo-, -¿de qué hablas? es malo porque cobra mucho si quieres ver a un familiar en emergencia, los otros son más baratos-

Ana se dio cuenta que estaba sola frente al mundo, no tenía fuerzas para moverse, sentía como si todo el cuerpo le fuera a estallar. Volteó a su derecha, el roce de su herida con la almohada de piedra le hizo sentir tanto dolor y ardor como si la hubieran vuelto a balear. Alcanzó observar a una anciana con artritis que pedía algo de alivio para sus dolores y no cesaba de quejarse, mas las enfermeras la miraban y se reían sin asco, diciéndole –señora pero ya muérase ¿no?-, -está muy vieja como para seguir jodiendo ¿por qué demonios no se muere de una vez?-, -nosotros la estamos ayudando al no ayudarla- y continuaron con su vacilón, mientras chismeaban las últimas del hospital. A su izquierda otra mujer, con cáncer terminal, sufría al sentir cómo la sangre helada se iba introduciendo en sus venas, resistiéndose a la muerte y a los dolores de tener el cuerpo carcomido por dentro –señora, colabore por favor, no tiene sentido seguir luchando, muérase de una vez que necesitamos la cama para otros pacientes más importantes que usted-, -sí pues señora ¿quién es usted para quedarse aquí?-, -si tuviera dinero estaría en un clínica privada, ja, ja, ja ¿sí o no?-, -ja, ja, ja, tienes razón- Ana sabía que estaba perdida, y su pareja no llegaba.

Al fin vio llegar a su enamorada –te tienen tan sola, estás tan flaca, malditas sean-, -duele, duele el estar muriendo-, -te he traído un celular, cuando pase algo, sólo llámame-, -bueno-, -hasta que al fin el guachimán me permitió el paso, una señora me dijo que debía invitarle más que una gaseosa-, -son unas mierdas-, -siempre lo han sido, pero ya les tocará-, -me pusieron la sangre-, -sí la veo-, -duele demasiado, está helada-, -tienes que aguantar un poco, ya te pondrás bien-, -no lo creo, he perdido mucha sangre, si llego a salir de aquí, les haré un juicio por negligencia-, -tranquila, no te esfuerces-, -no me han descontado todos estos años para morirme de esta manera-, -en verdad este sitio es deprimente-, -¿y a quién esperabas . . . a Patch Adam’s? eso sólo ocurre en las películas, la gente se muere y ni siquiera le pueden ofrecer algo de dignidad- Ana intentaba al igual que su pareja contener las lágrimas, nunca habían llorado y menos lo harían ahora -no es sólo por la miseria que se ha pagado por este seguro, sino porque somos seres humanos y debemos ser tratados como tales-

La mañana en que Ana falleció, las enfermeras le habían colocado más sangre, con la única diferencia de que ésta no era de su tipo. Antes de dar su último respiro, pudo ver como los internos ya tenían afilados los bisturís para extraer cuanto órgano servible encontraran –acá en su DNI dice bien claro: "donación de órganos: Sí”-, -bueno ¿y qué estamos esperando?-, -¡que empiece la carnicería!-


Aunque no suelo decir esto, lo que ustedes acaban de leer está basado en un hecho de la vida real, algo exagerado por supuesto, pero muy cerca a lo que en verdad sucedió. Aquella persona no tuvo la dicha de tener a un payaso haciéndola cagarse de risa hasta la muerte, sólo un cúmulo de enfermeras, médicos, administrativos y personal de seguridad que sin una sola pizca de humanidad le dijeron en su cara, y la de sus familiares, que iba a morirse y que dejara de joderlos porque tenían mejores cosas que hacer como ver la novela de las 4.


Está bien, todos vamos a morir, pero por lo menos no den tantas ganas de levantarse y sacarles la mierda ¿para eso han estudiado tanto?, ¿dónde quedó su bioética? Todo esto me trae a la memoria a Molière y su tan vigente definición de un médico: "Aquel hombre a quien se le paga para que cuente tonterías en el cuarto de un enfermo hasta que la naturaleza cure a éste o los remedios lo maten".


Descansa en paz amiga Esther.

miércoles, julio 25, 2007

TRAGO Y CHUPO ERGO SOY PERUANO


Fiel a mi estilo, iba a colocar un artículo crítico y virulento sobre las denominadas fiestas patrias de mi país: Perú, y todo el chauvinismo que ello acarrea . . . pero . . . pensándolo bien, ya muchos han dicho lo mismo; y como todos podemos hacer leña del árbol caído, opté por dejarlo para alguna otra oportunidad.

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Y para empezar con el especial por fiestas patrias, diré un pensamiento muy a mi estilo también: “el amor por la tierra que te vio nacer, sólo es comparable al de la pareja . . . ¡a la mierda! a uno lo quieren con todo y defectos”.

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Entonces yo de una manera u otra, quiero a mi Perú. Y pienso que quitándole todos sus problemas, sólo nos queda su deliciosa gastronomía. Aunque a veces pienso que no soy tan peruano como debiera ya que detesto la comida . . . picante. Soy muy sensible al mínimo de ají o rocoto colocado en cualquier potaje criollo, y todos sabemos muy bien que lo mejor del Perú, no es ni Machu Picchu, ni Maju Mantilla, es la COMIDA PERUANA y bien PICANTE, de la cual disfruto así me queme los labios, la lengua y el paladar, porque no creo que alguien pueda resistirse a un jugoso lomito saltado, un picante ceviche peruano, un cabrito norteño, un pato guisado, un ajiaco de cuy, pepián de pavo, ají de gallina y su inefable asociado papa a la huancaína, pastel de atún, arroz con pollo, arroz con pato, arroz con chancho, adobo de chancho, un chicharrón mixto (mejor me detengo porque estoy babeando todo el teclado); y es que la comida peruana es como el buen sexo, una vez que lo pruebas, simplemente no puedes dejarlo, y hasta en algunos puede llegar a convertirse en una adicción (yo)

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Tampoco podemos dejar de mencionar a otras comidas netamente comerciales y muy peruanas, aunque no lo parecieran: el Pollo a la brasa y el Chifa, son unos auténticos fat-food's cholos (fat, no fast) propicios para darse una súper bajada. Sin mencionar el pan con chicharrón y camote, la papa rellena, la cachanga y los ricos anticuchos de corazón y pancita.

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Y es que conversando con familiares y amigos en el extranjero, sé que todos se mueren por volver a comer, ojo a comer, aunque sea, una lentejita serrana de lunes (pero en Perú) y qué decir de aquellos turistas encandilados con nuestro arte culinario. Tengo un tío alemán que se quedó recomplacido, no sólo por cada plato preparado por mi vieja (se hospedó junto a mi tía cerca de un mes en la casa, y durante aquellos 31 días, mi mamá preparó algo distinto en cada almuerzo, ah para que vean) sino por algo más . . . la bebida . . . peruana pe, de la cual mi viejo se hizo cargo.

