Asi fue como llegue a Portland, donde empieza esta aventura en un lugar muy cercano al Polo Norte, donde si bien todo es organizado (demasiado ordenado) la comida es una porqueria y el clima es peor (no puedo dejar de ser peruano carajo, como critica este 'on)
viernes, enero 04, 2008
Asi fue como llegue a Portland, donde empieza esta aventura en un lugar muy cercano al Polo Norte, donde si bien todo es organizado (demasiado ordenado) la comida es una porqueria y el clima es peor (no puedo dejar de ser peruano carajo, como critica este 'on)
martes, diciembre 18, 2007
En estas fiestas que el “Espíritu Navideño” invada vuestros corazones . . . o sea, bolsillos . . . Por eso, no vayan a regalar cojudeces a sus seres queridos (dinosaurios de juguete a un chico de 18 años) o purgar su conciencia organizando chocolatadas . . .
Aunque mejor no sigo con mi manía de Grinch porque la última vez se me aparecieron 3 fantasmas . . . Queca, Tony y Gonzalete . . . Oe ya 10 años de Pataclaun . . . Toy vieeejo.
Recuerden:
War is over! (If you want it)
John and Yoko said
Creo que este año sí será una Blanca Navidad (y gélida) . . . por la nieve . . . no piensen mal . . . fffffffff . . . Girl . . .
sábado, diciembre 08, 2007
sábado, diciembre 01, 2007
martes, noviembre 20, 2007
“Taxman” es una gran muestra de ello. Esta canción abre el álbum Revolver (1966) el mismo que apertura una nueva etapa en la música de The Beatles, la cual ya se había atisbado con el Rubber Soul (1965). No obstante, con Revolver se confirma su madurez como músicos; y claro está, que no sólo John y Paul podían lograr temas emblemáticos, sino que George les estaba siguiendo los pasos.
Y es que “Taxman” tiene mucho que ver con lo que estaban pasando Los Beatles por aquellas épocas. El agotamiento por las giras a nivel mundial, las fans que sólo los veían como fenómenos de circo, las catástrofes desatadas en cada lugar visitado, la quema de sus discos por parte de cristianos radicales en Estados Unidos; y en el mundo, los problemas raciales, la guerra de Vietnam, la aparición del movimiento hippie en San Francisco (ciudad donde, coincidentemente, decidieron poner el punto final a sus giras) hicieron que Los Beatles dijeran: ¡Basta! Dejémonos de huevadas y digamos las cosas como son.
El tema fue escrito por George en un arranque de ira. Corría el año 1966 cuando Los Beatles se pusieron a revisar con detenimiento sus cuentas. Entonces George pegó el grito en el cielo al enterarse que gran parte era llevada por el fisco. Así fue como nació “Taxman” (hombre de los impuestos, recaudador de impuestos, cobrador de impuestos . . . lo que fuera), su declaración de ingreso al mundo real, en el cual habían caído después de aquel sueño llamado Beatlemanía, la misma que estaba terminando para dar paso a la Psicodelia que impregnaba el aire y que ellos supieron trasladar al Revolver.
Taxman!
La versión traducida al español es la siguiente:
Deja que te cuente como será
Uno para ti y diecinueve para mí
Porque yo soy el cobrador de impuestos,
Sí, cobrador de impuestos
Si un cinco por ciento te parece poco
Agradece que no me lo lleve todo
Porque yo soy el cobrador de impuestos
Sí, cobrador de impuestos
(Si conduces un carro) pondré un impuesto a la calle
(si tratas de sentarte) pondré un impuesto a la silla
(si te da mucho frío) pondré un impuesto a la calefacción
(si sales a caminar) pondré un impuesto a tus pies,
Cobrador de impuestos
Porque yo soy el cobrador de impuestos
Sí, el cobrador de impuestos
No me preguntes para qué lo quiero
(ah-ah Sr. Wilson)
Si no quieres pagar un poco más
(ah-ah Sr. Heath)
Porque yo soy cobrador de impuestos
Sí, el cobrador de impuestos
Y mi consejo para los que mueran
Declaren los peniques sobre sus ojos
Porque yo soy el cobrador de impuestos
Sí el cobrador de impuestos
Y están trabajando para nadie más que para mí.
El cobrador de impuestos.
