martes, diciembre 21, 2010


UNA BLANCA NAVIDAD

Maine es un estado al norte de Nueva York. Pero para mayor descripción, Maine es lo más opuesto a Miami, porque si allí encuentras playas, centros comerciales y clubes nocturnos; en Maine solo hay nieve, frío y soledad. Es el sitio donde Salinger vivió alguna vez y Stephen King continúa escribiendo. Es el estado más cercano al polo norte y con ello a la depresión.

En diciembre del 2007, cuando el Perú se preparaba para uno de los veranos más calurosos de los últimos años, el escribiente pasó una temporada en el invierno. Al ser recibido por todas las casas de techos blancos, las memorias lo llevaron a canciones navideñas de infancia que recién lograba comprender.

No hay nada peor que la navidad. Sí, pasarla solo y en el extranjero, donde todo está tan alejado y organizado que no hay combis cada 3 minutos, nadie alquila internet, y el único autoservicio (donde puedes encontrar lo suficiente para vivir) queda a kilómetro y medio entre la nieve que se hunde hasta las rodillas, los charcos congelados y resbaladizos de las pistas, porque no hay veredas (todos se transportan en automóviles) y el viento helado que entumece dedos, orejas y labios. Sin olvidarnos que en invierno, cuando estás cerca a cualquier círculo polar, anochece a las cuatro de la tarde.

Una navidad para encerrarse a dormir y olvidarse del mundo. O también, para acordarse de la gente que más importa. Llamas a la flaca, llamas las hermanas, llamas a tus viejos. Con ellos no puedes fingir, es el 24 de Diciembre más triste, ni siquiera son las cuatro y ya no se ve nada, hace un frío maldito, y no soporto un día más comiendo Burger King.

Piensas entonces en la gente que ha cruzado la frontera como ilegal, y los que en estos momentos que te quejas, siguen trabajando (y lo seguirán, con documentos falsos y sin seguro social) porque en Estados Unidos solo hay dos fechas que importan y la navidad, no es una de ellas.

La Navidad para el americano promedio es la fecha donde se debe comprar, regalar y “ser felices”. Colocar en la puerta de la casa una corona de adviento, de la cual desconocen su significado, y llenar la fachada de luces multicolores que se extienden hasta el año nuevo.

Sin embargo aquella navidad, no fue del todo tristeza, porque como una canción popular reza, siempre habrá un peruano o dos o más, demasiados, repartidos por los rincones más alejados del globo. Así fue que una señora peruana casada con un chef puertorriqueño, nos llevó en su auto a una reunión donde la mayoría peruanos, y demás hispanos, compartían una cena compuesta de pavo al horno, carne de cerdo, arroz y la lenteja serrana que más deliciosa le supo al escribiente.

Disfrutar de la nieve y las luces sobre las casas regresando en auto de madrugada, es una de las postales irrepetibles que suelen ofrecernos las navidades.

A veces hay que ser feliz con lo que se tiene.

http://en.wikipedia.org/wiki/Kennebunk,_Maine

4 comentarios:

carlos lavida dijo...

Cuando me dijiste que estabas en Maine busqué de inmediato en el mapa, de casualidad comencé por una esquina de U.S.A. y ahí estaba, casi como queriendo desprenderse del territorio gringo.
Creo que hiciste buenos amigos ahí y que al final la experiencia te sirvió para escribir muchas cosas, algunas descanzan en mi pequeña biblioteca. Me pregunto si alguna vez volverías a ir. No sería lo mismo.

Esther dijo...

Cierto...

No me gusta esa Navidad que describes pero, quizás algún día me tenga que acostumbrar a ella :(

Bonita estampa y por lo menos, al final se encontró un momento en el que disfrutar de compañía y de una buena comida, aun aunque no fuera con las personas que más te gustaría.

Es bonita la nieve pero, también puede ser peligrosa. Yo apenas la he visto, sólo tengo algún recuerdo vago de pequeña y un momento en el que no muy lejos de aquí, sí que encontramos yo y mis acompañantes algo de nieve, pero, apenas y charcos helados.

Saluditos. Y lo que se dice: felices fiestas.

ANA dijo...

QUE BUENO QUE PLASMASTE TU EXPERIENCIA DE UNA NAVIDAD EN USA, ESTANDO FUERA UNO VALORA MAS, AÑORA SU FAMILIA, Y COSTUMBRES.
UN ABRAZO.

Dinorider d'Andoandor dijo...

triste pasarlo así


pero a veces así debe ser

pasa un cuarto año nuevo de webadass!