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Tenemos bebidas para cuanta ocasión se presente: Una refrescante Chicha morada, pero bien helada para el almuerzo; un Pisco sour para brindar en ocasiones especiales; la variedad de cervezas (valgan verdades, el Perú es un país recontra chelero) de las cuales me quedo con mi Pilsen Trujillo y mi Cusqueña (disculpen si hiero susceptibilidades, pero en gustos y sabores . . . total acá cada ciudad tiene su propia cerveza) y no me puedo olvidar del buen y añejo Ron Cartavio para cortarla, matarla y arrojarla, o un Pisco acholado incinerador de úlceras, y he allí otra de las razones por las cuales no logro ser un peruano completo: no puedo tomar el Pisco como lo hacen mis amigos: Seco y volteado, lo intenté en más de una oportunidad con resultados harto vergonzosos. Y otra bebida que no podría estar ausente en esta reseña: la clásica gaseosa amarilla para la resaca de todo lo vivido (Chela, Ron, Pisco) una refrescante y redentora Inca Kola, pero bien helena pe, sino ¿cómo?

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Y antes de pasar a otros vicios, los invito a tomar, después de cada comida (si es posible) su ponche de Maca o simplemente su extracto de Maca de 1 sol. No digo nada más, pero su pareja se los agradecerá . . . (si sacó campeón de la copa sudamericana al Cienciano del Cuzco y a Carty goleador de la misma, qué no hará por uno)

No nos olvidemos de los dulces: Una mazamorra morada con su arroz con leche, el popular clásico de Los Choches, Los picarones con abundante miel de higo, donde las abejas mueren felices, Un turrón Doña Pepa para el mes de Octubre (por mi fuera todo el año) el mejor milagro del Cristo Moreno, el clásico King Kong que todos los norteños llevamos de regalo a Lima (aún no entiendo el por qué), pero así como no puedo soportar la comida demasiado picante y los tragos cortos, ya se habrán dado cuenta, soy muy poco dulcero, y lo que más abunda en el Perú, no son tanto los postres, sino los dulces, o sea no soy muy aficionado al Arroz zambito, al dulce de chiclayo o al quesillo, no me maten.

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Aunque ahora que me acuerdo, para comer soy recontra serrano: adoro las rosquitas cajamarquinas con su quesito, manjar blanco y mantequilla saca barros, el chocolate cuzqueño y las donuts de Otuzco, junto a sus mini cachangas con manjar blanco. Ahhh lo que me trae a colación las comidas de lunes a jueves: lenteja serrana, quinua, olluco, y no puedo olvidarme del único choclo aceptado por mi persona (ya les dije: soy un mal peruano, no suelo comer choclo) el gigante de Juliaca, Puno y Cuzco, con su delicioso queso . . . sin dejar de lado a la Pachamanca que en mi estadía por el sur probé y no dejé.

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Y como me estoy yendo por todas partes, tampoco puedo dejar de recordar la gastronomía de la selva, sigo diciendo que soy un mal peruano porque detesto el plátano, si es frito peor, pero cómo me gustó el tacacho con cecina de Moyobamba, Tarapoto, Rioja y todo San Martín, el cual degusté durante mi viaje de promo. Fue la única vez que he fusionado mi almuerzo con plátano, en cualquiera de sus variedades, sin expulsarlo de mi organismo.

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Siguiendo con esta aventura GastónAcuriana (cómo lo detesto, le pagan por tragar, qué suerte de la algunos ¡Mierda!) no puedo irme sin ratificar mi gusto por lo serrano e invitarlos a probar los helados Ártica de Arequipa, lo más delicioso que esta república independiente puede haber regalado al Perú. Lo mejor es que son hechos a base de ingredientes naturales y bien peruanos como la chirimoya o la guanábana; y hasta hay uno con sabor a cerveza ¿cuándo regresarán por Trujillo? La última vez que los comí fue como hace 3 años, y todavía continúo esperando, fácil viajo mejor.

Como reflexión final sólo me queda comentarles que los peruanos podremos seguir criticando durante toda nuestra vida (para eso somos los mejores, me incluyo) que nuestro país sea siempre gobernado por unos incompetentes, mentirosos, ladrones, narcos, dictadores; que el robo, la delincuencia, los asaltos, secuestros, violaciones, trata de blancas, siguen imparables el camino de nuestra perdición; que el racismo, el machismo, el clasismo y todo tipo de discriminación actúe como nuestro mayor obstáculo para el progreso, pero nadie podrá contradecir a Santiago Roncagliolo cuando éste dijera: “sentados frente a una mesa, los peruanos se olvidan de todas sus diferencias” (o algo similar)

Porque el peruano podrá estar sin chamba o morirse de hambre pero a la hora de comer, la sazón nunca se ausentará, aunque sea sólo por el almuerzo, los peruanos siempre debemos permanecer unidos -Para tragar pe y para chupar también- porque el Perú es su comida; y ésta es y seguirá siendo siempre de la ¡¡¡Conchadesumare!!! (mentada de madre tan peruana como nuestra pendejada)

Así que ya saben cuál es su tarea por estas fiestas patrias (aunque caigan lamentablemente sábado y domingo) coman, traguen, chupen y atibórrense de comida, bebidas y dulces peruanos, es lo único de lo que jamás escucharé o podré criticar.

sábado, julio 14, 2007

ORO
Cansado de los abusos de sus jefes, aburrido de que estos solamente le ofrecieran prácticas “ad honorem”, agotado de recorrer la ciudad para ganar menos de lo que vendió, consiguiendo jaquecas y gritos de los supervisores, moliéndose el cuerpo en tareas esclavizantes, y si le llegaban a pagar algo, era una maldita miseria a comparación de todo lo que hacía, no sólo convirtiendo sus zapatos y ropa interior en unos cráteres irritantes, sino acentuando sus psicopatologías. Diego regresaba cada noche a su casa odiando más al mundo, al mundo real en el que había caído luego de terminar la universidad.

Entonces lleno de ira, se metió al baño, se sentó y expulsó todos sus demonios, y maldijo ese repentino estreñimiento, y mentó a la madre de su creador, y a la suegra de éste también, y arañó las mayólicas sin efecto alguno, sólo para poder concentrarse y expulsar aquella dolorosa tripa que hacía un par de días le estaba malogrando la jornada entera.

Muy tranquilo y odiando más a los relativos que no se preocuparon en llenar de agua los barriles, para cuando ya no saliera nada de los caños, o sea por las noches después de defecar, logró conciliar el sueño sin sentir la amargura de poseer un trozo de mierda ansioso por conocer a su madre.

Diego fue despertado a las seis en punto, como siempre, por su reloj biológico, ese día, nuevamente tenía que levantarse, sin más ganas, a recorrer la ciudad buscando vender algo que ni él mismo entendía para qué servía. Cuando subió la tapa, disponiéndose a miccionar, algo sorprendió su vista: era el mojón más bello que podía haber concebido intestino alguno, sus trozos de mierda relucían al contacto de los rayos solares del amanecer, Diego no dudó en meter la mano y palpar aquel excremento endurecido por la gélida noche invernal, quizás, pero si de algo estaba seguro era –mierda, esto es una mierda . . . ¡pero de ORO!- oro puro.