Como pueden apreciar, esta crítica virulenta al sistema tributario inglés es un tema cargado de ironía. “Should five per cent appear too small / Be thankful I don't take it all.” Más que cobrador de impuestos parece un mafioso en busca de su dinero. Aunque la cantidad que les restaban no mermaba en nada su gran fortuna, a nadie le gusta ser despojado de lo que con tanto esfuerzo se ha ganado. Y ni siquiera sabían adónde iban a parar aquellas libras, y he ahí su profunda desazón. “Don't ask me what I want it for” . . .
Y juega también con la tradición greco-romana al hacer mención de las monedas que colocaban en los ojos de los muertos para pagarle a Caronte, el barquero que conducía al Hades. “Now my advice for those who die / Declare the pennies on your eyes”. Quiere decir que hasta después de muertos seguirán pagándole al “Taxman”. Morirse cuesta, sino pregúntenles a las funerarias.
Y no hay mejor forma de criticar que burlándose del agresor, sino miren también a Cervantes en el Quijote o Matt Groening con Los Simpsons. La ironía es la mejor forma de censurar, eso lo sabía muy bien George, quien no fue únicamente el Beatle espiritual que la gran mayoría pinta, sino uno de los más jodidos críticos que tuvo el sistema. Aunque muchos recuerden más a John como tal.
sábado, noviembre 10, 2007
Le molestaba que cuando llegara al paradero, el micro ya estuviera yéndose. Detestaba esperar al siguiente que vendría repleto, sólo por demorarse en el baño; y odiaba el suponer que bajaría con algún objeto menos.
Odiaba entrar a clase y que el profesor sólo hiciese caso a los sobones, mas no a quienes pensaban. Detestaba a esos cínicos que no hacían nada en el grupo, aduciendo que su carencia de dinero repercutía directamente en su gran ignorancia, sin embargo recibían la misma calificación luego de presentado el informe.
Detestaba ingresar al baño de su universidad y ver que todo estuviera cochino, no hubiera agua, las paredes tuvieran poemas cursis escritos con caga; y aguantar la respiración durante todo el lapso de micción por el temor a morir intoxicado.
Aborrecía regresar por esas calles y tener que soportar los cláxones, los gritos del micrero, los ladrones en cada esquina, los niños diske humildes que ponían cara de babosos y pedían propina sin él entender por qué se la debía dar, y en cuanto escuchaban la negativa, ganarse una fuerte mentada de madre y un, cuando crezca te voy a cagar.
Detestaba llegar por la tarde a su trabajo y recibir la noticia implícita que seguirían explotándolo por carecer de título universitario; y cuando se lo otorgaran, ya no lo querrían porque deberían pagarle todos sus “derechos laborales”, y él estaba demasiado joven para eso.
Odiaba encender la televisión y ver cómo las viejas pitucas protestaban que sólo pasaran series y dibujos animados violentos y groseros, pero no dijeran nada del noticiero y sus muertes para obsequiar.
Y odiaba que cuando por fin encontraba algo bueno para ver, le entraran tantas ganas de orinar o defecar. Le molestaba que el control estuviese tan lejos, le molestaba echarse en un sillón tan incómodo, le molestaba ver esa horrible panza si era tan joven, le molestaba el recordar que debía presentar otro informe, le molestaba conectarse y que sólo le hablaran los idiotas de siempre y no las flacas que él deseaba, le molestaba levantarse a contestar el teléfono cuando sabía que no era para él.
Odiaba el mundo que le había tocado vivir, lo detestaba porque no podía ser como él quisiera; y aborrecía todo lo que pasaba, en especial si chocaba con su persona, puesto que debía resignarse a no encontrarle solución . . . pero también temía que ésta llegase . . . porque al final . . . ¿de qué renegaría?
jueves, noviembre 01, 2007
La fase final del transplante de córneas era quitarle las vendas. La ciencia había ganado, por vez primera, veía. Se quedó mudo, sus sentimientos eran indescriptibles, descendían las lágrimas. Durante toda su vida había aguardado por ese momento. No podía esperar para verse en el espejo y comprobar lo que su pareja le solía decir desde el primer día.
Para que sea una completa sorpresa, su enamorada le cubrió los ojos con el pañuelo que siempre utilizaban por las noches. No obstante, al abrirlos, se quedó estático, no creía lo que estaba viendo, era un ser tan repugnante que el espejo no tardó en quebrarse.
