domingo, julio 01, 2007

EL AROMA DE UN LUGAR
El muchacho caminó rumbo a aquel lugar, el cual desconocía, el frío del invierno global congelaba su dignidad y otras partes menos indignas, no quería pensar en nada más que en sus propios razonamientos aislados, incluso sin la imaginación lo entendía, no obstante nadie comprendía todo esto, y a él poco le importaba, sólo caminaba cada vez que le daba ganas, no sin antes de huir, respirar un poco de las caricias que sólo la tierra-madre puede regalarnos, se colocaba los audífonos y escuchaba algo música en un idioma extranjero, algunas actuales, otras de otras generaciones, siempre en una lengua ajena a su contexto, por eso le encantaba tanto, puesto que el introducir aquel humo en su cerebro, colocarse los audífonos, cerrar los ojos y empezar el paseo hacia la nada, le devolvían las caricias olvidadas por lo mismo que no las perpetuaba, y mucho menos le concernía.

Ahora sonreía y olvidaba todos sus temores, sus deudas, sus faltas, sus errores . . . se sentía tranquilo, ni un dios inquisidor o un demonio tentador, nadie detrás suyo para joderlo, y a caminar se había dicho.

Lo primero que encontró fue una caseta de periódicos en donde sobresalían un cúmulo de muertes atroces entre gente más atroz aún, pero quienes al parecer disfrutaban apareciendo día tras día desangrados o violadas (y también descuartizadas) en los titulares del país entero; a todo esto, bajaba a propósito la mirada sólo para buscar algo por qué alegrarse, aunque sea un ratito, y esos adolescentes futbolistas peruanos mantenían el invicto, aunque aquello poco o nada le afectaba, así que continuó y regresó a su música ininteligible.

Cuando ingresó a su salón de la universidad, no encontró nada (no encontró a nadie) pese a ello, tomó asiento y esperó a que llegase el profesor para largarse, intentando leer para relajarse y expandirse con lo extrañado que andaba por la vegetación incinerada dando vueltas en sus neuronas; sin embargo al regresar su vista, pudo percatarse que el aula ya estaba infestándose de seres humanos y otros virus; todos confabulando en pro de una devastadora bulla radioactiva ¡BULLA! la cual desconcertaba todas sus cortas ideas sucesivas; y para eso había apagado el Mp3, no para desconcentrarse en la mitad de sus lecturas pseudo-filosóficas.

Entró un profesor, dijo que era el mejor del mundo y se pasó el resto de la clase maleteando a sus colegas, incluyendo de manera muy especial a todos los que no pertenecían a su partido. El muchacho pidió permiso para salir, se colocó de nuevo los audífonos y huyó lo más rápido que pudo hacia su casa.

Giró la llave, empujó la puerta, reingresó, eran la una y media de la tarde, dejó su mochila en el sofá, volteó a su izquierda y vio una mesa, seis sillas, un televisor grande junto a sus controles, todo se encontraba vacío y apagado, sin nadie alrededor, algo estimuló su olfato, era el clásico aroma de su hogar, aunque solamente fue eso lo que pudieron percibir sus demás sentidos, el aroma, nada más que el aroma . . .

Entró a su cuarto, se echó en la cama, sacó su encendedor y prendió el dubbie, recién roleado durante la pasada exposición, inspiró, contuvo el aliento un rato, disfrutó de los moños del gato, cerró los ojos y volteó hacia la izquierda, votó el humo, vio un océano naranja, a su derecha, encontró sus viejos plumones perdidos; y en el cielo, donde ya no existía techo alguno, vio el fuego incandescente de su infierno, ahora flotaba en una cama sobre un lago de aguas oscuras pero mansas, tuvo miedo, lanzó nuevamente, otra vez, y repitió, Mintiendo y lanzando, No pasa nada muchachón, Oe ya pe, Fácil, América, América, América, escuchó las voces de sus amigos, fue a abrir la puerta, le pidieron para tocar juntos la guitarra un rato, cuando regresó con Laura, el muchacho buscó por todos lados y no encontró a nadie cerca, todo era un desierto cuadriculado, rojo y sucio a sus pies, lleno de neblina y demasiado frío. Volteó de nuevo y el aroma del hogar había desaparecido, todo se estaba desvaneciendo, su casa se estaba borrando lentamente, hasta quedar tan blanco como las hojas carentes de inspiración.

Encendió su Mp3, se colocó los audífonos y cerró los ojos que no necesitaron de colirio alguno para pasar piola. Nadie le diría nada, como él nunca lo quiso.

Era la explosión total de la bomba atómica de sus ojos.

20 comentarios:

INsitA!!! dijo...

jeje hey gracias x la lluvia de comentarios (:
me gustaria leerte y lo hare tenlo x seguro
pero ahora estoy sumanente ocupada
uno de estos dias me dare un tiempito XD
yo soy fanatica de incubus tengo todos los discos desde el fungus amongus ke salio en el 95 y es ke son lo maximo!!
bueno ya te escribo nos leemos
salud0s
(:

Juan Arellano dijo...