Recién se había percatado que su wáter estaba lleno de tanto oro como para no volver a trabajar en años, o por lo menos en un buen tiempo, total podría cagar más e igual saldría oro ¿o no? Y de la emoción le vinieron de nuevo las ganas, no sin antes extraer todo su oro del escusado, besarlo, lamerlo y acariciarlo con sus mejillas, sentarse y dejar que sus sueños sigan el ritmo de sus heces.

Más tarde, tan feliz como los niños ricos la mañana de navidad, telefoneó a su chamba, mandó a comer de su nuevo tesoro a su jefe, y de paso llamó, aprovechando que era temprano, a todos los seres que alguna vez le habían despreciado, entre heteros y homos; y se dispuso a comprar todo lo que siempre había soñado . . . bueno, como sus sueños variaban de temporada en temporada, y tampoco creo que le dejasen llevar dos valijas e ingresar a la fábrica Donofrio, todavía no, lo primero que pensó fue en comprarse un depa, de esos que estaban abundando en su ciudad, para poder hacer lo que le viniera en gana sin joder a ningún familiar. Tenía toda la mierda del mundo para pagar sus más oscuros placeres.

Y esa misma noche llegaron a la casa de su flaca con todos aquellos regalos que le había prometido, no sólo a ella, a su familia también; y que nunca llegaron por falta de fichas y de ganas: tabas skechers, jeans nuevos, de esos al cuete que había malogrado por no apuntar bien a la hora de venirse, polos, casacas, poleras, carteras, ropa y más ropa que siempre pedía su flaca en cada aniversario, cuando a Diego sólo le alcanzaba para regalarle una porción de chicharrón de pollo en La Cabaña antropófaga, por supuesto que no los compró Diego, sino ella misma, porque esa tarde habían tomado el primer vuelo que encontraron rumbo a Lima. Mientras él cumplía el sueño de comprarse cualquier libro o cd que le pareciera bacán, sin importarle el precio, ella daba rienda suelta a sus innatas ganas de despilfarrar dinero ajeno en ropa.

Por primera vez Diego se sentía poderoso, se divertía en placeres que con su suerte de antaño le habrían parecido un total despilfarro: se tomaba fotos y más fotos con su celular, el cual tenía unos parlantes tan potentes que lograban acallar a cualquier micro gasolinero, o sino con su nueva dígital que incluso su profe con parkinson le podía sacar buenas tomas; y por primera vez en mucho tiempo, una sonrisa se esbozaba en cada fotografía que era tomada, todas directas a colgarse en su hi5 . . . desde su laptop.

Cuando regresaron, su audi ya los esperaba en el estacionamiento de su depa, todo amueblado con una cama gigante para moverse bien pegados, sin temor a caerse, un televisor de esos que parecen cuadros intercambiables, con un sistema de sonido de otra dimensión; y también –sabes, yo no entiendo por qué tengo que pagar por unos canales que ni veo, como estos evangélicos que todo el día joden con su juicio final, yo quiero . . . a ver . . . ¡ver todos los Mtv de todo el mundo!, ¡en todos los idiomas!, ¡y a todas horas!-, -como guste Señor D. . . -, -Señor Diego, y con S mayúscula-, -como usted ordene Señor Diego-, -toma tu propina: un fríjol de oro-

Pronto empezó a asistir a todas y cada una de las discotecas de la ciudad y como siempre iba y ponía el trago para todos, era invitado a cada evento social, a veces como jurado, otras como ciudadano ilustre. Las flacas no tardaron en asediarlo, y él podía hacer lo que quisiera con ellas; claro, en caso de que a alguna se le ocurriera decir que Diego había abusado de aquellas pobres, inocentes e indefensas mujeres, saliendo a hacerle roche por la radio, televisión, periódicos, y no contentas le iniciaban juicios; compró todos los canales, emisoras y periódicos donde seguramente empezarían a joderlo, regaló todo el dinero que quiso al poder judicial en pro de sus beneficios, tenía comprados a todas las bandas extorsionadoras para que no vayan a cometer el error de secuestrarlo, y éstas le brindaban paquete completo, puesto que le ofrecieron defenderlo en caso de que a algún incauto, por ignorancia, se le pasara la mano, y qué decir de todas las pad fighters que le recontracuidaban el depa, y ni silbaban cuando lo veían fumando su hierba santa, en compañía de todos esos gorriones que le hacían la taba, porque sus amigos, los verdaderos, ya estaban en otras latitudes terrestres. Al final con su mierda . . . se podía todo . . .

Y como con el dinero, digo su mierda, digo dinero, lo tenía todo, y podría poseer lo que deseara, y no había nada más qué hacer . . . empezó a darse algunos excesos que por su condición de pobre diske clasemediero, no había experimentado jamás, como la cocaína y el éxtasis, las cuales con el tiempo se volvieron demasiado adictivas, en especial la primera, y como todo rey de la holgazanería, para qué iba a trabajar si igual iba a cagar, empezó a gastar toda su mierda en coca, y de la más cara y más pura, la más rica, de esas elaboradas cerca a la fortaleza de Kuelap que llevan a los países del primer mundo.

Así de un momento a otro, se había vuelto la persona más conocida de su ciudad, y todo gracias a la mierda que almacenaba en una caja fuerte en forma de escusado, recontra escondida, y que las casas de cambio adoraban.

Sin embargo, en una de sus rebotadas, entró en una duda muy grande ¿En qué se diferenciaba de los demás ladrones y arribistas que habían llegado tan alto como él? Entonces para limpiar su imagen de amante de la noche, las chibolas y las drogas fuertes, invirtió en una fundación que otorgó educación de primer nivel, gratuita y para niños y adolescentes en estado de abandono y pobreza.

En el fondo sabía que tarde o temprano, algunos inadaptados lo irían a joder y por más mierda que les ofreciera, no cesarían en sus intentos de arruinarle la vida. Así que aquella fundación, no sólo estaba “ayudando a los niños pobres del su país”, sino que estaba formando a los futuros dueños de la patria que él, el Señor Diego, y con S mayúscula, iba comprando de a pocos, gracias a su sagrado esfínter.

Estaba formando a los futuros, jueces, abogados, contadores, economistas, administradores, profesores, ingenieros, congresistas, presidentes, periodistas, médicos, enfermeras, dueños y más dueños de más y más empresas promovidas por la mierda y más y más mierda rica del rico Señor Diego, dueño del Perú y balnearios, y mucho, mucho más.

Y así, sus planes continuaron hasta que con el correr del tiempo se hicieron realidad, y él, escondido en su pantalla de fundación caritativa, de amor por la gente desamparada, siguió dominando "el país que tanto lo amó” luego que descubriera sus dotes de rey midas escatológico, y haciendo y deshaciendo todo, ya no sólo dentro de sus fronteras, sino fuera, y con muy buenas migas en los principales gobiernos y poderes del planeta.