Estaba iracundo, su desilusión fue inmensa, empezó a llorar y ella intentaba consolarlo. Todo lo dicho durante aquellos años había sido mentira. Era horrible.
Agarró sus llaves y salió del departamento. Fue inevitable reflejarse en las lunas del auto, las cuales se rompieron instantáneamente. Sin embargo, entre sus lágrimas furiosas y las sienes explotando, el deseo de observar su imagen, donde a ésta le tocase aparecer, era incontenible. El morbo también es narcisista.
Cada vidrio, cada luna, cada espejo, continuaba haciéndose trizas al paso de su mirada. Los taxistas protestando y los niños que jugaban fútbol en la calle apelando por su inocencia ante las viejas menopáusicas. Pasó cerca de un banco. Todos los transeúntes terminaron viendo cómo una secretaria se fotocopiaba sus partes íntimas.
A pesar de esto, sus amigos seguían diciéndole que estaba bien, que todas las flacas querían con él, mas él sólo lloraba de odio hacia su persona. La enamorada leía los libros más voluptuosos de arte amatorio con el fin de hacerle olvidar su supuesta fealdad, para ella, seguía buenísimo; y para sus amigas también, ya que continuaban muriéndose por él, mejor dicho, cortándose, porque en una reunión, mientras se miraban en el espejo de la sala, las saludó y no pudo evitarlo, las chicas salieron corriendo con la cara plagada de vidrios.
Llevó a su sobrino a un parque de diversiones. Entre los dulces, el júbilo y el juego se olvidó de no ingresar a ese lugar. La casa de los espejos no soportó una milésima de segundo, por efecto dominó, reventaron y el público en general lanzaba gritos y corría buscando la salida mientras dejaba hileras de sangre y coágulos por el suelo del local.
No lo aguantó más, ahora no sólo se hacía daño a sí mismo sino a la gente. Así que con los vidrios sacados del basurero de su cuarto, se restregó los ojos mismo Edipo y juró no volvería a ver y, mucho menos, verse jamás. Era demasiado horrible para eso, y los espejos jamás han mentido.
El tiempo ha mermado su ira. Encontró en la música un gran canalizador para su depresión. La guitarra le ha hecho olvidar, y no toca tan mal, lo que sí nadie soporta son sus constantes gallos a la hora de cantar. Sus amigos se lo recalcamos, que mejor toque la guitarra nomás, Jimi Hendrix nunca fue un gran cantante, y tampoco lo quiso.
Para él su voz es la más bella del universo, a pesar de lo que el resto le siga diciendo.
lunes, octubre 29, 2007
Entrevista Revista Remolinos
lunes, octubre 22, 2007
Así fue como se convirtió en el primer post de mi vida, y curiosamente le llovieron comentarios, lástima que con los siguientes no causara el mismo impacto. Porque vendrían algunos intrascendentes experimentos hasta llegar a finales de Noviembre, cuando una gran inspiración divina (no, esa otra que piensan volvería después) me llevó a escribir “Sentado” un cuento extraño que marcó el inicio de una nueva etapa en mi vida: “Cuentos pa’ Kemarse” todos ellos de un corte realista-absurdo, cargado de las situaciones irreales y fantásticas a las cuales me impulsaba el escapismo. Cito a: “Dimensión”, “Crístal” y “Banco” allá por finales del 2006.
Para comienzos de este año, continué con esa onda analizante del "absurdo de la vida" y publiqué: “Chicharrón de Pollo”, “Taxi” y “Súcubo” (originalmente llamado “Íncubo”) estos últimos un poco más definidos que los anteriores; lentamente iba ganando cancha en cuanto a la creación narrativa.
Sin embargo los comments no llegaban (si lo hacían era 1 con rogada incluída), aunque eso poco o nada me importaba al comienzo, yo seguía escribiendo. Luego no saben cómo me alocaba cuando recibía un comment: 1 . . . y no querrán saber cómo me ponía las veces que escuchaba: "puta tío tu cuento está bravazo ¿qué? . . . ¿debía comentarlo?". Luego veía otros blogs donde llegaban a 200, 500 y en caso extremos a 1000 por día ¡Con-che-su-ma-re! Eso se llama, eso se llama, eso se llama . . . marketing.
Y continuaba en mi locura (puesto que pensaba, y sigo pensando, que los comments son un signo irrefutable de lectura).