Esa última linea me hizo recordar un cuento que leí hace años: "Protégete de la onda expansiva de mi cerebro". Por lo demás bien, te seguiré leyendo.

Karen dijo...

que lindo escribes..ok,como dije hasta ahora tenia una vision bastante corta,leere tus post anterioes para actualizarme jaja

xD

besitos

Adverso dijo...

Manya, esta bien chevere tu relato. Suenan muy bien algunas descripciones y sensaciones que describes.

Saludos amigo

Mariela dijo...

Comparto con los comentarios....qué bien está y además me llevaste por un viaje de sensaciones, olores y visiones!!!

Abrazos!!!

Pamela dijo...

Entró a su cuarto, se echó en la cama, sacó su encendedor y prendió el dubbie, recién roleado durante la pasada exposición, inspiró, contuvo el aliento un rato, disfrutó de los moños del gato, cerró los ojos y volteó hacia la izquierda, votó el humo,


perdona es que recien he dejado el cigarro..jaja que provocaciòn con lo detallado que sn tus relatos!

†Gidhe Strigoi† dijo...

Bueno, este esta más decente. Me gusto, le entiendo más, manejas palabras más conocidas por mi. Es bonito, aunque me gusto para que tuviera continuación. Saludos

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

Ser un compositor es más fácil que ser un aburrido poeta, pero también más perentorio.
Dentro de una década la gente no recordará tu nombre, y si sos bueno podrías ser el Dante o Platón.

LESLIE dijo...

Pasando a conocer tu espacio.... Un abrazo y espero nos sigamos leyendo.

wílliam venegas segura dijo...

Tus datos autorreferenciales me hacen ofrecerte una bienvenida en mi blog. Su presencia ahí le dará prestigio a ese blog. Ya sabes, clic en las letras azules con mi nombre o en ese fauno que le he arrebatado al cine.

MaleNa Ezcurra dijo...

Maravilla de las maravillas, tu texto, me diste la mano y me llevaste por mil imágenes.
Podría pintar tu paisaje.

Merci por el aroma

Rachel dijo...

aromas, texturas, colores, imágenes y sabores.
Me gustaron las descripciones, pero el dubbie me lo guardo para el fin de semana.
Saludos.

wílliam venegas segura dijo...

Perfecto, gracias por visitar mi blog. Ya visitaré lo de tus canciones. ¿Qué prefiere: hacer literatura o enseñar literatura? Son dimensiones distintas. Como la del crítico y la del artista.

Ivysour dijo...

Qué tal Gonzalo?!!, y aquí cnciendo tu espacio, gracias por visitar el mío. Me gustó el cuento, prima la descripción que me trajo a la memoria a los escritores realistas.
El protagonista, un fiel reflejo de la alienación del mundo actual.
Te visitaré pronto.
Saludos.

Ricardo Calderón Inca dijo...

HABLA PS HERMANO, MIRA ESO DEL PROFESOR ESTUVO DIVINO COMO ÉSE SE CREE ASÍ; YA ME IMAGINO A QUIEN TE REFIERES ¡MÍNIMO TENÍAS QUE EXPLAYARTE EN ÉL!
OYE Y DEJA EL CIGARRO Y OTRAS WUEVADAS QUE YA ES HORA NICTÁLOPE =Þ

Literófilo dijo...

Gracias y si también añadiré esos libros, sin duda muy buenos, te sigo esperando en mi blog, ¿te parece?

INsitA!!! dijo...

WOW todo eso ke escribiste me parecio taaan familiar :P
pero realmente genial hasta pude sentir aromas.. a casa a la universidad y a todo.. haha
un bsote te seguire leyendo !!
muaaah!!

Hec dijo...

OH QUE HONOR


TU COMMENT, UN GUSTO QUE DESDE PERU TE HAYAS PASADO A ESTE BLOG MEXICANO JE...

SALUDOS Y GRACIAS POR EL COMENTARIO!

gabriel revelo dijo...

enajenados entre tanta modernidad, hasta que algo mayor a nosotros venga a sacudirnos...

lo interesante es como hasta los dos ultimos parrafos toda la confusión toma sentido.

además y por si fuera poco: de aromas esta fabricada la memoria y los lugares, los eventos y los recuerdos.

que explote la bomba atomica, aun así dejará un olor: el de la muerte.

Esther dijo...

A veces, es un buen ejercicio para huir de tus preocupaciones, tristezas, etc. salir y darse un buen paseo con música en tus oídos. Yo lo hago a veces, aunque casi siempre sin música pero, la verdad es que alivia o al menos te distrae un poquillo.
¡Fantástica historia!

Un saludito.