Al poco tiempo, los dueños del mundo le mandaban sus respetos, todo por cagar oro, le invitaron al club Rindelberg, y muchos escribían biografías, que él mismo mecenaba, sobre su tan codiciada mierda, donde por supuesto, no se mencionaba nada acerca de su culo filosofal.

Al final, luego de dominar su país, y parte del mundo también, a su antojo, como ya estaba muy viejo, eligió a su sucesor, el mismo que designaría al nuevo espanta pájaros de la nación, cada 5 años, y sus nuevos cuervos legisladores para que continúen vendiendo la careta de democracia y amor por la república que tanto anhelaba un pueblo que sólo vivía pendiente del óptimo desempeño del seleccionado nacional de fútbol, quienes ya estaban, a pesar de sus flaquezas, clasificando a 8 mundiales seguidos (incluyendo uno como anfitrión) y todo gracias al apoyo de un hermoso pueblo que vivía embriagado de tanta ayuda brindada a su selección, bebiendo y bebiendo más y más mierda, la misma que salía del trasero del que los manipulaba, como a todos los poderes de acá, de allá y del más allá, sin que ellos quisieran darse cuenta, porque jamás les interesó.

Sólo cuando el Señor Diego murió, y a los pocos días empezaron a percibir un olor a desagüe que emanaba de los principales bancos del mundo, pudieron comprenderlo todo.

jueves, julio 05, 2007

LIVE EARTH
ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja

Es la causa más patética que he oído para organizar un concierto: “por un clima en crisis” o sea, su propósito es hacerle ver a la juventud, y en general al mundo entero, que nuestro planeta está por destruirse . . . ¿Y? . . . y que los spray, artefactos eléctricos, automóviles, nuestra respiración, visión, audición, estudios, trabajo y todo lo que los seres humanos hacemos, contribuye a la ampliación del hoyo en la capa de ozono, el cual en menos del día después de pasado mañana nos terminará por devastar; porque el calor irá incrementándose, y con esto, los polos se irán derritiendo para formar más agua, esta agua por acción del calor se irá evaporando y conformará las nubes que luego derivarán en tormentas e inundaciones peores que el Katrina o lo que ocurrió en Malasia en diciembre del 2004, y bueno ese rollo ya lo conocemos de izquierda a derecha.

Para ser sincero, el problema del calentamiento global me parece sumamente grave, pero de ello ya se ha hablado demasiado. Desde que tengo uso de razón nos decían que la tierra iba a desaparecer en cualquier momento: en La Biblia, el Chilam Balam, los horóscopos, los periódicos amarillistas, el virus Y2K; y por supuesto, no podemos olvidarnos del bodrio más grande de este mundo . . . no, no es Las Vegas, un poco más al oeste, Hollywood y sus desastrosas películas futuristas de meteoritos que destruyen la tierra, extraterrestres que se apoderan de la misma, guerras nucleares y sus posteriores secuelas, donde siempre o en la mayoría de los casos, USA era el principal afectado, cómo no olieron lo de las torres . . .

Es por ello que a Al Gore el ex-vicepresidente de Estados Unidos, no se le ocurrió una mejor idea que la de meterse en el rollo de la defensa del planeta y llevó a la pantalla grande su documental “An Inconvenient Truth", donde cuenta sobre el peligro del calentamiento global y sus consecuencias, el cual fue galardonado este año con el Oscar a mejor documental. Y no contento su éxito, está organizando para el 7 de Julio del 2007, un mega-concierto en 8 ciudades alrededor del globo. Como si cantando se fuera a detener el final de nuestros días.

No obstante, esto de organizar conciertos benéficos no es algo reciente, adentrémonos un poco en la historia de los gringos (les recuerdo que no pertenezco a ningún partido de izquierda, ni ninguno de esos absurdos) quienes son una máquina de hacer dinero, ultra-archi-mega-derechistas, no encontraron mejor forma de distraer a las masas, y de paso agigantar su careta de preocupación social y libertad de expresión, que organizando “Conciertos por la Paz”, llámense los grandes eventos de los años 60’s como Monterrey Pop Music Festival (que celebró sus 40 años, el mes pasado) o el Woodstock de 1969. Dichos mega-eventos causaron gran impacto en una juventud ansiosa por desfogar toda su “ira” contra la guerra de Vietnam y el perdido sueño americano. Pensaban que “con una pequeña ayuda de sus amigos” la guerra llegaría a su fin.

Y en efecto, la guerra culminó, pero a mediados de los 70’s, cuando hacía rato que el rock era algo tan comercial como comprar condones en la farmacia, y todos esos hippies locos se quedaron en la nada ¿acaso detuvieron dicho conflicto con aquellas manifestaciones “culturales”?, ¿lanzando, viajando y tirando? Hasta les hicieron un documental ¿y con eso cambiaron algo?

Si ya no había guerra ¿contra quién iban a luchar? Se preguntaban los empresarios organizadores de estos eventos, y justamente fue cuando se acordaron de un continente al cual habían esclavizado durante siglos ¿y si hacemos un concierto por Africa? Al Irlandés Bob Geldof, un intento de músico, un perfecto donadie, no se le ocurrió una mejor idea para meterse en la historia que organizar el Live Aid en 1985, el otro gran megaconcierto después del Woodstock, esta vez no luchaban contra la guerra y por la paz mundial, sino contra el hambre y la pobreza en el continente africano ¿qué? . . . de cuándo acá oye . . . pasa, pasa nomás . . . poco floro.

La cuestión es que lograron realizar el evento, y tanto en Filadelfia como en Londres, bandas como Queen, U2, Duran Duran, David Bowie, Run DMC y otros 80teros tocaron para matar el hambre en África . . . o por lo menos lograron la atención para una “nueva conciencia” en las masas, y claro, tenían algo en su favor: mayores adelantos en las telecomunicaciones que hacía 20 años atrás.

Los 90’s fue una década nihilista en su concepción, se organizaron los Lollapalooza y los Ozzfest, festivales alternativos que no tuvieron otro fin más que el de entretener, sin tener que ofrecer una pantalla de ayuda y lucha contra algo o alguien. Muy aparte de que en 1994 se celebraron los felices 25 años del Woodstock, año que marcó el antes y el después en los 90’s, puesto que tras el fallecimiento de Kurt Cobain, el rock perdió a su última gran leyenda y todo empezó a tornarse más y más consumista, hasta que ya no pudo detenerse y a finales de la década, del siglo y del milenio, en la conmemoración de los 30 años del Woodstock en 1999, ya no fueron 3 días más de paz y música, fueron tres días más de compra, compra y compra, o te vas a la misma mierda; y fue allí adónde se largó el concierto. La juventud iracunda 90tera quemó y destruyó todo Woodstock (aún estaba latente lo sucedido en Columbine) ahora, la lucha no estaba en Vietnam o el África, la lucha era contra ellos mismos.