Me llegó una etapa de función social (como a todos), aunque persistiendo en el mismo rubro de los “Cuentos pa’ Kemarse” me mandé con uno demasiado largo: “La muralla del Edén”, social a mi gusto, o sea, no esperen leer a Arguedas o Scorza en ellos, sino a Gonzalo Del Rosario (¿y ese huevón?, ¿quién será?)
Luego me proyecté demasiado con esa temática, tanto que dejé de viajar y alucinar con situaciones extrañas y me concentré en temas más terrenales, los que vendrían a formar parte de “Cuentos Socialistones”: “Todo es precario”, “Vientos”, “Levantamiento”, “¿Seguro?”, “Bibliófobo” . . . Escritos sin aparente unión cronológica los cuales por ser más directos y cortos, han sido mayormente comentados.
Claro que no son cuentos tan apegados (a ver apéguese bien) a la regla de la lucha social y la literatura comprometida, son más a lo South Park o Family Guy. Para mí, ésa es también una forma de crítica no obstante más divertida, como me gusta: jodiendo.
A pesar de todo el esfuerzo, tenía tantos lectores (comments) como groupies . . . cero.
Y así, en momentos de locura existencial y alucinación natural, expulsé mis demonios con unos poemas en prosa (o algo parecido) a los que denominé “Hybridos Melcochithyanos”. Experimentos que se salieron de control, pero no se preocupen, pude regresar como Ringo, con una pequeña ayuda de mis amigos.
Aunque me gustaron mucho, y sé que hubieron lectores quienes se quedaron fascinados con cada línea, mientras yo me decía: “puta, o sea, estos ‘ones no quieren algo normal, sino huevadas carentes de sentido”. Las mismas que contenían implícitamente temas románticos: “Ciclo del Agua”, “Sueños inderretibles”, “Manikí Silente” o tributos: “Vallejo enganyado” y “Remembranzas”, en una etapa de aprendizaje fáustico total. A la cual algún día regresaré para concluir lo que quedó a la mitad . . . Y Perú llegará al mundial . . . (lleguen peee ¡¡¡Lleguen!!!)
Corría el mes de Julio cuando empecé a recibir más comments ¿por qué? Hasta ahora no lo sé, pero las estadísticas así lo muestran.
Y es curioso porque la gente ingresó a montones (en comparación de como era antes) cuando publiqué un cuento muy extraño, más raro aún de lo común; y luego un par de artículos diske crítico-chistosos: “Live Earth, ja, ja, ja, ja”, “Trago y Chupo ergo soy peruano”, “Nada”, “Instant Karma” . . . y cómo olvidar los artículos sobre The Beatles: Ocean Child, Love, Los 40 del Sgt Pepper's lonely hearts club band . . . hasta llegar a “Kany, la semillita”, una fábula en joda rindiendo tributo a mis tiempos dialécticos.
Y como las fábulas se me pegaron me mandé con una muy atípica en mí (demasiado tierna . . . me enteré que varios habían llorado) que cayó extraordinaria como antesala para la celebración del aniversario de mi blog: “Einstein” el post más comentado en lo que va de este año como bloggero (bloggero ah, con “b” y con “o”, no con "p" y con "a")
No puedo terminar esta breve reseña sin agradecer las publicaciones de cuentos míos en las Revistas Literarias: “Remolinos” de Lima, un saludo fraterno al poeta Paolo Astorga, editor de la misma, quien publicara “Taxi” y luego me entrevistara como si yo fuera la gran cosa (voy a llorar); y a “Revista Voces” de Madrid–España, por su apoyo y clasificación de 5 estrellas para mi cuento “La Isla”. Sin olvidarme del primer ser humano que publicó mis cuentos: Gracias Daniel por incluirme en la "Estación Literaria" de la Revista "Scienciales" de la Universidad La Cantuta (precioso prólogo); y a mi grupo Literario "Pluma de Carne" por compartir este sueño de la revista "Estigmas". El Viernes 16 de Noviembre se estará presentando oficialmente en la Casa de la Emancipación de Trujillo. 7 P.M. (7 Puta. Mare.) ¡No falten!
Sólo me queda decirles gracias. Gracias a todos aquellos que con sus comentarios alegraron mis tardes de hueveo frente a la computadora. Gracias a Erick y Ana desde Nueva York por su apoyo incondicional, a Evacristy y Serpentina que leen, una más que otra, mi blog siempre y cuando estén ociosas (ya los convertí en personajes, no me jodan). A La primera fan, quien me impulsó y sigue ayudándome en esta locura . . . Por mis cuentos te conocí . . . o algo así . . .
Iba a poner todos los nombres de la gente que suele ingresar a mi blog pero ¿y si me olvido de alguien? No quiero paltas con nadie así que me limitaré a agradecerles por su apoyo ¡¡¡PUTA MARE SIN USTEDES NO SERÍA LO MISMO!!!
GRACIAS A LOS QUE SIEMPRE INGRESAN A LEER Y COMENTAR EN WEB-AD-ASS. Nunca pensé que algún día llegaría a tener tantos AMIGOS en diferentes partes del globo. (y los que sólo me leen . . . también . . .)
ENTONCES MIS AMIGOS BLOGGEROS DESDE YA ESTÁN MUY DENTRO DE MI . . . . . . LISTA DE LINKS (allí vean quienes entran pe)
Y NO SALDRÁN DE ALLÍ, HASTA QUE ME HACKEEN.
¡¡¡¡GRACIAS POR ESTE AÑO DE APRENDIZAJE!!!!
miércoles, octubre 10, 2007
Llegué a este hogar cuando el señor me recogió del suelo de un parque (así le comentó a los niños) y yo aún era muy pequeño. Seguramente mi madre se olvidó de mí o tenía asuntos más importantes por hacer ¿o será que no era el único? No importa ya. Al menos este lugar no está mal, me tratan como un príncipe o un rey, si tan sólo supiera lo que ello significa, aunque así me lo repiten las niñas a cada rato mientras emiten sonidos extraños al juntar sus labios.
La alimentación es muy buena. Cada mañana me sirven todos los cereales que me encantan. A veces, la señora encuentra algún animalito verde camuflado entre las pancas y me lo pone de postre (una verdadera delicia). La primera vez que me ofrecieron uno, no sé por qué pero me lo pasé al instante. Las niñas hicieron un gesto de asco y el niño me dio la razón aduciendo que en la selva es normal comerlos, e incluso son un gran festín, será pues, yo no lo sé ¿Qué es la selva? Dicen que todo es verde y tan alto que ni se puede ver el sol. Yo sólo he visto estas paredes grises durante toda mi vida.
A veces por las tardes siento un poco de frío, mas ellos se encargan de alegrarme con sus sonrisas y entonces comienzo a cantar (intentar) no seré un gran tenor o barítono, pero hago mis falsetes sin desafinar. Total si hasta me ponen un viejo casete donde le escuché bromear al señor con los niños que tengo un pariente famoso por cantar junto a otro señor de voz muy agradable. Si bien sé muy poco sobre música, me encanta esa canción ¿o será que ya me acostumbré a escucharla al despertar para el desayuno de cada domingo?
Una tarde el niño trajo a otro (eran igualitos) y me sacaron para jugar con ellos. En aquel momento empecé a saltar y saltar como mi sonrisa; y lo que parecía un juego muy sano, terminó transformándose en gritos desesperados de los niños, los cuales hicieron venir a las niñas quienes luego les recriminaron por qué me habían dejado salir. Yo no entendí el motivo de su molestia, si sólo querían jugar conmigo, no me iba a ir ¿para qué? Si acá lo tengo todo.
Tengo comida, no serán banquetes dignos de reyes como ellos dicen, sin embargo no puedo quejarme. Y por las noches no tengo frío, arropan mi hogar con una mantita protectora de toda luz al amanecer, para así disfrutar largas horas de sueño.
Sueño. Me encanta soñar. Sólo allí puedo imaginarme volando y cantando feliz por los aires. Juntándome con aquellos seres hermosos que vi desfilar una tarde. Soñar que puedo irme sin temor a pasar penurias, sin miedo a dejar de comer rico y sentirme calientito por las noches. Soñar que existe un mundo más bello que este grisáceo dolor. Sé que esa libertad tan ansiada puede también convertirse en mi perdición. No me importa, es mi sueño, y los sueños, por lo mismo que son hermosos, difícilmente se vuelven realidad.