A pesar de estos tristes antecedentes reivindicativos de festivales pasados, en el 2005 se celebraron los 20 años del Live Aid, al cual le cambiaron el nombre por Live 8, en alusión a la próxima reunión que iba a realizar del grupo de los 8 representantes de los países más poderosos del planeta tierra. Y todo esto para, mediante la música, intentar detener la pobreza extrema en África, mejor que traigan a Toto.

Geldof alucinó que cantando junto a las estrellas de rock del momento podrían conmover el corazón de Bush y Blair. “No queremos tu dinero ¡JA! te queremos a ti” . . . pero si nos quieres dar algo . . . y como nosotros los rockeros (Bono) que vivimos en nuestras mansiones de cribs, no tenemos naaaada que ofrecerles a los africanos . . .

Vamos, todos sabemos a dónde se fue a parar aquel dinero recaudado . . . No señores, abran los ojos, este tipo de conciertos por más buena onda que quieran aparentar lo único que desean es llenar los bolsillos de las empresas que invirtieron en él, con el fin de pagar menos impuestos por “haber organizado algún acto de caridad con el necesitado” ¿es amor a chancho o al chicharrón?

Y es por eso que por más Live 8 que hicieron, la gente sólo asistió o grabó el show por la tele (yo lo grabé de Mtv) para ver tocar en vivo a sus bandas favoritas, y es que no voy a negar que disfruté con las presentaciones en vivo de artistas contemporáneos como Coldplay, Travis, Keane, Audioslave, The Killers, Good Charlotte, Linkin Park, Jay Z, Black Eyed Peas, Joss Stone, Dido, Robbie Williams junto a otros viejos conocidos como Björk, Pet shop boys, Green day, R.E.M., U2, Madonna, The Cure, Duran Duran, Sting (creo que estos 5 últimos ya habían tocado en el primero) y las reuniones de Pink Floyd, The Who, Deff Leppard y Paul McCartney, claro sin olvidar al tenor peruano Juan Diego Flores, quien se presentó desde Berlín.

A lo que voy es que todos sabemos que nadie vio el show por salvar a los africanos, porque apuesto si le preguntaban a alguno de los asistentes al Hyde Park de Londres, dónde quedaba Burundi, seguro que ellos dirían que les apenaba lo del tsunami que les malogró la navidad.

No intentemos tapar el sol con un dedo, ahora al parecer se han dado cuenta, un poco tarde, que ya no es tan rentable organizar eventos para ayudar a los africanos, o en contra de alguna guerra, que estas nuevas generaciones son más traumadas y egoístas que antes, que ya nadie hace nada gratis o porque simplemente desea ayudar. El mundo está cambiando (para peor) y esa es la causa de que el planeta ya no nos quiera más.

Y así como en los 80’s no sabían por qué luchar e hicieron su Live Aid por Africa, ahora en los 2000’es, Al Gore, no tuvo una mejor idea que organizar un Live Earth (qué original) para ya no solidarizarse con un país en guerra o un continente con hambre, sino con el moribundo planeta tierra, con qué nos vendrán luego: ¿salvemos a la luna?

Por eso cuando veo la publicidad del Live Earth, ya sea por la televisión o el Internet, no puedo dejar de pensar en el verdadero propósito de dicho evento. ¿Acaso cantando durante un día completo vamos a detener la muerte de nuestro planeta? Esto está peor que el Fondo Cristal Perú al mundial.

Y para finalizar me sigo preguntando por qué Al Gore viene a meterse con la cuestión ecológica si durante el año 1997, cuando él era vicepresidente, Estados Unidos firmó el protocolo de Kyoto, para la reducción de la emisión de gases provocadores del calentamiento global, mas no la ratificó y mucho menos puso en práctica dicha política porque los gringos aducían que aquel tratado iba en desmedro de su economía. Pobrecitos sólo con ellos, USA, se metían y se paltearon porque no tomaron en cuenta a los tercer mundistas. Nosotros también contaminamos . . . ¿y ellos? Todos contaminamos.

Y otra, por qué no habla del Plan Colombia para la erradicación de cultivos de coca, fumigando con herbicidas que no sólo destruían dicha planta sino todos los cultivos aledaños “legales” poniendo en juego la salud de la población colombiana. Todo ello cuando él fue vice-presidente.

No vendan ilusiones, este mundo ya no tiene arreglo, todos son unos lobos con piel de cordero, como las guerras o la pobreza extrema, de la cual los mismos organizadores de estos conciertos, fueron causantes, lamentablemente ésa es la única verdad incómoda.

domingo, julio 01, 2007

EL AROMA DE UN LUGAR
El muchacho caminó rumbo a aquel lugar, el cual desconocía, el frío del invierno global congelaba su dignidad y otras partes menos indignas, no quería pensar en nada más que en sus propios razonamientos aislados, incluso sin la imaginación lo entendía, no obstante nadie comprendía todo esto, y a él poco le importaba, sólo caminaba cada vez que le daba ganas, no sin antes de huir, respirar un poco de las caricias que sólo la tierra-madre puede regalarnos, se colocaba los audífonos y escuchaba algo música en un idioma extranjero, algunas actuales, otras de otras generaciones, siempre en una lengua ajena a su contexto, por eso le encantaba tanto, puesto que el introducir aquel humo en su cerebro, colocarse los audífonos, cerrar los ojos y empezar el paseo hacia la nada, le devolvían las caricias olvidadas por lo mismo que no las perpetuaba, y mucho menos le concernía.

Ahora sonreía y olvidaba todos sus temores, sus deudas, sus faltas, sus errores . . . se sentía tranquilo, ni un dios inquisidor o un demonio tentador, nadie detrás suyo para joderlo, y a caminar se había dicho.

Lo primero que encontró fue una caseta de periódicos en donde sobresalían un cúmulo de muertes atroces entre gente más atroz aún, pero quienes al parecer disfrutaban apareciendo día tras día desangrados o violadas (y también descuartizadas) en los titulares del país entero; a todo esto, bajaba a propósito la mirada sólo para buscar algo por qué alegrarse, aunque sea un ratito, y esos adolescentes futbolistas peruanos mantenían el invicto, aunque aquello poco o nada le afectaba, así que continuó y regresó a su música ininteligible.

Cuando ingresó a su salón de la universidad, no encontró nada (no encontró a nadie) pese a ello, tomó asiento y esperó a que llegase el profesor para largarse, intentando leer para relajarse y expandirse con lo extrañado que andaba por la vegetación incinerada dando vueltas en sus neuronas; sin embargo al regresar su vista, pudo percatarse que el aula ya estaba infestándose de seres humanos y otros virus; todos confabulando en pro de una devastadora bulla radioactiva ¡BULLA! la cual desconcertaba todas sus cortas ideas sucesivas; y para eso había apagado el Mp3, no para desconcentrarse en la mitad de sus lecturas pseudo-filosóficas.