El abrir los ojos me recuerda (una vez más) que estoy en este aposento circular y que tanto el señor, la señora, los niños y niñas, llamados por unos nombres extraños, pero generalizados como hijos, estarán allí, me cuidarán y alimentarán, mas no me dejarán salir. Aunque escuché la otra vez que eso era lo que el señor deseaba.
Puesto que todos los seres tenemos derecho a ser libres, dijo. Y yo también lo quiero, lo deseo con todas mis fuerzas, no obstante tengo mucho, mucho miedo . . . mejor será dormir y soñar . . . soñar yéndome de aquí sin salir y sin perder . . .
¿Adónde me están llevando?, ¿por qué mi casa se está moviendo?, ¡Qué está sucediendo!
-A ver Einstein, ya es hora de salir-, -¡Sal Einstein!, ¡Sé libre!-, -¡Vuela Einstein, vuela!-
¿Y dónde estoy?, ¿qué lugar es éste? . . . ¿será mi hogar?, ¿el verdadero? . . . ése de donde sé que vengo . . . no lo recuerdo, pero lo siento y sí, creo . . . ¡Es mi hogar!, ¡Ahora lo entiendo todo!, ¡Mi casa!, ¡Mamá, he vuelto!, ¡Mamá!, ¡Mamá! . . . ¿Mamá? . . . ¡Hermanos!, ¿hola? . . . ¡Allá están! . . . los puedo ver ¡Me estaban esperando!, ¡Allá voy!
Están . . . Volando ¡Qué majestuoso! . . . ¡Cómo vuelan!, ¡Qué hermosos! Los seguiré . . . yo también puedo . . . tengo alas . . . lo seguiré intentando . . . ¡Me caigo! . . . ¡No puedo! . . . ¿por qué no puedo volar como ellos?, ¿Y de qué se están burlando todos?, ¿por qué me miran de esa forma? No soy diferente, solamente no puedo volar ¿qué tiene eso de malo? . . . no puedo volar ¡No se vayan hermanos! . . . Ahora me comerá el gato o un niño me matará con su honda. No me lleven con ustedes señor, señora, niños, niñas, no se pongan tristes, no es su culpa, hicieron lo que pudieron, sólo déjenme morir acá . . . solo . . . al final, es lo mismo que morir tras esas rejas.
-¿Por qué murió Einstein papá?-, -¿por qué papá?-, -porque no aprendió jamás a volar . . .-, -¿porque siempre tuvo todo papá?-, -deben aprender a volar por ustedes mismos también-
No vaya a ser que cuando los soltemos en el parque, sólo logren saltar . . .
miércoles, octubre 03, 2007
Pepe era un niño que tempranamente aprendió a leer. Estaba cursando el primer grado de primaria cuando descubrió las “Fábulas” de Esopo, después encontró los “Cuentos escogidos” de varios autores clásicos, hasta llegar a “Matilda” de Roald Dahl. Aquel encuentro con la literatura fue tan cautivante que se decidió buscar más libros; y no iba detenerse hasta terminar con todos los de la tierra . . . con todos . . .
Por esas mismas fechas, el director de estudios de su institución educativa, anunciaba la pronta inauguración de la biblioteca escolar, al servicio incondicional del educando. Un esfuerzo conjunto entre la dirección, la APAFA, y un fuerte lavado de dinero.
Al escuchar esa noticia, Pepe casi se desmaya en plena formación. No veía las horas de internarse en aquel centro cultural, el cual le permitiría ampliar sus conocimientos sobre el mundo, la ciencia y el arte. Ya se imaginaba sentado cada tarde después del colegio leyendo y terminándose todos y cada uno de los textos de aquella ansiada biblioteca.
Así que por la tarde salió de su casa y se enrumbó hacia dicho local. Una vez allí, pidió un libro de “mitología griega” al bibliotecario, mas éste miró al enano de voz chillona con desprecio y –¡PRIMERO SE SALUDA!- le metió un tremendo bofetón que mandó a Pepe contra la pared, dándose un sonoro golpe en la cabeza que nunca olvidaría . . . nunca . . . –bueno, disculpe, me olvidé: “Buenas tardes”, es que estoy un poco emocionado-, -bueno pues, esto es una biblioteca ¿me entendiste? Acá se ingresa saludando-, -sí, señor-, -¿y qué me decías que querías?-, -¿tiene algún libro que trate sobre “mitología griega”?-, -sí, espérate-
Pepe agarró una silla y se sentó, pero el piso estaba tan viejo que las maderas crujieron resonando en toda la vieja casona -¡quién te ha dicho QUE PUEDES SENTARTE!-, -disculpe, yo pensé . . . -, -pensaste mal chibolo . . . ahora ¡LEVÁNTATE!- el bibliotecario no esperó a que Pepe se moviera, le jaló de ambas patillas hasta ponerlo de pie –toma, éste es el libro que buscas, ahora puedes sentarte-
Leer sobre los dioses griegos, y sus disputas, le hicieron olvidar los golpes que hacía unos minutos le había propinado el bibliotecario. Lo que le encantaba de estos era eso mismo, que le otorgaba la oportunidad de sumergirse en un mundo distinto a la cruda y . . . maldita realidad . . . que es la única que existe . . .
Sin embargo, como el libro era tan arcaico, y al parecer no lo habían limpiado en años, seguramente era la donación de algún viejo ex-alumno, la alergia al polvo (y la humedad) que azotaba por genética a Pepe, le jugó la peor de sus pasadas –aaatttcchiii, attccchiiii, attcchiiii, atcchiiii, accttteeeiiiiiiii- para qué estornudó . . . el bibliotecario se acercó a Pepe, le agarró de la oreja izquierda hasta que se cayó, y desde el suelo lo fue arrastrando de sus cabellos por todo el piso barnizado con brea, al llegar a la puerta lo levantó de las mechas y le metió un patadón por el culo que lo mandó a volar a 3 metros –¡A LA BIBLIOTECA NO SE VIENE A HACER BULLA!- Pepe cayó de cara sobre la arena muerta del patio. Esto bastó para que no volviera a pisar biblioteca alguna hasta el final de su época como colegial . . . nadie la pisará . . .
Pepe estaba acabando el quinto año de secundaria, un profesor de razonamiento verbal, muy versado y pendejo, les arengaba sobre las maravillas de asistir a la biblioteca –muchachos, en mi juventud, pasaba tardes enteras en la biblioteca municipal, qué gusto me daría algún día pasar de nuevo por allí y encontrarlos, más aún ahora que ya deben estar pensando en qué academia elegir para asegurar su ingreso directo: “Cygnus” sino ¿cómo muchachos? ya saben que ustedes tienen rebaja . . . y comprenden lo que quiero decir . . . ¿o les rebajo la nota? ustedes deciden- . . . yo decidí y miren . . .
Aunque Pepe que había pasado más horas echado en un diván que sentado leyendo en una biblioteca, sintió que ya era hora de regresar a cumplir su sueño de terminar con todos los libros del mundo . . . terminar . . .
Esa misma tarde se dirigió a la biblioteca municipal, buscando los libros que no había podido conseguir (No piensen que Pepe dejó de leer luego de aquellos maltratos, una cosa es dejar de visitar las bibliotecas; y otra muy diferente abandonar la lectura)
Pepe llegó con muchas ganas a ese lugar infestado de universitarios -Buenos días ¿tendrá “El Aleph” de Jorge Luis Borges?- el bibliotecario miró al adolescente con cara de “¿y tú?, ¿quién chucha eres?” . . . ya no se acuerdan de mí . . . –busca en el catálogo- le pasó un grueso álbum azul forrado con un vinifán viejo que le penetró hasta las sienes de la pestilencia. Nunca supo cuánto tiempo se demoró en encontrar dicho título, aunque lo logró -¿y tienes carné?-, -no, no tengo-, -¿D.N.I?-, -soy menor de edad, estoy en la secundaria, pensé que podría leerlo en sala, no lo pienso llevar, sólo quiero . . . -, -bueno pues, pensaste mal chibolo ¿acaso no sabes leer?- el bibliotecario le señaló el rótulo que estaba a su mano derecha:
REQUISITOS PARA SACAR CARNET DE BIBLIOTECA
- 4 fotocopias de D.N.I., Libreta militar y Boleta.
- 4 fotocopias de partida de nacimiento.
- 4 fotocopias de carné universitario.
- 4 fotocopias de Pasaporte.
- 4 fotocopias de las cuentas (al día) de luz, agua, teléfono, cable, Internet.
- 4 fotos tamaño carné.
- 4 fotos tamaño pasaporte.