Entró un profesor, dijo que era el mejor del mundo y se pasó el resto de la clase maleteando a sus colegas, incluyendo de manera muy especial a todos los que no pertenecían a su partido. El muchacho pidió permiso para salir, se colocó de nuevo los audífonos y huyó lo más rápido que pudo hacia su casa.

Giró la llave, empujó la puerta, reingresó, eran la una y media de la tarde, dejó su mochila en el sofá, volteó a su izquierda y vio una mesa, seis sillas, un televisor grande junto a sus controles, todo se encontraba vacío y apagado, sin nadie alrededor, algo estimuló su olfato, era el clásico aroma de su hogar, aunque solamente fue eso lo que pudieron percibir sus demás sentidos, el aroma, nada más que el aroma . . .

Entró a su cuarto, se echó en la cama, sacó su encendedor y prendió el dubbie, recién roleado durante la pasada exposición, inspiró, contuvo el aliento un rato, disfrutó de los moños del gato, cerró los ojos y volteó hacia la izquierda, votó el humo, vio un océano naranja, a su derecha, encontró sus viejos plumones perdidos; y en el cielo, donde ya no existía techo alguno, vio el fuego incandescente de su infierno, ahora flotaba en una cama sobre un lago de aguas oscuras pero mansas, tuvo miedo, lanzó nuevamente, otra vez, y repitió, Mintiendo y lanzando, No pasa nada muchachón, Oe ya pe, Fácil, América, América, América, escuchó las voces de sus amigos, fue a abrir la puerta, le pidieron para tocar juntos la guitarra un rato, cuando regresó con Laura, el muchacho buscó por todos lados y no encontró a nadie cerca, todo era un desierto cuadriculado, rojo y sucio a sus pies, lleno de neblina y demasiado frío. Volteó de nuevo y el aroma del hogar había desaparecido, todo se estaba desvaneciendo, su casa se estaba borrando lentamente, hasta quedar tan blanco como las hojas carentes de inspiración.

Encendió su Mp3, se colocó los audífonos y cerró los ojos que no necesitaron de colirio alguno para pasar piola. Nadie le diría nada, como él nunca lo quiso.

Era la explosión total de la bomba atómica de sus ojos.

miércoles, junio 20, 2007

MANIKÍ SILENTE

No te preocupes por mi caracol como que ya se reprodujeron hierba.

Y hace tanto frío que el sol se ha convertido en un carboncillo mimado y hay tanta pero tanta eskandalosa manguera roja en mi morada que no puedo escalar en la azotea de tu cuerpo sin sonreír de cerco en cerco.

Gato, gato, gato . . . la puerta colorida de tu casona humeante sonríe en mi miseria.

Prefiero hablar con un maniquí a ver tu extinguida foto, porque las letras instantáneas y las luces copulares ocultan con mis manos a 3 soles fluorescentes sobre mi cama.

La otra vez te vi, eras una silueta del otoño en su nebulosa y mis llaves de óleo puntual iban acompañando a mis latas dilatadas hasta en un 67%.

Juventudes de vejez en la adolescencia del mármol labrados con tus pechos, me sonríen; mas tu nariz me opaca, todo tu cuerpo acoplado a mi estación ocular sin vagones, ni andenes sobre el nivel del mar.

Ahora, estoy más loco del día en que nos conocimos en el volador, gélido y alto como para un desmayo, casi a finales.

Aunque ya debes saber o intuir que soy un drogadicto, me encanta lanzar hasta constituirte de palabras extrañas, inspiradas en bellezas muy aledañas al más asombroso escombro de nuestras baladas.

Pero aún así, detesto el olvido para con cualquiera, no sin abrazándote con la consigna de si no dormirse jamás o esperar, de nada

. . . la esclavitud adelantó mi partida, postergando años de infinita astucia e inimaginable orfandad . . .




Si este silencio te disgusta, te lo dejo.

No mires todo lo que pasaremos, siente lo que aún no hicimos en un laberinto anónimo e indescriptible

Puedes tomar mis cabellos, devolvérmelos ayer, porque el ayer aún está con vida, tiene una vida tan propia y cambiante.

Yo no toco puertas, escribo en ellas.

Visita mi hombro cuando lo desees, yo sentiré tu piel panca como la linterna, ya que las gracias no visitan las cuevas y los funerales sólo ven el júbilo del monstradoor.

Te ofrezco mis ojos cubiertos, así comerás tranquila

Quizás sólo desee estar solo, por eso tengo tanta gente pegada en mi cuarto.

Así tú decidas volver a envolver y devolver todo aquello que nunca tuve el valer da decír: te-lo.

Ayúdame

Ayúdame a descongelamarte manikí silente




Manikí silente . . .



Dime . . .

lunes, junio 11, 2007

LA ISLA
Hasta que al fin el sueño se había cumplido: Se encontraba varado en una isla paradisíaca con las dos flacas a las cuales siempre imaginaba comiéndoselas mientras se masturbaba cada noche.

Dolly y Pretty no se conocían entre sí, mas Sergio fan de ambas, quienes no hacían nada más que ser hermosas, desde antes de salvarles la vida, ni siquiera se tomó la molestia de presentarlas. Acababa de protegerlas de una muerte inminente, de quedarse perdidas y ahogarse en el Pacífico o ser comidas por los tiburones que rondaban aquellas aguas.

Las subió a su balsa inflable, las amarró como sea y tan pronto acabó la tormenta, o por lo menos sintió que la mar les había devuelto a tierra firme, se dispuso a despertarlas.

Como no reaccionaban, Sergio pensó lo peor, sin embargo al escucharlas toser hasta vomitar una fusión de agua, saliva y fétidos jugos gástricos, se dio cuenta que aún se podía ilusionar.

La primera en resucitar fue Dolly, una bella adolescente de unos 16 años, flaca, cabello lacio y castaño claro, además de unos ojos brillantes como su sonrisa, hermosa por donde se le viera. Al cabo de un rato, Pretty reaccionó de su sueño circunstancial; otra niña pero esta vez de 15, flaca, relativamente alta, cabello negro y con ligeros rasgos orientales.

-¿Dónde estamos?- esa pregunta ni siquiera yo podría responderla -no lo sé-, -¿vendrán a buscarnos?-, -si hacemos una gran fogata, puede ser-, -tengo mucha sed-, -toma, bebe-, -¿quién eres?-, -soy un pata que así como ustedes se encuentra recontra perdido en esta isla-, -¿desde hace mucho?-, -venía con ustedes-, -ah, disculpa-, -¿nos salvaste?-, -no, sólo hice lo que mi corazón me dictó-, -qué tierno, y nos salvaste-, -yo no soy salvador de nadie, solo las ayudé y bueno, creo que no sirvió de nada, porque igual estamos varados en esta isla-, -no, pero oye gracias-, -sí, muchas gracias-, -miren, si logramos sobrevivir para salir de acá, allí recién agradézcanme, ahora descansen mientras voy a investigar por las zonas aledañas-, -no, no te vayas-, -no te vayas por favor-, -pero, es que voy a ver si podemos conseguir algo más que cocos para la cena-

Sergio habría muerto si aquel notevayas se lo hubieran dicho en otras latitudes -seguro que todavía no termina de salirse el agua salada de sus orejas y por eso están todas desorbitadas, no saben lo que dicen, mierda no puedo ni cuidarme a mí y . . . ¿hasta cuándo durará esta pantalla de líder de inteligencia emocional? Otra vez estoy hablando solo- Sergio no sabía por qué se las estaba dando de marido con ese par de adolescentes que en el área continental no le habrían hecho el mínimo caso.