- 4 fotos de tu hermana, prima y tía joven calatas.
- El manuscrito original de “Hey Jude” de Paul McCartney.
- Tres pelos del diablo o tres plumas doradas del grifo.
- Copia de “Rayuela” autografiada por Julio Cortázar.
- Un Rembrandt original.
- Una foto con un ser sobrenatural (duendes, aparecidos, zombies, ángeles, demonios, el chino, etc.)
-¿Eso es todo?-, -y recién allí podrás sacar cualquier libro, ahora esfúmate chibolo jeropa que afeas el paisaje- . . . quieren afear el paisaje . . .
La biblioteca de su facultad contaba con un catálogo computarizado, el problema era que tenía mil y un claves para poder buscar un libro -A ver . . . Herbert Marcuse . . . “Un ensayo sobre la liberación” . . .- puta mare cómo hago, no puedo seleccionar nada, para qué carajo sirven estas computadoras sino puedes encontrar nada –disculpa amiga ¿no sabes cómo hacer para buscar un libro?-, -claro, tienes que presionar ctrl + y + jpg-, -ya-, -luego Alt + F2 + y2k + Insert-, -bacán-, -y para terminar seleccionas con www + E=mc2 + 3/4 + tab + back space + mute ¿algo más?-, -no, gracias, está bien- mucho te entendió . . . nadie me comprendió . . .
Luego de encontrar el libro, llamó al bibliotecario, era un chato bizco y malhumorado –señor para sacar un libro-, -llena la ficha primero- así lo hizo. El bibliotecario, que estaba leyendo un diario deportivo, se levantó de su silla estirándose y bostezando por la pereza, caminó con paciencia hasta el almacén de al fondo, dio unas vueltas sin mirar ningún estante en especial y regresó con la ficha en la mano –no hay-, -¿cómo? pero si acá en la computadora dice . . . -, -no hay pues ¿qué quieres que haga? Deben de habérselo llevado antes-, -pucha, ni siquiera has buscado-, -¿me estás llamando mentiroso? Mira chibolo acá dentro de la universidad no te puedo sacar la mierda porque me botarían de la chamba, pero como te vea afuera . . . te mato, así que anda moviendo tu culo y no-me-jo-das- . . . muévelo, ahora pe, muévelo . . .
Molesto y confundido Pepe decidió que para no desaprovechar el tiempo, se sentaría en alguna de las mesas aledañas a leer otro libro que traía en su mochila. Todo estaba calmado hasta que sintió que le caía una bolita de papel pegajozo por la oreja –uy choche, disculpa, no era para ti- luego unas papitas fritas por todo el cabello -sorry se me cayó- . . . un guitarrazo en la nuca -¿pa' qué lees cuando estoy cantando?- . . . un corazón de manzana -es que no hay basurero pe- las sillas sonaban al no levantarlas, los celulares timbraban, los mp3’s retumbaban, las chicas chismeaban en altos decibeles, los patas alucinaban indicando a cual de todas se habían tirado; eso sin contar el mini-componente que uno de ellos había llevado con mucho reeeggaaetónnn . . . sale el sol . . . música que tronaba sus oídos, junto a las luchas entre Carmelos y Ajisecos que emitían las voces del grupo de diske-boricuas-arriolas quejándose a todo volumen sin ritmo, ni melodía alguna en plena biblioteca de la facultad. Ya no podía soportarlo, le denegaban la concentración en plenas “Olas” junto a Virginia Woolf . . . concéntrense . . . quiero que se concentren . . . ayúdenme a concentrarme . . .
-Es un hombre desquiciado, inculto, reaccionario, retrógrado, criminal. Aquellos actos vandálicos no deben volver a ocurrir. Las autoridades vamos a aplicar sanciones drásticas para aquellos que quieran impedir el avance de la investigación, la cultura y el arte que tanto necesita nuestra juventud. Todos tenemos derecho a la libre información, y actos de individuos como éste, sólo pueden dar una cosa: pena . . . asco y pena . . . me dan asco y pena . . .
. . . Pepe terminó en el penal del Milagro, sentenciado a 20 años por atentar contra la integridad pública al incendiar la biblioteca nacional. Sin olvidar que biblioteca que vio, biblioteca que quemó. Con los bibliotecarios dentro, amarrados a unas sillas y empapados de gasolina . . . por supuesto . . .