La isla era todo un sueño hecho realidad, muy similar a aquellas que las películas reproducen: la playa poseía una arena blanca y suave que llamaba al sosiego, sus aguas transparentes permitían observar toda la flora y fauna del arrecife; adentrándose, la frondosa vegetación y las aves matizaban el ambiente con sus vivos colores. No podía faltar la cascada que desembocaba en una laguna cristalina y ésta, en un río no muy caudaloso con agua apta para tomar, y otros placeres . . . Frutas en abundancia, y cocos también, era un paraíso terrenal, ahora solo necesitaría carne de lo que fuese para no alocarse demasiado.

Cuando regresó, tanto Dolly como Pretty continuaban en el mismo sitio esperándolo y conversando, un poco más tranquilas. Sergio se había quitado el polo para usarlo a manera de bolsa por la gran cantidad de frutas que les había traído -hay un montón no muy lejos de aquí, por lo menos no tendremos sed-, -gracias-, -sí, gracias-, -no se preocupen, no es nada, ahora tengo que buscar más ramas secas, por la noche debemos intentar cubrirnos porque sino-, -pero si hace calor-, -¿a cuánto estaremos?-, -a unos treinta y ocho, no sé, pero puede que de noche baje-

Sergio pasó la tarde entera construyendo (intentando) un refugio digno para aquel par de bellezas de Ripley Joven y Eisha, mientras sus nínfulas jugaban y se vacilaban en la orilla –¡Ven a jugar!-, ¡Sí, acompáñanos!- Sergio hacía lo imposible para ocultar sus erecciones.

Al rato, se quedó estático, dejó por un momento de juntar y acomodar ramas secas, cuando tanto Dolly como Pretty se quitaron sus polos, luego consiguió apreciar sus hermosos senos de niñas-agrandadas ricas, más aun cuando ambas le sonrieron y le hicieron unos gestos para que se acercara a zambullir un rato, sin embargo prosiguió en su afán por construir una humilde casita, no sin antes apreciar las bellas curvas que describían las caderas y la perfecta parte trasera de sus musas, solo cubiertas hipócritamente por unas tangas de colores pasteles, propicias para la torta.

Estando próximo a ocultarse el sol, Sergio prendió la fogata, de algo le habían servido todos sus sábados de webin’ como lobato, boy-scout y rover. Puso a cocinar unas aves que había cazado entre el término de su faena de Bob y la recolección de ramas secas -eres muy bueno con nosotras-, -nos has salvado la vida-, -y nosotras la hemos pasado de lo lindo-, -sin ayudarte en nada de nada-, -¿no te molesta?-, -eso no es problema, si las salvé era para que disfrutaran de la vida ¿no?- y sonrieron -aparte son unas niñas muy hermosas como para morir, y eso no lo voy a permitir- los tres se ruborizaron.

Llegada la noche, se echaron en la arena bajo el refugio. El tiempo era próspero en esa isla de ensueño. El mar se había calentado tanto que emanaba unos vapores que hacían sudar a los tres nuevos inquilinos.

Conforme fue penetrando la noche, la temperatura también iba descendiendo (aunque no llegó a sentirse frío). Se acercaron instintivamente, el uno con las otras y viceversa, es por ello que al voltearse Pretty para acomodarse, rozó por casualidad el pantalón de Sergio donde se erguía su miembro erecto, con la salvedad que éste no sintió nada porque dormía plácidamente, no obstante aquel hecho, sumado a la tibieza del clima nocturno, auspició una noche contacto total por parte del trío.

Sergio se despertó de golpe sintiéndose manoseado hasta el ultraje, las dos muchachas le habían desnudado, como ya lo estaban ellas, y habían acomodado sus ropas como almohadas; mientras Dolly le besaba y lamía, Pretty se disponía a sentarse sobre su boca para estimularse, su lengua reaccionó al instante.

Las niñas reían, Sergio no lo podía creer. Se turnaron la cabalgata y no dudaron gemir exageradamente para provocar a su único semental, al tiempo en que éste les acariciaba y besaba por todas partes como solo en sueños y fantasías de clase aburrida lo había hecho. Ellas apuraban el ritmo, casi saltaban y caían con furia, ayudadas por sus manos que las masajeaban, al tiempo que besaba, lamía y mordía sus senos. Sergio gemía, Sergio gozaba, Sergio aguantaba reciamente la venida hasta que ya no pudiese más (y no solo él) para soltar sin roche aquel demonio encadenado por años de opresión manual.

Así se sucedieron noche tras noche, madrugada tras madrugada, mañana tras mañana, día tras día, tarde tras tarde. Ya no podían calcular el tiempo, a veces no sabían ni en dónde estaban (eso jamás lograrían saberlo), y su único medio de escape consistía en dormir plácidamente luego de ardientes jornadas de sexo, las cuales fueron creciendo en situaciones tan bizarras como ni en las más pornos se habían visto jamás.

Todo iba correctamente, si no estaban durmiendo, se relajaban en unas fuentes de aguas termales situadas un poco más lejos del refugio, pasando la cascada y el río, que Sergio había descubierto por casualidad; sino nadaban en el río y practicaban clavados desde la cascada. La vida estaba hecha para disfrutarla, los tres lo sabían y respetaban tal postulado. Si tenían hambre o sed, la cena siempre estaba servida, bastaba con asomarse a cualquier árbol.

Los problemas empezaron cuando lo poco de papel higiénico que Sergio llevaba en su bolsillo, se terminó -¿y ahora qué hacemos?-, -bueno, no vayan a cometer la insensatez de limpiarse con cualquier hoja que encuentren por ahí, vayan y lávense en el río, pero no para nuestro lado, sino para la parte que va a la mar-

A los días de esto, sintieron que era sumamente asqueroso no tener jabón ni para lavarse las manos. Sus cabellos estaban resecos, maltratados por el sol y llenos de tierra; sus axilas no podían soportar el inclemente calor y sus uñas se estaban convirtiendo en unas garras cada vez más largas, negras y dolorosas, sin mencionar los pelos en todo el cuerpo.

Después, Dolly amaneció sangrando. Al despertarse, su pantalón estaba manchado en la entre-pierna. Y así como si fuese una epidemia Pretty también reinició su ciclo menstrual. Le daba pena verlas en aquella situación, porque sabía que en la isla no podrían meter cincuenta céntimos en una máquina y sacar una toalla higiénica.

Esto suponía que ambas estuviesen de un humor endemoniado, puesto que hubo días en los cuales los cólicos no las dejaban descansar, aparte de tener las piernas irritadas de tanta sangre coagulada. En un comienzo, las observaba con miedo y vergüenza, pero después, seguía aguantándose las ganas, hasta que recordó que podía satisfacerse como en los viejos tiempos.

Por otro lado, Sergio estaba cada día más loco porque como ya se conocía el cuerpo de ambas de izquierda a derecha y de arriba a abajo, ya no le llamaba la atención mantener relaciones todo el día con el mismo par de seres humanos. Una vez obtenido su deseo, no sabía qué más hacer con ellas, y rápidamente se aburría.

Aun así, cuando les entraba la excitación, los 3 armaban sus clásicas orgías con introducción de cualquier tipo, y es que cuando no hay televisión, no queda otra cosa que copular hasta el hartazgo, eso también lo sabían muy bien los tres, sin embargo temían que algún avezado espermatozoide fecundara sus jóvenes óvulos y malograran la fiesta colando otro intruso en su paraíso privado, ya que no tenían condones, perdían la cuenta fácilmente y contra todo pronóstico a las dos les fascinaba que Sergio se viniese dentro, tanto como a él. Era una manera de comprobar si en realidad éstas le estimulaban tanto como él les gritaba mientras las penetraba.

Y como no solo de sexo puede vivir el hombre, la mujer tampoco, para un melómano como Sergio los días que transcurrían sin una radio le cagaban la paciencia, Dolly tampoco podía seguir viviendo con esas mismas ropas de mierda, necesitaba ir de shopping; y la sensible piel de Pretty estaba infestada de horribles manchas, ya que sin sus cremas, las reacciones afloraban libremente.

Lo que más le jodía a Sergio era que por esas épocas se estaba jugando el mundial de fútbol y el pobre no tenía televisión, mucho menos una radio para aunque sea imaginar que veía el partido, aparte que necesitaba enterarse de lo que estaba pasando en el mundo, y se enfurecía cada día más al recordar que no vería los desenlaces de sus programas favoritos, y de cómo estaría reventando su e-mail con las cadenas e invitaciones a páginas de fotos que no entendía; lo mismo sucedía con Dolly y Pretty, aunque éstas morían por volver a reventar la tarjeta de crédito de sus padres haciendo shopping durante días enteros y por las noches asistir a sus fiestas exclusivas en Eisha.

El sexo ya no les era tan indispensable, entonces el aburrimiento, la ociosidad y el mal humor se fueron apoderando del trío. Ya no hablaban, mucho menos se saludaban, no les importaba la existencia del otro, ni siquiera la propia; y justo cuando estaban a punto de matarse porque no había nada mejor que hacer, descubrieron en una recolección matutina, un extraño fruto muy parecido a una mandarina, jugoso y excesivamente ácido, que al ingerirlo les relajaba los músculos faciales, luego todas las extremidades . . . caían en la arena y empezaban a cagarse de risa -es como Kany- pero era más fuerte todavía, porque al rato Sergio con el control remoto que tenía en su mano prendió su televisor y puso un partido de cuartos de final del mundial, mientras Dolly frente a un espejo se probaba unos jeans y polos con la marca en ellos y Pretty se metió en una tina de mármol para darse un baño relajante con sales y aceites que iba rociando de unas botellas.

A los tres les gustó tanto esa mandarina que pasaban días enteros embutiéndose cantidades extremas por escapar, por disfrutar, por extasiar. Se habían olvidado hasta de mantener relaciones coitales porque las alucinaciones eran tales que incluso no percibían si las consumaban, ya que por ratos se ponían a gritar desesperadamente (de eso sí se acordaban) y muchas veces Sergio despertaba de tales viajes con su agujereado pantalón lleno de manchas amarillas resecas y al voltear, las apreciaba desnudas y pegadas con medio plátano atracado entre sus piernas.

Bailaban todas las noches alrededor de la fogata. Su existencia se limitaba a adorar aquella mandarina que les transportaba a otros mundos. Podían viajar durante días enteros, dejar de comer, beber, dormir e incluso tirar sin detenerse. Veían televisión, escuchaban música, tocaban guitarra, cantaban, bailaban con orquestas, asistían a conciertos de sus bandas favoritas, conversaban con íconos de la cultura popular y la historia universal. No necesitaban preocuparse por ningún bien material, a veces se cagaban encima o simplemente no se vestían y andaban gritando y convulsionando de placer.

Las bellezas de vitrina que habían sido Dolly y Pretty se habían convertido en un par de chibolas flacuchentas y ojerosas de cabellos resecos y desgreñados que andaban desnudas, y llenas de pelos por cada rincón de su cuerpo (sobre todo en las piernas), exhibiendo su ingle atiborrada de costras y pequeños insectos saltarines que con el correr de las horas se hacían más grandes. Lo mismo sucedía con un barbudo y pelucón Sergio que todo el día comía sus mandarinas, incluyendo pepas y cáscara, para terminar cagando y masturbándose hasta gritar en pleno clímax evacuador-eyaculador mientras se arrastraba desesperadamente entre los excrementos secos o recientes que dejaban por doquier.

A pesar de todo, Sergio todavía estaba enamorado de ambas, y ellas de él, así que de vez en cuando, o por lo menos si se daban cuenta, recordaban sus orgías y tiraban hasta desfallecer adoloridos, ya que el sexo se había vuelto muy doloroso y la comezón, acompañada por el ardor que les invadía, no les dejaba tranquilos ni cuando intentaban copular, y mucho menos miccionar o defecar, así que recurrían a sus mandarinas y tenían uno, dos, tres, cuatro millones de orgasmos seguidos de paz, mucha paz, de esa que sabían jamás volverían a disfrutar.

-¡Capitán! mire lo que hemos encontrado- unos marineros guiaron al capitán del Lovely Rita hacia una caleta a la salida de la tupida vegetación -pobre, debe de haberse vuelto loco de la soledad-, -¿pero tanto como para follar con esos cadáveres?-, -¿cuánto tiempo cree que tendrán de fallecidas?-, -estas niñas han muerto ahogadas, no creo que hayan sobrevivido para llegar a tierra firme-, -seguro que la mar las habrá varado-, -miren, ni siquiera tienen ojos-, -es lo más asqueroso que he visto en mi vida-, -¿y qué hacemos con él, Capitán?-, -déjenlo tranquilo y no lo toquen porque les puede contaminar ¿Qué no ven esas llagas? los mosquitos, sus larvas y el sol, ya se encargarán-, -morirá, está muy deshidratado-, -pero no puedo creer cómo alguien en su sano juicio pudiera haber comido esos frutos venenosos-

Figura del comienzo: "Atardecer" de la pintora trujillana Nocturna